¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXI): Juan Gómez Jurado

juan-gomez-juradoJuan Gómez Jurado (Madrid,1977): es escritor y periodista. Su primera novela, El espía de Dios, le plantó en el panorama literario y desde entonces no deja de publicar un bestseller detrás de otro. Ha recibido premios, pero además consigue entusiasmar a lectores, siendo traducido a varios idiomas. Su última novela se titula Cicatriz.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

El Maestre de las Burujas, Walter Moers.

Fijaos que no sólo no me sonaba el título sino que directamente he buscado “El Maestre de las Brujas”, pensando que se trataba de un error de transcripción. Pues no, se trata de un libro muy peculiar que mezcla humor, gastronomía y quiromancia, siendo el tercer libro publicado de Walter Moers sobre Zamonia. Para más información os dejo la reseña de Book Eater. A ella le ha gustado mucho.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Dormir es de patos, Rodrigo Cortés.

Otro desconocido para mí, y otro libro de humor que mezcla ironía, inteligencia en un libro de aforismos. Lo publica Editorial Delirio y podéis encontrar más información aquí. Una entrevista con el autor, aquí.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Stephen King.

Suelo decirlo de vez en cuando: me gusta leer respuestas que no espero, autores o bien nuevos o sorprendentes. Este caso es uno de los segundos: King puede ser un autor que se lee pero que no se reconoce, o que no se quiere decir en voz alta porque queda mucho mejor mencionar otros autores de literatura más alta (mejor mencionar a Cervantes, claro). Lo cierto es que King nos ha dado grandes novelas de entretenimiento, escenas que quedan en la retina de la cultura popular, Carrie es una de ellas. De King ya hablé en otra entrada. Desde entonces no he leído nada, a pesar de que Christie y El resplandor figuran en mi Plan Infinito.

Y vosotros, ¿habéis leído a Walter Moers? ¿Conocíais Dormir es de patos? ¿Habéis leído algo de King?

¡Feliz Navidad a todos!

Namaste.

Literatura, Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York, Gail Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York es uno de esos libros que entran por los ojos: de un lado, el poderoso título. De otro la imagen que ilustra su portada rosa.

En mi caso, apareció de golpe en mi vida viéndola por todas partes, y de repente, al abrir el buzón ahí estaba, esperándome y prometiendo una divertida e hilarante historia.

_DSC1425 (3)Tengo que confesaros que suelo desconfiar de las novelas que nos venden como humorísticas, porque en muchos casos no me han parecido graciosas, y sin embargo, en otras ocasiones, historias que aparentemente no lo eran sí me lo han parecido, así que no sabía si me iba a parecer tan humorística como decían.

La desconfianza venía acrecentada por la comparación con Bridget Jones. Leí su Diario hace muchos años y me pareció una lectura simplona, absurda, que rallaba lo desagradable y que no aportaba demasiado. El humor era contado, más bien abundaba la vergüenza ajena y la superficialidad de la historia.

Así que… ¿realmente me iba a gustar esta novela?

En cuanto al argumento, sí que es cierto que parte de la base de una joven que busca marido, igual que la inglesa. Con la diferencia que, mientras que Jones ya pasa de los treinta, Sheila es presionada por su madre para, en general, triunfar: encontrar la vida perfecta.

Conforme trascurre la novela acompañamos a Sheila a la universidad, sus mudanzas y primeros trabajos y cómo no, sus pretendientes, las diferentes historias que consiguen que se plante en los treinta sin marido y que decida el suicidio como última opción.

Además, conocemos a sus amigas, siendo Linda la más destacada, que nos deja diálogos como el que sigue:

(Linda ha roto con su novio y se lo cuenta a Sheila)

– ¿Por qué, Linda? No me digas que también votó a Nixon.

– No, votó a Kennedy. Se lo pregunté el primer día.

– Entonces, ¿qué pasa?

– No le encantó El guardián entre el centeno.

– ¿Ese es el único motivo?

