Brooks, Literatura

Lolito, Ben Brooks

Hubo una época en la que mirara donde mirase, allí estaba este título. Artículos, blogs, secciones en el periódico, editoriales, carteles… igual que pasa ahora con Instrumental de Rhodes, ocurría hace un par de años con Lolito. Llegó la feria del libro y me contuve de comprarlo, esperando a leer suficientes opiniones como para descartarlo o tirarme a la piscina, y ya el pasado año lo compré.

lolitoLolito nos cuenta la historia de un joven de 15 años al que su novia le ha sido infiel. Su huida hacia delante para tratar de mitigar el dolor de sentirse engañado pasa por ligar por Internet, ahogarse en cualquier bebida alcohólica y dedicarse al hedonismo más basto.

Etgar es además un adolescente de este siglo, de ahí la profusión de temas que a día de hoy consideramos normales en nuestras conversaciones diarias pero que resultan algo chocantes a la hora de verlas reflejadas en un texto más serio: desde vídeos de gatitos, pasando por memes, comentarios de series de televisión o conversaciones de chats.

Precisamente la inclusión de este tipo de temas, añadido a la abundancia de diálogos y a las escasas descripciones consiguen que sin pensarlo demasiado, el lector avance a una velocidad muy rápida, aupado por un estilo moderno y diferente, de esos que huelen a nuevo, a pesar de que el protagonista pueda resultarnos poco menos que excéntrico.

Sinceramente, no sabía qué esperar de esta historia. Algunos decían que no era para tanto, otros que era muy bueno, que Brooks está asentando los cimientos para convertirse en un autor de culto en unos años. (Una reseña muy completa es la de Sergio). Mi duda y mi curiosidad por saber qué me parecería a mí se acrecentaba conforme iban pasando los días.

¿Y sabéis qué? Pues que en mi opinión, ni una cosa ni la otra. Me ha parecido un estilo rompedor y bien diferenciado de otros, sorprendente e interesante, pero no deja de ser una especie de Trainspotting del nuevo siglo, con menos yonkis y más alcohol. Una historia que engancha desde la primera página y que me ha venido genial para animarme tras una lectura mucho más seria y farragosa.

Sólo acuérdate de comprobar que continúas teniendo los brazos y las piernas y el torso y la cara. Estás vivo. Seguirás vivo durante mucho tiempo. Todo lo que te pasará ya me ha pasado antes a mí, y a tu madre, y a tu abuelo. Y hemos sobrevivido. Por ahora. No hay problemas nuevos, sino nuevas formas de solucionarlos.

Página 215

Es cierto que no es el tipo de libros que suelo leer ni tampoco del tipo que me cambiará la vida, pero me ha entretenido bastante y para mí con eso es suficiente. Para leer literatura de la que cambia la vida pero para eso ya tengo a otros.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo mezcla temas actuales con los miedos y el amor.
  • Edición impecable de Blackie Books. Preciosa portada.
Contras
  • Hay acciones o partes que se me antojan totalmente ajenas a mi experiencia y me parecen surreales.

Namaste.

Autor, Chirbes, Literatura

Crematorio, Rafael Chirbes

En la batalla por ganarle tiempo al tiempo, por leer más, conocer más autores y leer más libros, corremos el riesgo de ser atropellados por el día a día, por retrasar lecturas y posponer autores. Eso mismo me ocurrió con Chirbes, anotado desde hacía mucho en mi libreta y que adelanté cuando ya era demasiado tarde: en el momento del fallecimiento del autor. En ese instante decidí que ya había esperado demasiado, me acerqué a una librería y compré este ejemplar.

crematorioCrematorio narra la historia de una familia en el momento de la muerte del hermano menor, mostrando las relaciones entre ellos, sus problemas y la opiniones de cada uno de ellos. En el marco de esta peculiar familia, destaca la figura de Rubén, importante constructor de la costa mediterránea.

Nos retrotraemos a 2005, una época en la que nos creíamos los mejores, donde reinaban los comentarios de “compra, que va a seguir subiendo”. Donde los más listos eran los que más defraudaban. Una época llena de tejemanejes a lo grande y a lo chico, de abusones y caraduras, la España más hortera sacando pecho. Además nos vamos a la costa valenciana: el centro del huracán.

