Autor, Collins, Literatura

En llamas, Suzanne Collins

 En llamas es la segunda parte de Los juegos del hambre, trilogía que se completa con Sinsajo.

La situación se plantea poco después de los sucesos que tienen lugar en Los juegos del hambre: una vez ganados los juegos, Katniss regresa al hogar. Sin embargo, y aunque parece que todo ha terminado, el Capitol tiene una sorpresa para ella: los Quarter Quell, básicamente el mismo planteamiento de Los juegos del hambre pero con los ganadores de los últimos años como participantes.

Además, Panem está llena de revueltas generadas por la rebeldía de Katniss. Una trama que la autora podía haber explotado más profundamente pero que se queda en una mera oda a la protagonista, que parece no saber de qué va la vaina y que desespera al personal. A mí la primera.

El inicio de En llamas me ha resultado mucho más lento que el de su predecesora, ya que pierde el empaque que poseía la primera parte de la trilogía, provocado además porque la autora deja para el final la lucha entre los ganadores, la parte más entretenida de la novela. Como si de George R.R. Martin se tratara, el final se resuelve demasiado rápidamente, al salto de mata.

Si Los juegos del hambre hablaban de supervivencia, de amor por el hogar y de infelicidad, En llamas se centra demasiado en el romance, en la duda sistemática de una adolescente egoísta que duda de todo y no sabe nada. Una cansina de tomo y lomo, que no se cree nada de lo que le dicen y que se pasa el día dudando de ella misma. Vamos, como una Harry Potter femenina.

En definitiva, una novela entretenida pero que podía haber dado mucho más de sí por el tema que trata. Mi impresión es que Collins no le ha sabido sacar el jugo que tiene la trama y se ha centrado en otros temas mucho más comerciales. Así que hay que huir del apelativo de “utópico” que le han dado muchos medios por ahí. Es un best-seller. Una historia con la que pasar el rato, nada más.

Recomendable para todos aquéllos que se quedaron con curiosidad por ver qué ocurriría después. Para utopías, ya tenemos otras, y muy buenas.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El planteamiento es interesante.

  • Entretiene, al menos un rato. Leedla en inglés. Se os quitará la impresión de que habéis perdido el tiempo.

Contras

  • Personajes que no evolucionan. Más planos que Holanda.

  • Mucha paja.

 Namaste.

Autor, Fitzgerald, Literatura

Inocencia, Penelope Fitzgerald

Inocencia es la última novela publicada por la Editorial Impedimenta de Penelope Fitzgerald, autora de La librería y de la deslumbrante El inicio de la primavera. Cómo no iba a sentirme atraída por ella. Cómo no iba a volver a su prosa.

Mientras leía el libro se me venía a la mente una comparación: Penelope Fitzgerald es como la seda, el preciado material con el que confeccionar un vestido elegante y con perfecta caída, un vestido propio de una dama británica: adecuado y envidiado, que ajusta como si estuviera hecho a medida, y por supuesto, con el cuidado artesanal de todos los detalles: los colores y el estampado, el escote y la largura. En definitiva, el vestido que el resto de mujeres miraríamos con envidia.

Pero es que además la seda no solamente sirve para embellecer, sino que es uno de los materiales más resistentes que se conocen. Sujeta, agarra y es firme, tanto que se utiliza para cuerdas y materiales útiles, de esos que se llevan al espacio.

A pesar de su aparente delicadeza la seda no es lo que parece. Y eso mismo ocurre con esta autora: parece delicada, elegante y superficial, pero va mucho más allá.

Se esconde detrás de historias aparentemente sencillas, como esta, en la que la trama gira entorno a una familia y al amor que se profesan Chiara Ridolfi y el Doctor Rossi. Una familia de antigua nobleza que ha caído en decadencia se une a un prometedor médico. Si no miramos más allá, Inocencia trata de una historia de amor.