– ¿Es que no lo entiendes, Sheila? Es mi libro favorito. Lo he leído diecisiete veces. No podría casarme con alguien a quien no le guste Salinger. No querría que ese tipo de hombre fuera el padre de mis hijos.

Página 91

Son muchos los fragmentos en los que aparece el humor, disfrazado de críticas a la sociedad, de ironías en actos y conversaciones, una constante que también es capaz de aparecer camuflada de tristeza o de rabia.

Doctor, cada vez que pienso en la boda de mi hermana, me dan ganas de vomitar. Empiezo a tener náuseas y no sé por qué. Estoy feliz por mi maldita hermana, que se va a casar antes que yo. Estoy muy feliz por la muy zorra.

Página 162

Así, capítulo a capítulo, nos encontramos devorando un libro muy inteligente, que nos muestra la realidad tal y como es: los sueños que imaginamos de niños y la cruda realidad que nos espera en el futuro; las presiones de los familiares para conseguir el mejor trabajo, el mejor marido y la mejor casa; y la desesperanza al ver los sueños incumplidos, al darse cuenta que no todo es como pensábamos.

Por eso no entiendo la comparación con Bridget Jones, ya que flaco favor le hace. Si aquélla novela destilaba literatura facilona, de piscina en agosto, ésta es una historia más mordaz, más detallista, que se fija no sólo en el histrionismo de su protagonista como en la vida de sus conocidos, que incluye otros aspectos más reales, que no se conforma con la superficialidad.

Si el libro de Fielding destilaba literatura fácil, aquí lo que destila es inteligencia por los cuatro costados, la sensación de que no se queda en la superficialidad de la situación en sí, sino que ahonda en la sociedad, la cultura y la realidad compleja en la que influyen muchos factores.

Una historia que he disfrutado mucho, de esas que lees un capítulo y te encuentras habiendo leído cinco de golpe, irónica e inteligente. Perfecta para regalar estas Navidades.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La mezcla de ironía y realidad.

  • El personaje de Sheila.

Contras

  • ¡El prejuicio a la hora de encarar el libro puede hacer que no lo leamos!

Namaste.

Autor, Dostoievski, Literatura

El jugador, Fiodor Dostoievski

Cuando los compañeros del Café Literario comentaron la posibilidad de leer este libro conjuntamente, no lo dudé. No sólo porque llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes sino porque el autor ruso me gusta mucho, y tras leer sus novelas más famosas y largas (Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov y El idiota), ésta parecía la mejor opción para continuar leyéndole.

el-jugador-webComo os comenté en el anterior IMM, cuando acudí a la librería no sabía qué edición escoger, pero me decidí por esta de Sexto Piso por su buena apariencia, la tapa dura y la calidad de las páginas. Suponía un par de euros más pero creo que mereció la pena.

La intrahistoria de esta novela nos dice que Dostoievski escribió El jugador en 26 días, los que necesitaba para entregar la obra a su editor según el contrato que había firmado. ¡Menos de un mes!

En ella el autor utiliza su propia experiencia personal con el juego para recrear a Alexéi Ivánovich, un joven de carácter inestable enamorado hasta la médula y que vive entre los vaivenes de la alegría y la desgracia más absoluta.

Sin embargo, el inicio comienza con una trama mucho más mundana: el nerviosismo de una familia por que se muera una tía que promete dejar en herencia cantidades imponentes de dinero. La tía en cuestión, que nos regala diálogos y sarcasmo a raudales, decide plantarse en la casa de su futuro heredero y hacer que todo salte por los aires gastándose su dinero en el casino. Ésto, y la relación tóxica entre Alexéi y Polina conforman dos de los temas fundamentales de la novela.

Y a ésta, pensé, esperaban ver en la tumba, enterrada y dejándoles la herencia. ¡Ésta nos entierra a nosotros y a todo el hotel!

Página 87

Por lado, el tema del dinero se plasma en diferentes personajes: la avaricia en la familia del general ruso, la ausencia de escrúpulos con tal de obtener alguna migaja, en conclusión: la ejemplificación de una sociedad en la que cuanto más tienes más vales. Por otro, el amor, en sus vertientes positiva y negativa; el amor interesado y ficticio y el amor incondicional que fomentan la autodestrucción en un personaje de por sí desequilibrado.