En este contexto, tenemos un elenco de personajes que me han resultado (todos ellos) odiosos: el patriarca que se ha hecho a sí mismo a poseer una empresa constructora con mucho dinero y pocos escrúpulos, la hija, que le critica pero se aprovecha de él en todo lo que puede, el hermano del patriarca dispuesto a pregonizar las bondades de su forma de vida…

En el libro se distinguen dos partes muy diferentes. En el inicio se nos presentan los personajes y sus tramas, conocemos sus cuitas y situaciones, pero hacia la mitad del libro el tono objetivo se sustituye por uno reflexivo, donde se incluyen valoraciones filosóficas, referencias literarias o populares, reflexiones sobre el paso del tiempo o la futilidad de la vida.

Es el verano. La mesa está puesta. Nadie puede recordar eso. Sólo yo. Y cuando yo no lo recuerde, habrá dejado de existir. Silvia conoce el jardín, la balsa, tendrá otros recuerdos, recuerdos parecidos (las infancias se parecen), pero o este recuerdo, no esa decoración vegetal, esas palabras dichas ese día, en ese lugar, el fondo asmático de la respiración del aire entre los árboles, el fragor de la copa del viejo eucaliptus formando un rugoso telón sonoro. Lo pienso, y me parece un despilfarro: haber vivido y luego dejar de vivir. Haber grabado todo eso en algún lugar y luego cubrirlo para siempre.

Página 17

Es a partir de este momento cuando se ralentiza la trama y el estilo se convierte en una continuidad, se prescinde de los diálogos y se unen frases y frases hasta conseguir párrafos enteros sin un solo punto y aparte, donde se encadenan temas, sensaciones y acciones.

Cuando envejeces te das cuenta de que el tiempo que no has vivido es irrecuperable, de que te faltan las cosas que dejaste a otro vivir por ti. (…) El amor no es eso. Ni siquiera deseo de propiedad, un deseo más difuso que tiene que ver con carencias que a veces uno sólo imagina, y las busca fuera sin saber que tiene en sí mismo lo que busca. A ella le pareció nada más que un hipócrita sermón moral para quitársela de encima, lloró desesperada, y tardó mucho tiempo en perdonárselo.

Página 264

Justo en este instante, Crematorio se me empezó a hacer bola, a atragantárseme. Si en las primeras páginas me llegó a recordar Middlesex, la magnífica obra de Eugenides, el resto de la novela se convierte en una masa confusa y lenta, que se me hizo bastante pesada.

Miriam, mirándolo todo con ojos de propietaria que ha dejado a cargo del servicio el cuidado de la casa durante algún tiempo, hasta que vuelva de vacaciones, de un viaje; así de claro, uno se puede burlar de alguien con los ojos, ni siquiera levantando las cejas, sólo dándole un brillo especial a la mirada, pero para eso también hacen falta dos o tres generaciones de clase como mínimo, de no ser así se sobreactúa, a una se le pone cara de mala de culebrón venezolano de los que pasan en televisión a la hora de la siesta, cuando las marujas han terminado de fregar los platos y se sirven un café y se fuman un cigarrito, los niños ya en la guardería, en el instituto, papá todavía en el trabajo, ese momento de intimidad en el que dicen gozar, pero que es cuando se les cae de verdad la casa encima, cuando se dan cuenta de que no tienen nada que hacer, de que no son nada ni podrán serlo.

Página 45

Dicen de Crematorio que es una historia de la crisis. Nada más lejos de la realidad. Chirbes ahonda precisamente en lo contrario: en la construcción más ramplona, en las urbanizaciones en plano antes de que fueran lugares fantasma. La crisis vino después, por eso es muy fácil juzgar desde nuestra visión conocedora del pasado, a un momento pretérito. He escuchado un podcast en concreto que me ha causado estupor y rechazo a partes iguales, y pecaba precisamente de eso: valorar con la información de 2015 los hechos acaecidos hace una década. Pero además, la sobrevaloración del contexto histórico la época en la que se ambienta la historia, que resulta simplemente el marco en el que se encuentran los personajes, esto es, el autor sitúa a la familia Bertomeu en aquélla época porque es lo que conoce, porque es allí donde se encuentra. Sin embargo, la verdadera trama de la novela es la familia. Esa familia que no se parece a ninguna otra porque, parafraseando a Tolstoi, sus infelicidades son distintas a las demás.