Sin embargo, la sensación es que esa historia es lo de menos. Resulta algo meramente anecdótico con lo que situar la trama, porque la verdadera importancia subyace detrás. ¿Y cuál es? El paso del tiempo, algo que incluso deja entrever por la longitud de las dos partes del texto. El cambio humano según el paso del tiempo: las esperanzas e ideas juveniles y la confrontación con la edad adulta, esa realidad que nada tiene que ver con lo idealizado. Fitzgerald no se queda ahí: también aborda la decepción, el cambio de valoración (y en ocasiones sobrevaloración) de nuestra opinión sobre las personas. Por ejemplo, encontrar a alguien que consideramos lúcido e ingenioso pero que apenas un tiempo después nos parece de trato simple y aburrido.

Y es que en esta historia, cada personaje representa un problema, como el Doctor Rossi, que nos plantea su relación con la familia: la huida y el rechazo de cada idea familiar y su sustitución por algo diametralmente opuesto sin tener claro si esa situación es la que realmente se quería o si tan sólo resulta el antónimo de la voluntad familiar, con el añadido del miedo a decepcionar por no cumplir las expectativas.

La autora es, sorprendentemente, una gran conocedora de la sociedad italiana, tanto, que en ocasiones me vi comprobando el título para cerciorarme de que no se trata de ninguna escritora procedente de la Toscana. Paradójicamente, a sus compatriotas los presenta reducidos a un absurdo, ejemplificador de su carácter británico, como se aprecia en la siguiente cita:

¡Oh, querida niña! Ya me han dado la extraordinaria noticia. Créeme queno hay nada en el mundo como el primer hijo: estoy segura de que siempre es así… incluso en los países latinos.

El conjunto es, en apariencia una novela costumbrista, con personajes muy definidos, lleno de dobles interpretaciones. Mi personaje favorito es, sin duda, Cesare. Un hombre que se esconde, considerado loco en su propia familia, quizá por la soledad que le envuelve o quizá por dedicarse a temas prácticos y mundanos. Y sin embargo, detrás de su fachada de ermitaño es el más cuerdo, el más lógico, el antagonista del Doctor Rossi, el que parece cuerdo, el que parece racional. Basta con echarse la fama y esperar.

Una novela como la vida misma. “Tangible”, dice la sinopsis, y es cierto: es visual y palpable: absurda en ocasiones y demasiado real en otras, capaz de reflejar los sentimientos humanos de un modo muy potente, con diálogos redondos y descripciones equilibradas, elegante y evocador, cómico y absurdo. Como la vida. Como la seda.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El universo que crea la autora.
  • Diálogos elegantes y personajes redondos.
Contras
  • El inicio puede parecer un poco confuso hasta que nos situamos.
  • ¿Quién tiene la inocencia entonces, Chiara o el lector?

Namaste.

Autor, Literatura, Marías

Tu rostro mañana (I): Fiebre y Lanza, Javier Marías

Javier Marías, un autor al que regresar siempre. Porque cuando lees Mañana en la batalla piensa en mí, o Los enamoramientos sabes que es este, Tu rostro mañana, su título más famoso, es el que hay que leer, al que hay que llegar. Un libro que adquirí hace ya bastante tiempo en una edición de Alfaguara donde viene recogida la trilogía completa.

Un propósito: leer Fiebre y lanza (la primera parte de la trilogía) en este año 2013.

La idea general que me trasladaban todos, y que yo tenía interiorizada de fábrica era la de Ten paciencia. Es un libro denso. Cuál fue mi sorpresa cuando al empezar el libro la impresión general que me dio era que parecía liviano, resultando ameno y entretenido. Las páginas pasaban raudas y veloces, y tenía que comprobar de vez en cuando que sí, que se trataba Tu rostro mañana y el autor era Javier Marías. Sí, era el libro denso del que todo el mundo me avisaba.

Como siempre, la trama es lo de menos. Eso ya lo sabemos cuando leemos a Marías. Esta en concreto nos ofrece como protagonista a un español en Londres (cómo no), un profesor universitario (cómo no again) que nos desvela parte de su intimidad, de un lado, reflejada en su vida familiar que deja atrás, y de otro, su parte intelectual, su frecuente reflexión sobre temas variados con sus colegas ingleses.