Ambos temas confluyen al final de la historia, que cuenta con un tono autobiográfico claro, donde se destapa la desesperación de Alexéi y su huida hacia delante.

El estilo, en este caso, omite muchas de las reflexiones típicas de Dostoievski que podemos encontrar en sus novelas largas, para ganar en dinamismo incluyendo diálogos y escasas descripciones. Los capítulos son cortos y animan a seguir leyendo, además de medir bien la organización de la trama para conferir a la historia un trato homogéneo que consigue que queramos seguir leyendo más.

Me ha parecido una historia curiosa, porque reconozco al autor que me encantó con otras obras, pero al mismo tiempo me ha sorprendido en otros aspectos, en cómo consigue condensar todo en una novela que no pasa de las 200 páginas. ¡Alta literatura condensada en píldoras, donde no sobra nada! Si dudabais si leer al autor ruso porque os echaban para atrás sus novelas más largas, esta es una opción perfecta.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo condensa los temas y los reúne al final.

  • El personaje de Alexéi, que no tiene desperdicio.

Contras

  • Echo de menos las reflexiones de sus novelas largas.

Namaste.

Literatura

Libros para regalar estas Navidades

Parece mentira pero con la tontería nos hemos metido en el último mes del año, así que ya hay que ir pensando qué les vamos a regalar a nuestros allegados. Siempre es una buena opción regalar un libro (¡os recomiendo también la opción auto-regalo!), algo diferente a los gadgets, electrodomésticos y otros productos que se suelen colar en nuestras compras. Un libro es siempre una historia por descubrir, una forma de conocer a un nuevo autor o de adentrarnos en un nuevo género, un motivo por el que enamorarnos de sus personajes.

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  • Para los amantes de los clásicos:

El idiota, de Dostoievski o La conjura de los necios, de Kennedy Toole. Ya sea la primera vez que los leen o relectura, ambos, en sus diferentes tonos y características, suponen clásicos de la literatura que hay que leer.

  • Para un amigo al que le guste la fotografía:

Los Modlin, Paco Gómez. Historia envolvente, extraña, plagada de fotografías y de intrahistoria. Perfecto para aquéllos que tengan poco tiempo para leer o a los que disfruten de la fotografía. Con un puntito de misterio.

  • Para un fanático de Jane Austen:

Confesiones de una heredera con demasiado tiempo libre, Belén Barroso. Un libro entretenido, una sátira de las historias de Austen que encantará a los que ya la hayan leído, por su ridiculización, ironía y humor.

  • Para los que quieran descubrir nuevos clásicos:

Middlesex, Eugenides. Ha recibido un premio Pulitzer, así que no voy a venir yo a decir que es bueno. Pero quizá tengáis a vuestro alrededor alguien que no lo haya leído. Una de esas opciones con las que uno sabe que va a acertar sí o sí, y mira que eso no es fácil.

  • Para una amiga que acaba de dejar a su novio:

Sheila Levine está muerta y reside en Nueva York, Gail Parent. Divertidísima e irónica historia de una joven obsesionada con encontrar marido, a la que acompañamos durante varios años para comprobar cómo se le va dando el tema. En la reseña os daré más detalles.

  • Para el entusiasmado con Bolaño:

2666, Roberto Bolaño. Un libro de muy señor mío para aquéllos que conozcan la obra del chileno. Para quitarse el sombrero.

  • Para el amigo obsesionado con Egipto:

La tumba maldita, Christian Jacq. Engancha, es corto, nos mete de lleno en el Antiguo Egipto… y encima es el primero de una saga, así que para su cumpleaños le regaláis el segundo… ¡y listo!

  • Para que el tiene poco tiempo para leer:

El lápiz del carpintero. Manuel Rivas. Una historia cortita que se disfruta desde el primer capítulo y que se lee en un suspiro. ¡No todo tienen que ser libros de mil páginas!

