Autor, Grandes, Literatura

Almudena Grandes (I)

Dado que en época de exámenes avanzo despacio con los libros que tengo entre manos (cosa que enmendaré dentro de poco…) recapitulo lo que he leído sobre la escritora Almudena Grandes.

 

 

Empecemos por el inicio de los tiempos. Fue Niebla Espesa la que me introdujo al mundo de la madrileña, puesto que hasta aquélla fecha (y estamos hablando de 2004, según consta en mis archivos) no había leído nada de ella. (Inciso: desde aquí, gracias Niebla Espesa, ésta es la prueba fehaciente de que de vez en cuando tengo que hacerte algo de caso) 🙂

 

 

El primer libro con el que me acerqué al mundo de Almu (como ya comentó Isi en otras entradas, el nombre que le damos familiarmente sus lectores) fue Los aires difíciles, un libro más o menos largo que versa sobre la relación entre unos personajes que huyen de su vida pasada en una vivienda cercana a una playa del sur de España (no me preguntéis dónde porque no me acuerdo). Me gustó, es un libro entretenido, ameno, fácil y rápido de leer, indicado para un período vacacional o para desconectar de otro libro más denso. En él conocemos la relación entre un hombre cosmopolita y su asistenta. Aunque parecen personajes de mundos diferentes surge entre ellos una chispa. Esta trama se entremezcla con otras, relacionadas con la policía sobre un asunto un tanto turbio. No diré más por si lo queréis leer.Atlas de geografía humana

 

 

Posteriormente leí Atlas de geografía humana. Lo primero que me llamó la atención fue el título: ¿cómo un atlas de geografía podía ser humana? Dicho aspecto se explicará en el libro. Resumiendo, la novela trata de la vida de cuatro mujeres que trabajan en una editorial, muy diferentes entre sí pero que comparten sus experiencias basándose en una sólida amistad. Una de ellas es espantosamente imbécil, otra se parece a una amiga que tuviste hace años… es gracioso ver destripado la tipología genérica de las mujeres… Precisamente esto es lo que consigue Grandes: explicar la realidad despiezando cada aspecto, de tal forma que convierte lo cotidiano en irreal, y desde ahí lo desarrolla, por eso es normal reírse de situaciones en las que uno ya ha estado o reconocer a personas de nuestro entorno.

Castillos de cartón

El tercero que leí ese año, porque le cogí gustillo al asunto, fue Castillos de cartón, una historia corta y rápida que se puede devorar en pocas horas que trata de la relación de tres amigos que estudian arte. La verdad es que me encantó la redacción fresca, el ímpetu de esta novela corta, las esperanzas y la juventud enérgica que se respiraba en cada paso. Fue un cambio respecto a lo que había leído de la autora. Estoy pensando una relectura, pero mucho me temo que cuando lo lea no me gustará tanto como la primera vez… así que dudo sobre si hacerlo o no.

 

 

Un año después, leí uno de los primeros libros de Almu (el primero es Las edades de Lulú, pero lo tengo pendiente): Malena es un nombre de tango. Este libro mezcla un poco de las cosas que os he comentado: la juventud y soltura de Malena con los temas de Los aires difíciles. Se trata de un relato muy entretenido basado en la adolescencia de una chica. Me gustó mucho, me pareció mucho más dinámico que otros de sus libros, además de que en este caso, al igual que en Castillos de cartón, hay más personajes y son más jóvenes e impetuosos, lo cual genera reacciones inesperadas, consecuencias llamativas y sorpresa en el lector.

 

Hasta aquí la primera parte de la reseña sobre Almudena Grandes. En breve la continuación.

 

Namaste.

Literatura, Muy recomendable

El viaje del profesor Caritat

En mi carrera hay asignaturas que la generalidad de la clase considera poco útiles o incluso inservibles… en el caso del que hablaré hoy, se trataba de “Filosofía del derecho”, que tiene poco que ver con aquéllo de “empollarse la Ley”, porque no se estudia ningún artículo, y eso, para mucha gente de mi clase suponía poco menos que perder el tiempo.