Pero es además un libro que embauca y que analiza, y que al tiempo envuelve y arropa. Como una manta en invierno, da calidez pero también enfoca, arroja luz sobre diversos temas: sobre la soledad y la comunicación, sobre nuestros miedos; en general, sobre el ser humano. Como muestra os dejo dos citas:

Necio en sentido estricto: ignorante y que no sabe lo que podía o debía saber, es decir, que ignora a conciencia y con voluntad de ignorar.

 Hay personas que simplemente resultan ser imposibles, y lo único sabio es apartarse de ellas y mantenerlas lejos, y no existir para ellas.

 

La narración recuerda en muchas ocasiones a lo que plantea en el libro: una conversación, quizá con otra persona o quizá con uno mismo, pero una conversación en la que se empieza un tema y se van derivando otros que atraen nuestra atención, un elenco de hilos que salen de la madeja de la conversación cómoda, del tiempo dedicado a ella, de esa preciosa sensación de saber con qué tema se empieza a hablar y desconocer con cuál se acaba.

Y para redondear la jugada, los giros con el inglés, los paralelismos entre las lenguas y las diferencias entre ambas. No me refiero solamente a aquél viejo truco de los juegos de palabras, sino a por qué utilizamos una palabra y no otra, y los matices de cada sinónimo y de cada adjetivo.

Recuerdo que este mismo autor analizaba una frase en uno de sus libros. Una frase que utilizamos a menudo pero de la que nunca me había parado a pensar. Es Me voy a ir yendo. Marías se sorprendía por la utilización del verbo ir en tres conjugaciones distintas. Y en los matices de ir añadiendo cada uno de ellos, de esa graduación entre:

  Me voy <<<<<<< Me voy a ir <<<<<<<<  Me voy a ir yendo.

Esto y mucho más ofrece la novela que os traigo hoy. Y eso es Marías, un interesantísimo autor con el que disfrutar y paladear cada uno de sus párrafos, que pone mucho cuidado en cada una de sus palabras, midiéndolas y reflexionándolas, algo que parecía olvidado en este mundo de mensajes por dispositivos tecnológicos, en este mundo en el que se abusa de las palabras coloquiales, en el que pocos se preocupan por cómo decir las cosas.

Para terminar, Marías acaba la novela derivando el tema al espionaje, una parte que se me ha hecho, esta vez sí, más densa. Pero que por contra me ha influenciado para comenzar a leer Homenaje a Cataluña, de Orwell. Qué mayor alegría que empezar un libro porque otro te ha llevado hasta él.

En definitiva, leer a Marías es un placer. El placer de ir comprobando cómo juega con las palabras, envolviendo las ideas y creando sensaciones. Lo hace porque sabe, porque entiende. Qué leches, porque puede. Alardea. Y señores míos, en un mundo en el que la mayoría literaria parece venida desde la misma fábrica de China, esto es genialidad pura.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El modo en el que utiliza el lenguaje.
Contras
  • El final se me ha hecho un poco más pesado.

    No sé si fue una buena idea comprar esta edición. Pesa demasiado.

 Namaste.

Autor, Literatura

Elías y los ladrones de magia, Cristina Monteoliva

Hoy os traigo la reseña de un libro especial. Un libro de una amiga virtual (aunque ya no tan virtual) que se zambulló en la publicación de su novela a través del crowdfunding. Como no podía ser de otra manera, participé como mecenas contribuyendo económicamente al proyecto. Desde ese momento se siembra en el mecenas la semilla de saber que se trata de un libro diferente, al que uno se siente ligado, del que conoce su inicio y con el que comparte su desarrollo.

Elías y Pelusa
Elías y Pelusa

Elías y los ladrones de magia tiene como protagonista a un niño de 13 años, un chaval solitario al que le gusta leer. Durante una excursión, el autobús en el que viajan se avería. Mientras se soluciona el imprevisto Elías se aleja un poco del vehículo y conoce a Percival, un pez que le narrará su extraña vida. A partir de aquí nuestro protagonista entrará de lleno en una historia de magia, misterio y muchas sorpresas.