  • Para el descreído que cree que la literatura está alejada del mundo real:

Martín Zarza, Miguel García. Una historia muy actual, cortita e interesante, de un joven que trata de abrirse paso por la España de la crisis

  • Para el amigo al que le gusta engancharse de una buena historia:

Un millón de gotas, Víctor del Árbol. Potente, sorprendente y muy bien escrita, es una de esas historias que se disfrutan desde la primera página. ¡Le gustará seguro!

Así que no lo dudéis. Un libro siempre es un buen regalo. Ya no hay excusas: ¿que algunos son caros? Pues para eso está la edición de bolsillo. ¿Que pesan mucho? ¡La digital! De todos los tipos, formas y colores, ¡regálale un libro!

Yo lo tengo claro: una Navidad sin libros es una Navidad un poquito más triste.

Namaste.

Literatura, Pitol

Trilogía de la memoria (I): El arte de la fuga, Sergio Pitol

Es curioso cómo llegan determinados libros a nuestra vida. Hace bastantes años, pongamos que 9, usaba el metro a diario. Allí, durante un tiempo, se incluían pósters en los vagones con fragmentos de obras literarias con objeto de fomentar la lectura. No puedo evitar ahora mirar qué leen los demás, y entonces no podía evitar leer el fragmento del vagón que me tocara. En muchos casos eran fragmentos arquetípicos de la literatura: El Quijote, Alicia en el país de las maravillas… de esos que tenemos interiorizados. Clásicos y menos clásicos. En otros casos eran textos de libros en los que pensaba ¡horror! ¿Cómo han podido incluir este libro? En los menos, eran libros desconocidos para mí.

Aquél día, leí el fragmento que me tocaba y me quedé con la boca abierta. Desconocía a ese autor llamado Pitol. Nunca había oído hablar de ese título que figuraba debajo del fragmento.

Como hago siempre, anoté el título en mi libreta y lo dejé estar. Pasado un tiempo encontré por casualidad este título que agrupa tres de los autorretratos literarios de Pitol: El arte de la fuga, El viaje y El mago de Viena.

Trilogía-de-la-memoriaLa primera vez que intenté leerlo fue un fracaso. Llegué hasta la página 73 y lo abandoné. Un tiempo después, con la experiencia previa de El cuaderno gris de Josep Pla a mis espaldas, decidí encararlo de otra manera. Lo he leído a sorbos y poco a poco. He tardado pero por fin os puedo contar algo de él.

El arte de la fuga narra parte de la vida de Pitol en Europa, describe su primera visita a Venecia (cómica y absolutamente filosófica), pero a la vez analiza, comenta y destripa la literatura, con capítulos en los que aparecen desde Galdós hasta Faulkner. Donde analizar el hecho de escribir, sus influencias, y donde cita muchos, muchos libros.

Si me seguís ya sabréis que me encantan este tipo de libros. El hecho de leer un libro que más parece una conversación entre alguien que ha leído mucho y que nos comenta y recomienda más libros. Me parece una oportunidad perfecta para saber y conocer más, para reflexionar y llevarse anotadas múltiples citas y títulos. Porque precisamente eso me ha pasado en las tres partes de este libro, que está marcado por todas las partes y me llevo decenas de títulos.

Así que voy a dejar de escribir y os pongo alguna de las citas de El arte de la fuga.

Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas. Uno está conformado por tiempos, aficiones y credos diferentes.

Página 42

La memoria trabaja con la misma lógica oblicua y rebelde de los sueños. Hurga en los pozos ocultos y de ellos extrae visiones que, a diferencia de las de los sueños, son casi siempre placenteras. La memoria puede, a voluntad de su poseedor, teñirse de nostalgia, y la nostalgia sólo por excepción produce monstruos. La nostalgia vive de las galas de un pasado confrontado a un presente carente de atractivos. Su figura ideal es el oxímoron: convoca incidentes contradictorios, los entrevera, llega a sumarlos, ordena desordenadamente el caos.