En conclusión, una historia que me ha gustado, pero en general se me ha hecho un poco desigual, consiguiendo que leyera muy rápidamente las primeras páginas pero que me cansara en la segunda mitad, como si se hubiera desinflado conforme pasaban los capítulos. Es cierto que hay reflexiones muy interesantes, otras destacadas, pero o bien esperaba más o pensaba que fuera más equilibrado.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El inicio, el dinamismo y la relación entre los personajes.
  • La abundancia de referencias de múltiples tipos.
Contras
  • La segunda mitad, que se me ha hecho densa.
  • Los insufribles protagonistas (muy bien creados, muy reales pero inaguantables)

Namaste.

Literatura

Mis propósitos para 2016

Revisando mis propósitos del año pasado, esos que quedan sepultados en nuestra memoria aupados por la voluntad de que no los cumpliremos, me doy cuenta de varias cosas:

  • El reto de leer en inglés de Isi lo dejé por imposible antes de la primavera. No sé qué me ha pasado este año pero no he conseguido la regularidad que tenía con las lecturas en inglés. MAL. Muy Mal.
  • Por contra, me he puesto las pilas con la contestación a vuestros comentarios y con la regularidad a la hora de publicar, si bien puedo trabajar más esto último. No es fácil sentarse a escribir cuando no salen las palabras, pero es necesario hacer el esfuerzo. Se me atascan las entradas, aunque menos, eso sí.
  • He leído algo de ensayo (poco) y nada de poesía (mal, otra vez), de momento mis lecturas son eminentemente de novelas.
  • Tampoco he vuelto a leer a Vargas Llosa, Stendhal o Mendoza, pero al menos me he desquitado con Coetzee y Chirbes.
  • Echo de menos el reto de Meribélgica. Si alguien sabe si sale este año, que avise.

Mis propósitos para 2016 son los siguientes:

1.- Comprar lo menos posible. Leer los libros que tengo en casa.

2.- Huir de las novedades. Como ya os comenté en mi balance de las peores lecturas, un alto porcentaje son libros publicados recientemente. Debo evitar unirme a la masa y esperar a leer las suficientes opiniones como para darles mi voto de confianza. Sé que me limito y que le resto oportunidades a los autores jóvenes pero mientras tenga lagunas de los grandes de la literatura tengo que optar por escoger. Ojalá dispusiera de más tiempo para leerlo todo, pero es lo que hay.

3.- He llegado a los 30, así que esta era la fecha tope para leer los 50 libros. No he llegado, por supuesto, pero al menos he leído 26 de ellos (algunos abandonados, uno de ellos en curso), así que menos es nada. Queda mucho por leer, eso sí. Quizá podría pensar en hacer algún otro listado actualizado, ¿cómo lo véis?

Como otros años, me gusta dejar una lista de 10 libros que voy a leer, aunque sé, que por ejemplo, el año pasado sólo leí 3 de ellos. Algo es algo… ¿no? Así voy a dejar aquí la lista de 10 libros que quiero leer este año:

1.- El gatopardo, Lampedusa.

2.- Don Quijote de la Mancha, Cervantes.

3.- Grandes esperanzas, Charles Dickens.

4.- Las uvas de la ira, Steinbeck.

5.- La fiesta del chivo, Vargas Llosa.

6.- El núcleo del disturbio, Samatha Schewblin

7.- El jilguero, Donna Tartt.

8.- La amiga estupenda, Elena Ferrante.

9.- Tres tristes tigres, Cabrera Infante.

10.- La cartuja de Parma, Stendhal.

Tengo que admitir que he leído bastante de mi Plan Infinito, pero de forma desigual: en algunos meses he tachado 4 libros a la vez y en otras ocasiones sólo apuntaba más títulos.

Y vosotros, ¿tenéis algún propósito de lectura para este 2016? ¿Os animáis a leer conjuntamente alguno de estos libros?

¡Que los Reyes Magos os traigan muchos, muchos libros!

Namaste.