 

 

A mí me gustaba… y además de ella saqué este libro, que ya es mucho más de lo que puedo decir de otros tostones. En aquél entonces leí un par de capítulos, y hace poco el título me vino a la cabeza y lo saqué de la biblioteca.

 

 

El viaje del profesor Caritat o Las desventuras de la razón es una fábula moral, que mezcla varias teorías filosóficas con determinadas formas de Estado.

 

 

Epi lector Nicholas Caritat es un filósofo e historiador especializado en el Siglo de las Luces, que vive en Militaria. Por razones relacionadas con el propio nombre del país, acaba en la prisión. Una minoría contraría al poder militar le consigue sacar de allí con una misión: viajar para encontrar el mejor de los mundos posibles.

 

 

De esta forma, Caritat llega a Utilitaria. El país de los seguidores de Jeremy Bentham es un país ordenado, pero también es el estado del cálculo puro… y como muestra, un botón:

 

 

Se dice que algunos consideran que la justicia ha de ser ciega. Eso es falso. La justicia debe ser sorda, sorda a las dudas que debilitarían su mismísima existencia.

 

 

Posteriormente, el profesor Caritat charla con el juez tras contemplar un caso en el que se condena a cinco personas. Éste es un fragmento del diálogo:

 

 

– ¿Está usted diciendo que si fueran inocentes estas cinco personas tendrían que ser sacrificadas por el bien público?- preguntó Nicholas.

– Su lenguaje es muy colorista, profesor- digo el juez-. Personalmente yo no utilizo palabras como sacrificio. De hecho, es un concepto apenas conocido en Utilitaria. Es una metáfora religiosa, heredada del pasado, poco apropiada para nuestras circunstancias. Prefiero las metáforas económicas o comerciales. Digamos que lo que hemos presenciado hoy es un trueque.

Nicholas insistió, dado que el problema seguía inquietándole:

– Pero suponga -le dijo al juez- que un periodista ve a un hombre en el tejado de una prisión declarando que es inocente. ¿Debería investigar o darse media vuelta?

– ¡Oh!, ¡darse media vuelta!- dijo el juez Tantamount-. Ignorarle. Recibo muchas cartas de gente que está en prisión y dice haber sido condenada injustamente. Me temo que van directas a la basura.


 

Posteriormente, Caritat viaja a Comunitaria, un país en el que la sociedad está organizada en etnias y religiones, donde la persona queda definida exclusivamente por la clase a la que pertenece.

 

 

Llama la atención las conversaciones que tiene Caritat con múltiples filósofos, como Voltaire, Locke y otros. Os dejo una que tiene con Condorcet.

 

    – ¿Quién puede asegurarme- le exigió Condorcet a Nicholas con tristeza- que no llegará un día en que la totalidad de nuestro propio país sufra tal destino? (refiriéndose a la decadencia– Nadie- contestó Nicholas-. Simplemente tenemos que hallar una forma de no considerar el pasado demasiado desalentador ni el futuro demasiado alentador. 


Y manteniendo que el pasado es una casa en la que habitar y hacer reformas, y no un montón de ruinas sobre las que reconstruir, Nicholas se hundió en un profundo sueño.

 

 

Más tarde, Caritat pasa por Proletaria, y después llega a Libertas.

 

 

En resumen, el libro es una mezcla de varias teorías, pero que consigue crear algo diferente al unirlas con sarcasmo, inteligencia… y lo que es más importante y le da tanto valor a la novela: humor.

 

 

Os la recomiendo encarecidamente. Es una novela que aporta algo más, que nos hace pensar, reflexionar y volver a pensar. Al fin y al cabo eso es lo que nos distingue de los animales, ¿no?

 

 

¿Y vosotros, por qué no me recomendáis un libro?

 

 

 

 

FICHA:


Te gustará si te gustó
  • El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder.
Pros
  • La mezcla entre sabiduría y humor que irradia la novela.
  • Amena y entretenida.
Contras
  • El desarrollo de los primeros países es más completo que el de los últimos.

 

 

Namaste.