Página 73

Jamás la literatura se ha sentido a gusto en medio de estrecheces dogmáticas; se rebela hasta de los mismos cánones creados por ella cuando ya los considera innecesarios. Se inconforma también cuando se la trata de enclavar en una sola región. El deseo de abolir fronteras culturales se presenta en el mismo momento en que alguien fija las fronteras reales, las necesarias a la tribu, a la razón del Estado.

Página 157

La lectura es un juego secreto de aproximaciones y distancias. Es también una lotería. Se llega a un libro por caminos insólitos; tropieza uno con un autor de modo en apariencia casual y luego resulta que no puede dejar de leerlo nunca.

Página 249

Doy gracias por haber ganado el gordo en esta lotería. Porque sin aquél día en un vagón de metro jamás habría llegado a este libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Las múltiples referencias literarias.
  • Cómo une anécdotas, recuerdos y literatura y además analiza el proceso de escritura.

Contras

  • Hay que leerlo despacio  y poco a poco.

  • Vais a tener que aguantar otras dos entradas para El viaje y El mago de Viena. Avisados quedáis.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (39): libros y más

Os traigo las últimas adquisiciones de este año, muchas de las cuales llevan ya semanas en mis estanterías (algunas incluso ya las he leído), sorprendida en parte por encontrarnos ya ante el último mes del 2015. En fin, el tiempo pasa cada vez más rápido.

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De izquierda a derecha:

  • La vuelta del torno, Henry James. Se trata de la famosa novela de James, Otra vuelta de tuerca que ha sido traducida de nuevo y ha recibido un título distinto. No he leído la versión antigua, pero comparando los textos que me pasó Libros del Asteroide se nota el trabajo que le han dado para ser precisos y conseguir el tono de James.

  • La trama nupcial, Jeffrey Eugenides. Tras leer Middlesex, decidí comprar otra de sus novelas. Quizá no sea la mejor, de hecho hay personas que me han recomendado Las vírgenes suicidas, pero como seguramente también acabaré leyéndola, pues empiezo por esta y vamos tanteando.

  • Aquellos años del boom, Xavi Ayén. No sé dónde lo vi recomendado, pero me apetecía conocer un poco más la intrahistoria de los escritores del boom hispanoamericano, así que esta parece ser una buena opción. Edita RBA y es un tochazo de muy señor mío.

  • El jugador, Fiódor Dostoievski. Quería leerlo desde hace tiempo, pero después me decanté por El idiota, así cuando lo propusieron como lectura conjunta en el Café Literario, decidí que era el momento. De entre las ediciones que tuve en la mano escogí esta, no por las ilustraciones en sí, sino porque la edición está mucho más cuidada, las tapas son duras y Sexto Piso siempre es sinónimo de buen hacer. Y total, por dos euros de diferencia, pues escojo la edición más bonita.

  • Crematorio, Rafael Chirbes. La noticia de su muerte supuso el toque de atención que me faltaba para leerle. Desde hacía tiempo me llegaban noticias de su calidad, recomendaciones variadas, pero como no se puede estar a todo, siempre lo posponía. Total, que en una visita a la librería vi que estaba en Compactos y como me gustan mucho lo escogí. También lo he leído.

  • Entre dos mundos, Upton Sinclair. Pintaza de este libro de Hoja de Lata, que además de tener una portada preciosa, promete mucho. Es otro tochazo pero quiero leerlo pronto. Gracias a Hoja de Lata por el envío.

Por último, enseñaros mi última adquisición:

Kindle

Efectivamente, soy la orgullosa propietaria de un Kindle Paperwhite que, tengo que reconocer, todavía no sé usar muy bien. Por de pronto parece cómodo, ligero y además promete buenas lecturas… ¿cuál creéis que debería ser la primera de todas?

Y respecto al resto… ¿habéis leído alguno de los libros que os traigo? ¿Conocíais a Chirbes? ¿He hecho bien escogiendo La trama nupcial? ¿Alguien sabe cómo sincronizar Goodreads con el Kindle?