Balance de 2015, Literatura

Balance de 2015 (iii): joyas

¡Aquí están! Lo mejor de lo mejor que he leído en este año, los libros que me han tocado la fibra, aquéllos que recomendaré por activa y por pasiva. Son los siguientes:

  • La flor azul, Penelope Fitzgerald. Me encanta la autora: es una delicia leer sus historias aparentemente sencillas que esconden una intrahistoria impresionante, esa abundancia de lugares, épocas y situaciones.
  • Middlesex, Jeffrey Eugenides. Historia sorprendente desde la primera línea, envolvente, compleja, que no se hace para nada pesada a pesar de tener más de 500 páginas. Una de esas novelas en las que tiempo después de leerlas, te recuerdas a ti mismo leyéndola.
  • La conjura de los necios, John Kennedy Toole. Relectura totalmente necesaria de uno de esos clásicos únicos con un protagonista insuperable. En serio, si no la habéis leído no sé a qué esperáis.
  • El jugador, Fíodor Dostoievski. Si creíamos que los rusos necesitaban 800 páginas para contarlo todo, llega Dostoievski y lo cuenta en 150 y le sale una obra maestra de la literatura, que se lee en un suspiro y deja con ganas de más.
  • Un millón de gotas, Víctor del Árbol. Sorpresa mayúscula al encontrarme un libro duro, brutal, incómodo, y al mismo tiempo muy bien hilado, medido y organizado. Da gusto leer este tipo de libros, de verdad.
  • Crónicas marcianas, Bradbury. Curioso libro, con pintoresco planteamiento consigue un resultado redondo. En breve os cuento más.
  • Novela de ajedrez, Zweig. Hay que leer más Zweig. Hay que leer todos los libros de Zweig. Porque a los genios hay que leerlos.

¡Esto es lo que ha dado de sí el 2015!  ¡Espero que también vosotros hayáis disfrutado de vuestras lecturas! ¿Podríais recomendarme alguna de ellas?

Y por supuesto, demos la bienvenida al nuevo año como se merece.

Namaste.

Literatura, Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York, Gail Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York es uno de esos libros que entran por los ojos: de un lado, el poderoso título. De otro la imagen que ilustra su portada rosa.

En mi caso, apareció de golpe en mi vida viéndola por todas partes, y de repente, al abrir el buzón ahí estaba, esperándome y prometiendo una divertida e hilarante historia.

_DSC1425 (3)Tengo que confesaros que suelo desconfiar de las novelas que nos venden como humorísticas, porque en muchos casos no me han parecido graciosas, y sin embargo, en otras ocasiones, historias que aparentemente no lo eran sí me lo han parecido, así que no sabía si me iba a parecer tan humorística como decían.

La desconfianza venía acrecentada por la comparación con Bridget Jones. Leí su Diario hace muchos años y me pareció una lectura simplona, absurda, que rallaba lo desagradable y que no aportaba demasiado. El humor era contado, más bien abundaba la vergüenza ajena y la superficialidad de la historia.

Así que… ¿realmente me iba a gustar esta novela?

En cuanto al argumento, sí que es cierto que parte de la base de una joven que busca marido, igual que la inglesa. Con la diferencia que, mientras que Jones ya pasa de los treinta, Sheila es presionada por su madre para, en general, triunfar: encontrar la vida perfecta.

Conforme trascurre la novela acompañamos a Sheila a la universidad, sus mudanzas y primeros trabajos y cómo no, sus pretendientes, las diferentes historias que consiguen que se plante en los treinta sin marido y que decida el suicidio como última opción.

Además, conocemos a sus amigas, siendo Linda la más destacada, que nos deja diálogos como el que sigue:

(Linda ha roto con su novio y se lo cuenta a Sheila)

– ¿Por qué, Linda? No me digas que también votó a Nixon.

– No, votó a Kennedy. Se lo pregunté el primer día.

– Entonces, ¿qué pasa?

– No le encantó El guardián entre el centeno.

– ¿Ese es el único motivo?

– ¿Es que no lo entiendes, Sheila? Es mi libro favorito. Lo he leído diecisiete veces. No podría casarme con alguien a quien no le guste Salinger. No querría que ese tipo de hombre fuera el padre de mis hijos.

Página 91

Son muchos los fragmentos en los que aparece el humor, disfrazado de críticas a la sociedad, de ironías en actos y conversaciones, una constante que también es capaz de aparecer camuflada de tristeza o de rabia.

Doctor, cada vez que pienso en la boda de mi hermana, me dan ganas de vomitar. Empiezo a tener náuseas y no sé por qué. Estoy feliz por mi maldita hermana, que se va a casar antes que yo. Estoy muy feliz por la muy zorra.