A pesar de conocer la sinopsis y sabiendo sobre qué trataba el libro (o quizá precisamente por eso), el inicio me pareció imprevisible. No lo vi venir. Si al principio empezamos a conocer mínimamente a Elías, de repente otro personaje irrumpe captando toda nuestra atención, narrando en primera persona una potente historia del siglo XIX con un aventurero inglés como protagonista, llena de misterios y de lugares lejanos que visitar.

De vuelta al presente Elías tiene que hacer frente a su nueva situación: cuidar de un pez mágico mientras trata de desentrañar los embrollos que va encontrando en el camino. Un camino que discurre por las calles de Granada, ciudad romántica y llena de sus propias leyendas y legados, embriagada por una belleza extraordinaria y con el emblemático monumento de la Alhambra como mudo testigo de los acontecimientos.

La historia me ha trasladado a mi infancia, a aquél sentimiento que creía perdido de volverse niño en las páginas de un libro; de ser parte de una aventura, amiga del protagonista y de sufrir su destino. Es curioso cómo el libro traslada la ternura e ingenuidad de la infancia, la amistad incondicional, la honestidad y, al mismo tiempo, la generosidad propia de los niños que, sin dudarlo, ofrecen su tiempo y su ayuda a cualquiera que lo necesite. Pero además Elías y los ladrones de magia trasmite un amor incondicional por los animales y por la ciudad andalusí, por cada una de sus calles y sus rincones.

Cristina Monteoliva ha sabido plasmar un ambiente rico en matices y temas a través del equilibrio entre diálogos y descripciones, con una trama que da cabida al amor y la aventura, a la amistad y el compañerismo; pero también a los miedos y las soledades. Una trama tupida, con varios hilos argumentales, que conforman un todo compacto, con historias paralelas pero relacionadas entre sí.

Una historia que nos invita a soñar, y que en ocasiones acabamos diciéndonos lo mismo que se dice Diana, la hermana de Elías:

Tal vez debería pellizcarme el brazo, como Elías, para comprobar que de verdad no es un sueño

Te deseo mucha suerte en tu andadura, Cristina. Te la mereces.

Namaste.

Autor, Literatura, Martin

Canción de hielo y fuego (IV): Festín de cuervos

Si estás interesado en leer la saga Canción de Hielo y Fuego, tienes dos opciones: de un lado, ver la simple recortada frustrante estupenda versión televisiva, y de otro, lanzarte a leer los libros. De una forma u otra querrás seguir conociendo qué les ocurre a todos esos personajes que has conocido: a los que odias y a los que toleras. Y a Sansa. Así que ya sea en un soporte u en otro es fácil que continúes con la historia. Máxime si has optado por la lectura, aguantado (porque no veo otro verbo mejor) páginas y páginas de aburrimiento y de pesadez, en busca de algunas respuestas. Es inevitable, y en cierto modo, necesario, continuar con la lectura. Entre otras cosas porque cuando lees la novela te das cuenta de lo poco que tiene que ver su versión audiovisual, lo simplista que es todo o cómo cambian determinadas cosas (lo reconozco, he visto la tercera temporada de la serie y aún habiéndome leído el cuarto libro, me he comido varios spoilers).

En fin, a lo que iba: habiendo llegado a Tormenta de espadas es inevitable leer éste. (No sólo por el final de la tercera parte, pero también).Y lo es aún habiendo leído y escuchado opiniones variopintas y otras directamente negativas: dicen que es un libro paralelo a la historia principal, en el que no aparecen los personajes habituales, donde ganan peso otras casas y linajes. Dicen además que es el libro más pesado de todos, el más lento, el más prescindible. Dicen que es suprimible, que es el peor.