Gracias a las editoriales Libros del Asteroide y Hoja de Lata por los envíos, y a @castillodnaipes por el regalazo. Tú sí que sabes.

Namaste.

Autor, Literatura, Mercer

La librería más famosa del mundo, Jeremy Mercer

La obsesión de los lectores por libros que hablan de libros, libros sobre librerías, sobre lectores, sobre bibliotecas, es algo asombroso. Muchos coincidimos en que, simplemente al ver alguna de estas palabras en el título nos ayudan a dar el paso y escoger ese libro. Es normal, buscamos encontrar la misma fascinación que nosotros tenemos al entrar en una librería, al recordar cómo mirábamos los libros cuando eramos niños, a conocer un poco mejor cómo se vive y se trabaja en uno de estos magníficos lugares.

DSC_0126No es de extrañar, por tanto, que al leer este título y observar la imagen que acompaña al libro para sentirse atraído por él. La librería a la que se refiere el título es, nada más y nada menos, Shakespeare and Company, una librería célebre situada en París. Fue Sylvia Beach la que abrió sus puertas, por donde pasaron autores que pasaron a la historia de la literatura como James Joyce o Ernest Hemingway. Posteriormente, tras el parón que supuso la Segunda Guerra Mundial, un nuevo dueño escogería el nombre y le daría una vuelta para acabar convirtiéndola en una librería-hostal indefinible.

Y es que Whitman, el nuevo dueño, decidió que cualquiera que necesitara dormir en la librería podría hacerlo, siempre que ayudara en las tareas de la librería y se adaptara al extraño método por el tras la hora del cierre se desplegaban catres que invadían cada hueco del establecimiento. A la hora de abrir, los catres se guardaban como podían y cada uno de los inquilinos realizaba su función, entre ellas, la de escribir o leer que imponía el propio Whitman.

Así, el propio autor, Jeremy Mercer permaneció semanas entre las paredes de Shakespeare and Co, y nos cuenta lo que vivió: historias de otros inquilinos, escritores en su mayoría. La vida de Whitman y su modo de llevar a cabo su peculiar idea.

El libro es un relato autobiográfico, donde se incluyen anécdotas, historias, comentarios sobre libros e impresiones del paso de Mercer por la librería. Además, comentarios políticos y filosóficos, reflexiones de varios tipos consiguen crear un collage que tiene como vértice principal la librería.

Inevitable después considerar obligatoria la visita a la librería al viajar a París.

FICHA:

Te gustará si te gustan

  • Los libros sobre libros.

Pros

  • La historia de la librería.
  • Impecable edición de Malpaso.

Contras

  • En algunas páginas, demasiada política para mi gusto.

Namaste.

Autor, Literatura, Pérez-Reverte

El tango de la guardia vieja, Arturo Pérez-Reverte

Hacía mucho que no leía nada del autor. Aunque hace muchos años leí prácticamente todo lo que había publicado pero después ya no he ido actualizándome con sus nuevas publicaciones. Sin embargo, este título lo tenía mi madre por casa y lo cogí prestado.

La verdad es que lo dejé esperar en la estantería mucho tiempo, quizá eso debería haberme dado una pista de que algo no iba bien, de que quizá no quería leerlo. Pero quién sabe, porque tengo tantos libros que esperan muchos que no le puedo echar la culpa a ellos…

DSC_0123 (1)Total, que un buen día decidí empezarlo.

En primer lugar, quisiera detenerme en uno de los principales temas de la novela, que ya adelanta el título: el tango. Quizá hayáis subido una ceja, dudando sobre la conveniencia de un tema así en una novela, como hice yo. Pues sí, tenéis razón. Cada página que iba leyendo me cercioraba de que un baile no es un tema demasiado bueno para una novela. Para los escépticos: varios personajes hablan durante del tango antiguo, en contraposición al europeizado, se suceden páginas y páginas de descripciones del sentido del baile, de los movimientos y el aspecto musical. A mí esto me parece absurdo y aburrido, a no ser que se trate de un ensayo específico para estudiantes de música o similar.