Página 162

Así, capítulo a capítulo, nos encontramos devorando un libro muy inteligente, que nos muestra la realidad tal y como es: los sueños que imaginamos de niños y la cruda realidad que nos espera en el futuro; las presiones de los familiares para conseguir el mejor trabajo, el mejor marido y la mejor casa; y la desesperanza al ver los sueños incumplidos, al darse cuenta que no todo es como pensábamos.

Por eso no entiendo la comparación con Bridget Jones, ya que flaco favor le hace. Si aquélla novela destilaba literatura facilona, de piscina en agosto, ésta es una historia más mordaz, más detallista, que se fija no sólo en el histrionismo de su protagonista como en la vida de sus conocidos, que incluye otros aspectos más reales, que no se conforma con la superficialidad.

Si el libro de Fielding destilaba literatura fácil, aquí lo que destila es inteligencia por los cuatro costados, la sensación de que no se queda en la superficialidad de la situación en sí, sino que ahonda en la sociedad, la cultura y la realidad compleja en la que influyen muchos factores.

Una historia que he disfrutado mucho, de esas que lees un capítulo y te encuentras habiendo leído cinco de golpe, irónica e inteligente. Perfecta para regalar estas Navidades.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La mezcla de ironía y realidad.

  • El personaje de Sheila.

Contras

  • ¡El prejuicio a la hora de encarar el libro puede hacer que no lo leamos!

Namaste.

Autor, Dostoievski, Literatura

El jugador, Fiodor Dostoievski

Cuando los compañeros del Café Literario comentaron la posibilidad de leer este libro conjuntamente, no lo dudé. No sólo porque llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes sino porque el autor ruso me gusta mucho, y tras leer sus novelas más famosas y largas (Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov y El idiota), ésta parecía la mejor opción para continuar leyéndole.

el-jugador-webComo os comenté en el anterior IMM, cuando acudí a la librería no sabía qué edición escoger, pero me decidí por esta de Sexto Piso por su buena apariencia, la tapa dura y la calidad de las páginas. Suponía un par de euros más pero creo que mereció la pena.

La intrahistoria de esta novela nos dice que Dostoievski escribió El jugador en 26 días, los que necesitaba para entregar la obra a su editor según el contrato que había firmado. ¡Menos de un mes!

En ella el autor utiliza su propia experiencia personal con el juego para recrear a Alexéi Ivánovich, un joven de carácter inestable enamorado hasta la médula y que vive entre los vaivenes de la alegría y la desgracia más absoluta.

Sin embargo, el inicio comienza con una trama mucho más mundana: el nerviosismo de una familia por que se muera una tía que promete dejar en herencia cantidades imponentes de dinero. La tía en cuestión, que nos regala diálogos y sarcasmo a raudales, decide plantarse en la casa de su futuro heredero y hacer que todo salte por los aires gastándose su dinero en el casino. Ésto, y la relación tóxica entre Alexéi y Polina conforman dos de los temas fundamentales de la novela.

Y a ésta, pensé, esperaban ver en la tumba, enterrada y dejándoles la herencia. ¡Ésta nos entierra a nosotros y a todo el hotel!

Página 87

Por lado, el tema del dinero se plasma en diferentes personajes: la avaricia en la familia del general ruso, la ausencia de escrúpulos con tal de obtener alguna migaja, en conclusión: la ejemplificación de una sociedad en la que cuanto más tienes más vales. Por otro, el amor, en sus vertientes positiva y negativa; el amor interesado y ficticio y el amor incondicional que fomentan la autodestrucción en un personaje de por sí desequilibrado.

Ambos temas confluyen al final de la historia, que cuenta con un tono autobiográfico claro, donde se destapa la desesperación de Alexéi y su huida hacia delante.

El estilo, en este caso, omite muchas de las reflexiones típicas de Dostoievski que podemos encontrar en sus novelas largas, para ganar en dinamismo incluyendo diálogos y escasas descripciones. Los capítulos son cortos y animan a seguir leyendo, además de medir bien la organización de la trama para conferir a la historia un trato homogéneo que consigue que queramos seguir leyendo más.

Me ha parecido una historia curiosa, porque reconozco al autor que me encantó con otras obras, pero al mismo tiempo me ha sorprendido en otros aspectos, en cómo consigue condensar todo en una novela que no pasa de las 200 páginas. ¡Alta literatura condensada en píldoras, donde no sobra nada! Si dudabais si leer al autor ruso porque os echaban para atrás sus novelas más largas, esta es una opción perfecta.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo condensa los temas y los reúne al final.