Personalmente coincido con algunas de las cosas que he leído. Con otras no. Es un libro como todos los de Martin: sobran páginas, ocurren muy pocas cosas a lo largo del libro y como nos tiene acostumbrados, el final es precipitado. Sin embargo, no considero que este libro sea uno paralelo a la historia original. Esperaba más de otros temas: de los Greyjoy o de Dorne. Pero me he quedado con las ganas, porque, de nuevo, los protagonistas aquí son los de siempre: los Lannister, algún Stark y Brienne. Apenas existen media docena de capítulos que nos cuenten la interesantísima historia de las Serpientes de Arena, un filón que el autor no ha sabido explotar, o el devenir de la pugna de poder en Pyke. Qué pena.

Antes de empezar este libro tenía dudas, porque la tercera entrega me costó mucho, a pesar de ser el más dinámico de todos los que he leído. Me reafirmo en mi conclusión: hay que leerlo de corrido, sin pensar, sin dejar pasar días entre capítulo y capítulo, porque de ese modo corremos el riesgo de estancarnos, de quedarnos a medias, de dudar de la calidad de la escritura de Martin. Y es que todo es cierto: no escribe bien, no se organiza, eso es obvio. Otra cosa es que estemos enganchados, que queramos saber quién leches va a llegar vivo al final de la saga, que queramos ver cómo lo resuelve. En este caso he optado por una buena estrategia: leer casi 100 páginas al día. En una semana finiquitado. Así que por ese motivo, y sólo por ese, no se me ha hecho pesado.

Efectivamente, no es un libro indispensable, no lo es ni lo será nunca. Pero sí que es entretenido y si has entrado en el universo de Martin es lógico que sigas leyendo. Eso la editorial lo sabe. Probablemente el séptimo y último libro lo dividan en seis partes de 25 euros cada una. Tiempo al tiempo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretenimiento sin pretensiones.

Contras

  • Por momentos se hace lenta. Otros se atropella.

  • Ausencia de distinción entre qué/que.

  • Podríamos discutir muy mucho las portadas casi-spoiler que se gasta la editorial.

  • A día de hoy no entiendo por qué la lista de personajes, que en teoría se incluye para ayudar, aparece al final del libro y con demasiada información, por lo que no se puede consultar sin leer de más. Otro tema es el mapa: se mencionan montones de lugares que no vienen en el mapa de esta edición, pero que, sorprendentemente sí que aparecían en el mapa de Tormenta de espadas. Que me lo expliquen: ¿para qué se incluye un mapa que no está completo?

Namaste.

Autor, Frank, Literatura

Karl y Anna, Leonhard Frank

¿Qué ocurriría si en un período de guerras estuviéramos esperando a la persona amada y regresara otra haciéndose pasar por ella? ¿Cómo reaccionaría alguien que está esperando, que se teme lo peor, que ve cómo pasan los días, las semanas, los años?

Este es el punto de partida de Karl y Anna, una pequeña novela de apenas cien páginas que plantea la posibilidad de que esto suceda. Puede ser que inicialmente rechacemos la idea, pero el autor va poco a poco poniéndonos en situación.

La cosa es como sigue: Richard se encuentra en el frente. Cada noche, antes de acostarse, le narra a su compañero Karl cómo es su mujer, qué recuerdos tiene de ella y qué momentos han compartido. Día tras día, Karl va imaginándose a Anna, esa mujer a la que nunca ha visto, pero de la que conoce muchas cosas, que personifica el amor verdadero, la espera paciente del marido y la tranquilidad del hogar. Karl ve en Anna el amor platónico, la esperanza de que finalice la guerra y la estabilidad de una rutina.

Finalmente, Karl vuelve a Alemania y decide hacerse pasar por Richard. Utilizando su parecido físico, Karl jura y perjura que es Richard, algo que puede atestiguar con el conocimiento de cada recuerdo, de cada rincón del pasado de Anna.

¿Cuál es la reacción de Anna? Como es lógico, la duda. Ése no es su marido, está muy cambiado… pero claro, viene de la guerra, y lo cierto es que conoce sus recuerdos juntos, sabe mucho de ellos… A fin de cuentas eso es algo que no se puede disimular, ¿verdad?