Absurdo porque uno se ve leyendo algo que no está hecho para este medio, convertir lo flexible en algo con reglas, conseguir circunscribir algo no medido, en una descripción detallada de cada movimiento, en fin, la cuadratura del círculo.

No sé si me entendéis, pero mi sensación era que algo no cuadraba, como ver un pez fuera del agua, como si se estuviera haciendo algo que no tiene sentido. Como los americanos desarrollando un bolígrafo capaz de usarse en la estación espacial, con horas de investigación para que bajara la puta tinta cuando podrían haber hecho como los rusos y llevar lápices. Un atentado contra la razón y lo lógico, contra la sencillez y la normalidad.

Para mí, en relación al tema del tango, no se hace justicia ni con el baile en sí ni con el lector. Me explico: no es bueno para la novela, porque la para, la hace aburrida y absurda, y tampoco lo es para la difusión del baile porque ni esto es ni debe ser un ensayo y a lo mejor a mí el tango me da igual.

Por si fuera poco hay más. Una más que evidente diferencia entre dos partes, la primera, lenta y pesada, la del tango; la segunda, activa y dialogante, mucha más dinámica, que deja con la sensación de que se escribieron en diferentes tiempos y se han juntado después. Una idea que no desaparece a tenor de la forma utilizada para juntarlas. Vamos, que se ve el loctite a la legua. Y aunque nos juremos y perjuremos (cuando somos nosotros los que hemos roto el jarrón) que no se ven las junturas, lo digo para siempre: SE VEN. DIGAMOS NO AL AUTOENGAÑO.

Se ve porque el tono no es el mismo, porque el hilo del inicio se pierde y se medio encuentra después, SE NOTA.

La ingeniería del corta y pega no acaba ahí. Muchas veces es más sutil, pero existe y no hay que ser muy listo para darse cuenta. SE NOTA. Traerse consigo los personajes de una novela antigua y cambiarle el nombre no es una buena idea. NUNCA. Y cuando conoces la obra de un autor la cosa canta más, y te encuentras diciendo los nombres que tenían antes, que por supuesto, para el lector son los originales. Los primeros que conocimos.

La mujer fuerte y sensual pero insegura y sola; el protagonista bebedor que no sabe muy bien qué hacer por su vida; el malo que busca sacar tajada de la situación. No, por mucho que se llamen distinto no son diferentes. Son los mismos perros con distinto collar.

Que se lo digan al señor Follett y su Mundo sin fin, cuando los lectores de Los pilares de la tierra jugábamos al quién es quién. (Ah, mira, esta es Aliena pero con otro nombre, y este Jack, y este…)

En conclusión, todo un despropósito que me aleja cada vez más de aquél autor que en su día me gustó y ahora no hace más que repelerme.

FICHA:

Te gustará si te gusta

  • El estilo de Pérez-Reverte.

Pros

  • La segunda parte es mucho más dinámica que la primera.

Contras

  • Complicado escoger un tema que le vaya peor a una novela.

  • La unión entre la primera y segunda parte huele a ingeniería en la edición. Y SE NOTA.

Namaste.

Autor, Literatura, Nückel

Destino, una novela en imágenes, Otto Nückel

Cuando la editorial Sans Soleil se puso en contacto conmigo para enviarme este libro, desconocía totalmente tanto el título como al autor.

DSC_0117Indagando por Internet, me entero que Nückel publicó esta historia en 1926, siendo una de las primeras novelas en imágenes, precursoras, por tanto de las novelas gráficas. El medio que utilizó fueron los grabados en plomo, hasta llegar a los doscientos.

Nückel era un artista de pies a la cabeza. Tanto, que además de ilustrar para novelas de Mann o de Hoffmann decidió lanzarse a la loca idea de publicar una novela exclusiva de dibujos. Sin una sola letra. Una tarea de locos, de intrépidos y valientes.