  • El personaje de Alexéi, que no tiene desperdicio.

Contras

  • Echo de menos las reflexiones de sus novelas largas.

Namaste.

Autor, Literatura, Mercer

La librería más famosa del mundo, Jeremy Mercer

La obsesión de los lectores por libros que hablan de libros, libros sobre librerías, sobre lectores, sobre bibliotecas, es algo asombroso. Muchos coincidimos en que, simplemente al ver alguna de estas palabras en el título nos ayudan a dar el paso y escoger ese libro. Es normal, buscamos encontrar la misma fascinación que nosotros tenemos al entrar en una librería, al recordar cómo mirábamos los libros cuando eramos niños, a conocer un poco mejor cómo se vive y se trabaja en uno de estos magníficos lugares.

DSC_0126No es de extrañar, por tanto, que al leer este título y observar la imagen que acompaña al libro para sentirse atraído por él. La librería a la que se refiere el título es, nada más y nada menos, Shakespeare and Company, una librería célebre situada en París. Fue Sylvia Beach la que abrió sus puertas, por donde pasaron autores que pasaron a la historia de la literatura como James Joyce o Ernest Hemingway. Posteriormente, tras el parón que supuso la Segunda Guerra Mundial, un nuevo dueño escogería el nombre y le daría una vuelta para acabar convirtiéndola en una librería-hostal indefinible.

Y es que Whitman, el nuevo dueño, decidió que cualquiera que necesitara dormir en la librería podría hacerlo, siempre que ayudara en las tareas de la librería y se adaptara al extraño método por el tras la hora del cierre se desplegaban catres que invadían cada hueco del establecimiento. A la hora de abrir, los catres se guardaban como podían y cada uno de los inquilinos realizaba su función, entre ellas, la de escribir o leer que imponía el propio Whitman.

Así, el propio autor, Jeremy Mercer permaneció semanas entre las paredes de Shakespeare and Co, y nos cuenta lo que vivió: historias de otros inquilinos, escritores en su mayoría. La vida de Whitman y su modo de llevar a cabo su peculiar idea.

El libro es un relato autobiográfico, donde se incluyen anécdotas, historias, comentarios sobre libros e impresiones del paso de Mercer por la librería. Además, comentarios políticos y filosóficos, reflexiones de varios tipos consiguen crear un collage que tiene como vértice principal la librería.

Inevitable después considerar obligatoria la visita a la librería al viajar a París.

FICHA:

Te gustará si te gustan

  • Los libros sobre libros.

Pros

  • La historia de la librería.
  • Impecable edición de Malpaso.

Contras

  • En algunas páginas, demasiada política para mi gusto.

Namaste.

Autor, Literatura, Toole

La conjura de los necios, John Kennedy Toole

En los albores del blog os hablé ya de esta novela imprescindible, un clásico del siglo XX de esos que hay que leer y releer.

DSC_0094Ya entonces, cuando llegué a la última página de la novela, sabía que no iba a ser la última vez que leyera La conjura de los necios. La excusa fue el Ignatius Day que se celebró el 9 de julio, una divertidísima celebración entorno a la novela de John Kennedy Toole.

Lo cierto es que esta excusa me permitió, además de leerlo, hacerme con un ejemplar de Compactos de Anagrama.

La sensación de leer un libro que ya conoces es siempre curiosa. Sabes lo que va a ocurrir, conoces a los personajes y hasta quizá te acuerdes de pasajes concretos, pero sin embargo, eres capaz de captar nuevos detalles que pasaron desapercibidos la primera vez.

Regresar a Reilly y compartir con él esos momentos quince años más tarde se hace raro. Nos reconocemos pero hace mucho que no sé nada de él. Sé por dónde va a venir Toole, qué giros de la trama se suceden, pero aún así no puedo evitar sorprenderme, reírme, encontrarlo más irónico, más inteligente, más complejo.

Por otro lado, me apena no haberlo leído en inglés. Porque las conversaciones con Jones se me hacen bastas, con ese slang castellanizado que no pega, que parece de plasta. Entiendo que el traductor no podía hacer más. La nota para mí misma es que la próxima vez lo leeré en la versión original.