Literatura

La mujer del viajero en el tiempo

Gracias al blog de Isi conocí este libro. Cuando leí su reseña no me dieron ganas de leerlo, porque la verdad es que lo describió como una novela romántica pastelosa, y dada mi repulsión hacia la ñoñería, pensé que no me gustaría. En su reseña también incluyó el trailer de la película, y cuando lo vi fue cuando se me quedaron ganas de leerlo. Después, cuando leí la reseña que Ale le dedicó al libro cambié definitivamente de idea.

Portada del libro

Posteriormente, lo encontré en la biblioteca y lo leí. Así que aprovecho este sábado por la mañana para contaros qué me ha parecido.

 

El libro trata de una historia de amor: de Henry, el viajero en el tiempo, y de Clare. Henry viaja a través del tiempo, pero no puede controlar a qué tiempo va ni cuándo irá. Solamente sabemos que viaja cuando está sometido a estrés o presión.

 

La novela comienza cuando se conocen: Clare tiene 6 años y Henry 28. Por varios viajes en el tiempo, Henry conocerá la infancia de Clare. Sin embargo, cuando Clare tiene los 20 años busca a Henry (el del presente, que tiene 28) y comienza su historia.

 

De esta forma, hay detalles que Clare conoce porque pertenecen a su pasado mientras que Henry los desconoce porque le ocurrirán en el futuro.

 

No soy amiga de las novelas románticas, pero esta me ha gustado porque no hay un excesivo sentimentalismo y porque la historia de su relación se mezcla con los problemas de un viajero en el tiempo…

 

Además, (aunque no quiero dar detalles, por si os queréis leer el libro) el final me ha gustado, aunque quizá no sea lo típico de una novela de este estilo, me parece bastante apropiado.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La caja de la mariposa, Santa Montefiere.
  • Las normas de la casa de la sidra, John Irving.
Pros
  • Se lee con facilidad. No es pesado.
  • Entretiene y es ameno.
Contras
  • Demasiado gordo. No recomendable para leerlo en el metro.
  • Alguna parte se hace más densa.

 

Perdón por el retraso al actualizar. Ando liada… sin embargo, dentro de pronto podré contaros qué me ha tocado leer…

 

Namaste.

Actualidad, Literaria, Literatura, No conviene olvidar, Reseñas

Las cenizas de Ángela, Frank McCourt

El autor, ganador de un premio Pulitzer
El autor, ganador de un premio Pulitzer

Hoy me ha sorprendido el anuncio de la muerte de Frank McCourt, y por eso hoy le voy a dedicar mi entrada.

Si no le conocéis, os informo de que es el autor de la célebre novela Las cenizas de Ángela, una historia autobiográfica que se centra en la infancia del autor.

Los recuerdos de McCourt son tristes y crudos. Nació en Irlanda, en el seno de una familia pobre en la que su padre malgastaba su dinero en el alcohol y en la que su madre trataba de mantener a una familia numerosa como podía. La miseria, el hambre, el pesimismo de la situación en la que se encontraban… todo esto y mucho más es capaz de transmitirlo McCourt con una prosa que no busca dar pena; simplemente lo cuenta de una forma realista, sin caer en el victimismo. El libro es duro, porque expone de una forma cercana la realidad que le tocó vivir: las muertes, la pobreza… a mí me encantó.

Posteriormente, el autor publicó la segunda parte, llamada Lo es donde narra las situaciones por las que le llevó la vida

Portada del libro
Portada del libro

a partir de su adolescencia: su emigración a Estados Unidos, sus trabajos itinerantes… también es entretenido, pero no es comparable con la primera parte, quizá porque le falta la inocencia de la infancia que tan bien relata el autor.

En cualquier caso, desde aquí aprovecho para recordar a un escritor que ha sido capaz de doblegar a medio mundo a la melancolía de sus páginas, y aún así recordar el libro con ilusión.

FICHA:


Te gustará si te gustó
  • El hijo del acordeonista, de Bernardo Atxaga
Pros
  • Cautiva e impresiona.
  • Los personajes, reales como la vida misma.
Contras
  • La historia es triste y melancólica.

Qué mejor forma de recordar a un escritor que leyéndole, ¿no creéis?

Namaste.