Anna duda, pero en el fondo conoce la verdad. Mira a ese desconocido y no ve a su marido. Aunque, por otro lado, es cierto que gracias a Karl la vida de Anna vuelve a una situación esperanzadora: tiene un compañero, un amigo, un apoyo, alguien con el que contar. Y quién sabe si Richard seguirá vivo. Si va a regresar.

Es sorprendente cómo esta novela, que se lee en apenas una tarde, consigue hacernos reflexionar tanto, llevando la historia de amor a una frontera: la de la cuestión. No sólo por plantearnos a nosotros mismos qué es lo que haríamos, sino también a cuestionarnos por la propia memoria y las sensaciones, a desconfiar de nuestros sentidos, y a la vez, a reflexionar sobre el miedo y la incertidumbre, sobre la esperanza y la soledad.

Una lectura muy interesante y enriquecedora, que nos hace pararnos y pensar. Reflexionar sobre lo escrito, sobre las sensaciones que plantea, sobre las cuestiones que surgen. Una novela molesta, que a priori tendemos a rechazar por ser lo más racional, lo más lógico. A fin de cuentas lo vemos desde nuestra perspectiva, desde nuestro ordenado mundo en el que una situación tan extrema es ajena a nuestra realidad.

Pero para eso están los libros. Este es un buen ejemplo.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  •  Claus y Lucas, Agota Kristof. Hoy ha sido difícil, es un libro muy distinto…
Pros
  • La reflexión permanente que plantea.
  • Edición muy cuidada.
Contras
  •  Es un libro muy desconocido para lo interesante que resulta. 

Namaste.

Autor, Literatura

Piscina Molitor, la vida swing de Boris Vian, Cailleaux/Bourhis

Desde que supe de la publicación de este cómic, sabía que lo tenía que leer. Ya conocía algo de la vida de Boris Vian, y sentía curiosidad en ver cómo habían plasmado esa complejidad en un cómic.

 

Boris Vian era una persona compleja. Uno de esos hombres renacentistas que vivieron en pleno siglo XX: no sólo escribía, sino que además traducía, era músico e ingeniero, inventor y poeta. Además, sufría de una importante enfermedad del corazón que le acompañó toda su vida.

 

El inicio del cómic coincide con el final: su muerte. Este hilo está presente durante todas las páginas del cómic, en las que podemos ver situaciones muy dispares: desde el cambio de estatus de su familia, al inicio del libro, hasta el juicio al que se somete al autor debido a lo pernicioso de sus escritos.

 

El resultado es un cómic colorista, bohemio, en el que no solamente han tomado forma los silencios, sino donde han sabido dar forma a algo tan personal como la penetrante mirada del francés. Pero, o al menos así me lo ha parecido, es un cómic triste, melancólico, de un intimismo impropio en un cúmulo de dibujos y viñetas. Nos hace posicionarnos en la piel del escritor, en su sufrimiento y dolor internos. Y aunque abundan las escenas con swing, de diversión, alborozo y jazz (no en vano Vian fue un trompetista que influyó en el estilo de jazz francés), no puede uno sino vislumbrar esa chispa de quimera que suponen esos momentos.

 No sé. Quizá sea impresión mía. O quizá sea el swing.

 FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La organización de la trama.

  • Las viñetas: el colorido y los silencios, las miradas y las palabras.

Contras

  • Se acaba demasiado pronto.

Gracias a Editorial Impedimenta.

Namaste.

Autor, Literatura, Steinbeck

De ratones y hombres, Steinbeck

Steinbeck es uno de esos autores que siempre figura en los Planes Infinitos. Es lógico, porque es un escritor indispensable. No hace falta leer mucho de su obra para saberlo, con un libro basta. En mi caso fue La perla la que me abrió los ojos y consiguió atraparme en su fina red de seda. Inevitable era, por tanto, que continuara leyendo su obra. El título era lo de menos.