Nueva Orleans es también la protagonista de una historia que parece simple pero que se va embrollando página tras página, una ciudad que encumbra a Reilly, y que le acompaña en su camino tratando de vencer a la Diosa Fortuna. El problema es que ella tiene otros planes e Ignatius deberá sortear los obstáculos que le obligan a salir de su cuarto para buscar trabajo. Una cruel rueda del destino que le aleja del estudio de Santo Tomás de Aquino y le obliga a confraternizar con sus congéneres.

Me habría gustado dejaros algún fragmento destacable, pero me he dado cuenta de que no soy capaz de traeros uno solo, y tampoco me gustaría desvelaros información de más a aquellos que no lo hayáis leído. Lo que sí que puedo aseguraros es que Ignatius es uno de esos personajes universales, que se quedan en la retina para siempre, que forman parte del imaginario colectivo. Él y sus circunstancias: su sable, sus perritos calientes y su gorra de cazador.

Recuerdo como si fuera ayer una frase que me espetó mi hermana cuando le dije que no había leído El proceso, de Kafka: ¿y puedes dormir bien por las noches? Es una frase que uso como mantra, y que me viene que ni pintada para cerrar esta entrada. Porque si no lo habéis leído, ya estáis tardando.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • El Quijote, Cervantes. (Eso dicen, fallo mío que NO HE LEÍDO EL QUIJOTE).

Pros

  • El personaje de Ignatius.
  • Cómo está hilada la trama.

Contras

  • La inevitable absurda traducción del slang.

Namaste.

Autor, Gómez, Literatura

Los Modlin, Paco Gómez

Tenía muchas, muchas ganas de hablaros de este libro. Por mí en cuanto lo terminé me habría puesto a escribir la reseña, pero como me gusta que los libros reposen un poco lo dejé. Y al final como tengo tantos libros pendientes de reseñar, la cosa se ha ido retrasando. Pero aquí estoy, reseñando Los Modlin.

DSC_0088Al contrario que muchos libros que os traigo aquí, que me han recomendado muchas veces, o que he visto reseñado por activa y por pasiva, Los Modlin tiene una historia atípica. Desconocía nada del título, pero Pedro, que me presta libros de vez en cuando, me dijo que lo tenía que leer y me lo prestó.

Tengo que reconocer que lo dejé en la estantería mucho tiempo. Sabía algo de lo que él me había contado, pero no le veía el momento de empezar a leerlo. Un viernes por la tarde, lo empecé. Y un domingo por la tarde, con la lluvia de tormenta que anticipa el otoño y unos deliciosos crepes para merendar, lo acabé. (Los que me seguís por Instagram ya lo sabéis perfectamente).

Los Modlin es una novela fotográfica, esto es, además de los textos encontramos muchas fotografías a las que se refiere el autor, Paco Gómez, un fotógrafo que un día descubrió una colección de extrañas fotografías en una calle de Madrid. Como buen curioso, le interesó saber quiénes eran esas personas y por qué estaban en aquellas chocantes posturas, y de ahí salió Los Modlin.

Comenzamos el libro sabiendo lo mismo que el autor cuando se encontró las fotos: nada. Se nos presentan imágenes extrañas y lo que se nos dicen que son cuadros de una pintora, y así, página a página y fotografía a fotografía vamos conociendo los tres vértices que constituyen Los Modlin: Elmer, Margaret y Nelson. El padre, la madre y el hijo. Los padres americanos que vuelan a España para acabar viviendo en Madrid. La familia artista extraña y ajena.

La investigación de Gómez, los pasos que da tras el rastro de cada uno de los personajes: sus viajes y su casa, sus carreras profesionales y sus marcadas personalidades se van incluyendo poco a poco, de una forma progresiva y muy inteligente, que nos anima a seguir leyendo y a querer saber, hasta conseguir que seamos capaces de comprender un poco a aquéllos extraños que nos parecían personajes de ficción cuando comenzamos la historia.

Importa lo absurdo de la familia Modlin, pero también el trabajo del autor, que ha conseguido unir de la forma más atractiva para el lector. Objetivamente, sé que no se trata de una gran obra de la literatura, pero no puedo evitar sentir un entusiasmo irracional hacia esta historia que consiguió que no pudiera dejar de leer, que quisiera conocer más y más detalles de los tres protagonistas, llegando al punto de buscar información en Internet, de mirar fotografías y contrastar detalles.