No es nada fácil meter al lector en la historia de una forma tan potente utilizando tan solo el trazo en blanco y negro. El uso de las luces y sombras, las posturas de las figuras, y sus fotos fijas que inician el movimiento, las muecas de las caras, todos y cada uno de los detalles consiguen no sólo que nos metamos en la vida de una mujer, su día a día y sus situaciones de pobreza y miseria, sino que sea necesario volver a empezarlo para captar todos y cada uno de los aspectos que se nos muestran.

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La sordidez, la tristeza, la grisura y la desazón forman también parte de la historia, la sensación de soledad y abandono, la desesperanza que trasmite en cada grabado, en cada página. Aunque parezca mentira, ahí están. Lo que muchos no consiguen con una profusión de colores y técnicas, con diálogos y acción, Nückel lo consigue con su mano firme.

Ante una demostración tan clara del talento uno no puede más que quitarse el sombrero.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • Maus, Art Spiegelman.

Pros

  • Curioso que con trazos sencillos se llegue a un nivel de detalle tan grande.

Contras

  • Necesaria una relectura.

Namaste.

Autor, Literatura, Toole

La conjura de los necios, John Kennedy Toole

En los albores del blog os hablé ya de esta novela imprescindible, un clásico del siglo XX de esos que hay que leer y releer.

DSC_0094Ya entonces, cuando llegué a la última página de la novela, sabía que no iba a ser la última vez que leyera La conjura de los necios. La excusa fue el Ignatius Day que se celebró el 9 de julio, una divertidísima celebración entorno a la novela de John Kennedy Toole.

Lo cierto es que esta excusa me permitió, además de leerlo, hacerme con un ejemplar de Compactos de Anagrama.

La sensación de leer un libro que ya conoces es siempre curiosa. Sabes lo que va a ocurrir, conoces a los personajes y hasta quizá te acuerdes de pasajes concretos, pero sin embargo, eres capaz de captar nuevos detalles que pasaron desapercibidos la primera vez.

Regresar a Reilly y compartir con él esos momentos quince años más tarde se hace raro. Nos reconocemos pero hace mucho que no sé nada de él. Sé por dónde va a venir Toole, qué giros de la trama se suceden, pero aún así no puedo evitar sorprenderme, reírme, encontrarlo más irónico, más inteligente, más complejo.

Por otro lado, me apena no haberlo leído en inglés. Porque las conversaciones con Jones se me hacen bastas, con ese slang castellanizado que no pega, que parece de plasta. Entiendo que el traductor no podía hacer más. La nota para mí misma es que la próxima vez lo leeré en la versión original.

Nueva Orleans es también la protagonista de una historia que parece simple pero que se va embrollando página tras página, una ciudad que encumbra a Reilly, y que le acompaña en su camino tratando de vencer a la Diosa Fortuna. El problema es que ella tiene otros planes e Ignatius deberá sortear los obstáculos que le obligan a salir de su cuarto para buscar trabajo. Una cruel rueda del destino que le aleja del estudio de Santo Tomás de Aquino y le obliga a confraternizar con sus congéneres.

Me habría gustado dejaros algún fragmento destacable, pero me he dado cuenta de que no soy capaz de traeros uno solo, y tampoco me gustaría desvelaros información de más a aquellos que no lo hayáis leído. Lo que sí que puedo aseguraros es que Ignatius es uno de esos personajes universales, que se quedan en la retina para siempre, que forman parte del imaginario colectivo. Él y sus circunstancias: su sable, sus perritos calientes y su gorra de cazador.

Recuerdo como si fuera ayer una frase que me espetó mi hermana cuando le dije que no había leído El proceso, de Kafka: ¿y puedes dormir bien por las noches? Es una frase que uso como mantra, y que me viene que ni pintada para cerrar esta entrada. Porque si no lo habéis leído, ya estáis tardando.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • El Quijote, Cervantes. (Eso dicen, fallo mío que NO HE LEÍDO EL QUIJOTE).

Pros

  • El personaje de Ignatius.
  • Cómo está hilada la trama.

Contras

  • La inevitable absurda traducción del slang.

Namaste.