Como nos tiene habituados, Steinbeck nos traslada al sur de Estados Unidos, a la pobreza de los trabajadores temporales que van buscándose el jornal entre los campos de California. Así conocemos a Lennie y George, una extraña pareja que huye de un rancho y busca trabajo en otro.

Poco sabemos de los protagonistas, pocas descripciones nos ofrece el autor. Sin embargo, aunque las descripciones son someras es muy fácil empatizar con ellos, es muy sencillo el hacerse una imagen mental de cómo son y de lo que buscan.

Steinbeck consigue una de las cosas que considero más complicadas en esto de las novelas: escribir poco y decir mucho. Sólo los buenos, o mejor dicho, los mejores, son capaces de sintetizar tanto, de dar mucha información con una frase o con un diálogo, de conseguir mostrarnos una imagen nítida de una situación o de una personalidad. Él lo hace, y parece que no le resulta difícil. Simplemente necesita media docena de personajes y cien páginas.

De ratones y hombres es una historia de pobreza y de racismo, pero también de amistad y de conmiseración. Una novela corta pero muy directa, en la que no se anda por las ramas, pero que además es interesante y muy profunda. Ofrece una visión de la crueldad, sí, pero también otra muy importante de la compasión y de la solidaridad.

Es una novela dura, precisamente porque es muy humana, porque resulta muy cercana. A fin de cuentas Lennie y George son simplemente dos hombres llenos de esperanzas e ilusiones, pero que están abocados a vivir de sus sueños. Están solos, juntos pero solos. Personajes desdichados con los que compartimos el camino, con quienes tememos del futuro y a los que vemos sufrir. Sueños truncados que, de algún modo, conocemos desde la primera página de la novela.

La desgracia se palpa. El destino se adivina. Y sin embargo, ilusos de nosotros, esperamos un cambio, que haya otro camino, otra salida. Una feliz.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diálogos y en general la novela entera.
  • El final no se ve venir.
Contras
  • Es necesaria una relectura.

Namaste.

P.D. En mi cuaderno de notas se puede leer, literalmente, “es totalmente lo contrario de Verano en English Creek”. Amén a eso.

Autor, Goldman, Literatura

La princesa prometida, William Goldman

La princesa prometida es una de esas historias de las que todo el mundo conoce el argumento. Convertida, además, en película de culto, es perfecta para una de estas tardes de otoño en los que aparece la lluvia.

Sin embargo, hasta hace poco sólo tenía fijadas en mi memoria algunas partes de la historia, así que, alentada por los numerosos comentarios positivos tanto de la película como de la novela, me animé a comprarla. Ya que estaba, opté por la versión original, y además tuve la suerte de encontrar la edición del 25 aniversario.

La trama la conocéis de sobra: una historia de aventura, con caballeros y luchas por recuperar el honor, de venganza y, cómo no, de amor. El tipo de trama no presenta nada nuevo, sin embargo, Goldman consigue darle una vuelta al género, a la historia clásica de caballeros y princesas, y lo hace con humor, con un toque de sarcasmo que invita a seguir leyendo, con un tipo de escritura muy ameno, donde inevitablemente se le coge cariño a cada uno de los personajes (excepto a Buttercup, no me digáis). Sin esa chispa, sin esa distinción que le va aportando a cada uno de sus diálogos y de las situaciones absurdas que van ocurriendo, La princesa prometida sería un libro más, otro de tantos. Y sin embargo, esa irreverencia es la que ha conseguido que todo el mundo recuerde frases tan memorables como la de Iñigo Montoya o pasajes tan amenos como los duelos entre el extraño grupo de tres y el misterioso caballero enmascarado.

De hecho, Goldman escoge un libro que ya existía y lo adapta a la actualidad (la historia completa la cuenta Isi aquí). Con lo que a pesar de estar llena de personajes arquetípicos, el resultado es una novela llena de absurdos y situaciones divertidas, pero en la que se sigue apreciando desde donde parte: la novela de caballeros clásica.