Esa es la fuerza del universo de Los Modlin: conseguir que un lector que desconoce la historia, que no se interesa demasiado por la fotografía, sea capaz de sentirse unido a unos personajes que acaba de conocer. Touché, Gómez.

FICHA:

Te gustará si te gustan

  • La fotografía, la pintura y las investigaciones de personajes atípicos.

Pros

  • El modo en el que Gómez lleva la historia.
  • Cómo nos engancha desde el principio.

Contras

  • Un libro que se habría pasado desapercibido si no llega a ser por Pedro.

  • La pregunta que uno se hace al terminar: ¿y si…?

Namaste.

Amat-Piniella, Autor, Literatura

K. L. Reich, Joaquim Amat-Piniella

De vez en cuando leía en alguna crítica u opinión que había determinados libros que envejecían mal. Aunque entendía a lo que se refería nunca me había topado con ninguno del que yo pudiera decir esa frase. ¿Qué ha de tener un libro para que envejezca mal?

K.L.ReichK.L. Reich es la historia de los republicanos españoles recluidos en un campo de concentración alemán. Su situación, al abandonar España, acceder a Francia y luchar contra Alemania en la Segunda Guerra Mundial y su posterior captura para acabar en un campo junto con judíos, homosexuales y gitanos.

De este modo, se narra el día a día en el campo, su trabajo y vida diaria y además, su organización para tratar de comunicarse con el Partido Comunista o al menos tratar de conseguir mejores condiciones para los españoles.

Simplemente con esta descripción ya sabéis los sufrimientos y penalidades que sufrieron; las humillaciones, el hambre y el dolor, la violencia y la desesperación. Precisamente porque el lector del siglo XXI este tema ha sido recurrente en múltiples formatos y de forma apabullante en cómics (Maus, de Art Spielgeman) autobiografías (El diario de Anna Frank), novelas (Una oración por Kateřina Horovitzová, Arnošt Lustig), íntimas y tiernas películas (La vida es bella, La lista de Schlinder, El pianista), miniseries (Hermanos de sangre), para el gran público (El niño con el pijama de rayas, John Boyne), en fin, que sea cual sea el medio por el que se quiera llegar a trasmitir la barbarie nazi ya se ha hecho.

Así que K.L. Reich es un libro que ha envejecido mal, dado que queda circunscrita al momento en el que se escribió y a la época en la que se publicó, cuando era una historia única: hasta ese momento un soldado republicano nunca había sido el centro de la historia. Tiene mérito, por supuesto, tiene su valoración personal y brutal: la de un español que pasó por la barbarie y lo quiso contar a través de un libro. Pero visto con los ojos de un lector de hoy en día, la historia está plagada de descripciones que se antojan innecesarias (descripción de barracones, la situación del campo, el régimen de trabajo y de comida… etc), resultando repetitivo y descriptivo en exceso, por el poco diálogo que se incluye y el excesivo detenimiento en la organización política del campo.

Además, también incluye un alto contenido político en cuanto al Partido Comunista. Como tampoco es un tema que atraiga o directamente me aburre, me entorpecía la lectura.

Lo que para los lectores de hace cuarenta años era necesario, a día de hoy parece arcaico, al igual que si alguien viniera a explicarnos qué es Internet. Entendemos que antes se tuviera que explicar muchas cosas. Pero ahora ya no.

Parece además que en el prólogo de Martínez de Pisón nos avisara por anticipado, advirtiéndonos que hay que valorar la obra justamente y no con los ojos de un lector de este siglo. Pero qué queréis que os diga, yo soy una lectora actual, con una edad y unos gustos que no puede desglosarse a sí misma para leer una historia. Entiendo a lo que se refiere Martínez de Pisón, y como he dicho más arriba, valoro la situación concreta del libro en su momento de publicación, pero hasta ahí.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • La Segunda Guerra Mundial y estás profundizando en el tema. No es un ensayo pero sí la visión de un español en un campo nazi.
Pros
  • La historia personal de los republicanos españoles.
  • Que Libros del Asteroide se atreva a publicar historias de este calibre, desconocidas o apenas publicadas.
Contras
  • Exceso de descripciones que a día de hoy resultan innecesarias.
  • La historia del Partido Comunista, que me aburre.

Namaste.