En conjunto el resultado es muy ameno, una trama muy fácil de seguir y de continuar de un tirón, diálogos disparatados y recursos recurrentes que, aunque basados en la repetición, consiguen el efecto deseado: la reducción al absurdo.

El país de Florin estaba situado entre Suecia y Alemania. (Aunque esta historia fue anterior a Europa).

En cuanto a la película, y aunque no soy muy partícipe de adaptar cualquier libro a la gran pantalla, el resultado es satisfactorio y entretenido. Como siempre, os recomiendo primero leer el libro.

La verdad es que esperaba que me gustara, pero quizá no tanto. Parece que estamos acostumbrados a la habitual diferencia entretenimiento vs buen estilo, y con este título el autor demuestra que no tienen por qué estar reñidas ambas cosas, que se puede ser original y ameno sin olvidarse del modo de escribir. Una historia para releer, pero también para prestar con los ojos cerrados.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • La versión cinematográfica.

Pros

  • La historia se hace muy amena, tanto que se puede leer del tirón.

  • El estilo del autor calza a la perfección la trama. La portada.

Contras

  • En ocasiones los comentarios de la edición especial me ralentizaban la lectura.

Namaste.

Autor, Literatura, Lustig

Una oración por Kateřina Horovitzová de Arnošt Lustig

Como tantas otras veces, este libro pasó a mi lista del Plan Infinito cuando lo vi reseñando en el blog de Carol. Me ganó su descripción, su preciosa portada y la historia, enmarcada en la época de la Segunda Guerra Mundial.

 

Uno podría pensar que no queda mucho que contar en relación a este período de la historia y el sufrimiento humano patente en esta época. Podríamos caer en la tentación de asumir que ya está todo escrito, que esta novela de menos de doscientas páginas no puede aportar nada nuevo a un tema manido y repetitivo.

Y sin embargo, es posible. Difícil, pero posible. Complicado porque siempre lo es cuando el lector ya conoce el período histórico, sabe qué pasó, cómo y dónde (aunque nunca jamás por qué), cuando ha leído e indagado, cuando no es una historia nueva, cuando la historia no sorprende: sabemos qué hay más allá de la alambrada, qué hay en los trenes de mercancías o qué esconde ese horno que no para de echar humo. Con este tema al autor no le vale recurrir a la lágrima fácil. Porque ya sabemos mucho.

A pesar de que Lustig corre con desventaja, lo consigue. Nos sitúa con un grupo de hombres acaudalados que serán intercambiados por soldados alemanes. Con ellos y con Katerina, la dulce joven que sueña con ser bailarina, y que se encuentra desubicada con este grupo de señores, pero con los que, sin embargo, comparte situación.

El autor nos sitúa en la época y la situación y lo deja fluir: no da muchos detalles, no describe en demasía, sólo deja al lector mirar y entender los diálogos para que sea suficiente. Porque eso es lo verdaderamente importante: que nosotros, desde este lado, tenemos más información que los protagonistas de la historia. Somos testigos silenciosos de lo que va a ocurrir, sabemos, o más bien, tememos, lo que va a pasar a continuación. Lo que son las cosas, podría parecer previsible, dado que lo es, podría resultar aburrido, ya que cuenta algo que de una manera u otra, conocemos. Pero a pesar de todo, uno no puede evitar esa angustia, esa congoja que se aloja en el estómago mientras seguimos con la lectura, un temor que se convierte en miedo, una angustia plagada de conmiseración, de pena.

Me he sorprendido a mí misma con un nudo en el estómago, provocado por los silencios de Lustig. Digo silencios porque aquí es más importante lo que no se cuenta que lo que sí, lo que se omite que la información que aporta.

Es un libro triste, sí, pero sobre todo resulta un libro que parece un mazazo, uno directo a nuestras entrañas.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Lo importante que es manejar el silencio y cómo lo articula el autor. Las sensaciones que desprende su lectura.
  • La edición y su preciosa portada.
Contras
  • Esa congoja. Que no se quita del todo ni cuando ya has terminado la lectura.

Namaste.