Autor, Literatura

La escalera de caracol y otros poemas, William Butler Yeats

SímbolosLa-escalera-de-caracol-y-otros-poemas

Una vieja torre golpeada por la tormenta,

un ermitaño ciego da la hora.

La espada que todo destruye
aún esgrimida por el loco errante.

Seda bordada en oro sobre el acero,
belleza y locura yacían juntas.

 

Split milk                                                                   Leche derramada

We that have done and thought                                  Nosotros que hemos hecho y pensado,
that have thought and done                                       que hemos pensado y hecho
must ramble, and thin out                                          debemos reflexionar y diluirnos
like milk spilt on a stone                                             como leche derramada sobre una piedra.

 

Gratitude to the unknown instructors             Gratitud a los instructores desconocidos

What they undertook to do                                 Lo que empezaron a hacer
they brought to pass;                                            lo llevaron a puerto;
all things hang like a drop of dew                      todo se suspende como la gota de rocío
upon a blade of grass.                                           sobre una hoja de hierba.

 

 

Three movements

Shakesperean fish swam the sea, far away from land;
romantic fish swam in nets coming to the hand;
what are all those fish that lie gasping on the strand?

 

 

Cuando la poesía habla, el resto de las palabras sobran.

Namaste.

 

Autor, Literatura

¡Melisande! ¿Qué son los sueños?, Hillel Halkin

Este es uno de esos libros que te entran por los ojos. Por la portada, por la abundancia de reseñas y opiniones positivas, como la de Devoradora de Libros. Hasta que, a decir verdad me topé con la de Mientrasleo, a la que no le acabó de convencer. Y entonces me entró la duda, la curiosidad de conocer qué me parecería a mí. Porque es cierto que se trata de una historia de amor, y que no soy demasiado seguidora de la temática amorosa, pero sin embargo necesitaba saber qué se escondía detrás de estas páginas. Aquí os traigo la reseña.

Melisande-marca-agua2¡Melisande! ¿Qué son los sueños? Tiene por título el nombre de un poema de Heinrich Heine que comienza como sigue:

¡Melisande! ¿Qué son los sueños?
¿Qué es la muerte? Algo en vano.
La verdad solo pertenece al amor,
y, siempre bella, yo te amo.

El narrador de la historia es Hoo, uno de los tres personajes principales que va recordando el pasado de forma fragmentada y sin cronología, en ocasiones contándoselo por carta a Mellie y en otras rememorándolo para sus adentros. El tercero que cierra el triángulo es Ricky.

Hoo, Ricky y Mellie coinciden en el instituto. Desde ese momento comienza una relación que durará muchos años, tantos como tiene una vida. Porque a pesar de que la historia comienza en la juventud, este es un relato eminentemente de la madurez, del desarrollo en la relación que mantienen, en su bifurcación y evolución a lo largo del tiempo.

Abundante nostalgia y melancolía a la vez que ternura en una novela donde lo más importante son esos lazos invisibles que se crean y se mantienen a lo largo de los años. Aquéllas personas importantes en la adolescencia marcarán un punto de inflexión en nuestra vida: en nuestro destino y nuestra felicidad.

¿Cuáles fueron nuestros mejores momentos?
¿Cuándo mostramos nuestra mayor intensidad? ¿No fue acaso cuando nos perdimos tan completamente en el juego que nos olvidamos de que eso es lo que era? ¿Realmente necesitamos que una voz sabia nos recuerde que no vemos más que imágenes en la pantalla?

Alejada de otras historias en las que el amor se plantea como una idílica relación de la juventud, Halkin apela a la madurez y al paso del tiempo para crear una novela mucho más compleja y por tanto mucho más real que algunas de las que podemos encontrar en el mercado editorial. Además, el autor es capaz de cambiar de registro, aportando al narrador diferentes matices a la hora de contar su historia, a la hora de reflejar cada uno de sus sentimientos. Una evolución lógica y normal en cada personaje pero que se convierte en algo complicado si tenemos en cuenta que el libro cuenta con apenas 200 páginas.

Destacable es, también la visión del amor en conjunto, como una acumulación de otras emociones, de errores y de aciertos, de detalles de todo tipo que, sin recurrir a la sensiblería como exageración ni como al resentimiento como excusa crea una visión polivalente de un tema muy complejo pero que en ocasiones se ha tomado muy a la ligera.

Creo que amarte es la única razón por la que temo envejecer.

Sinceramente me ha parecido una delicia de libro, por la fuerte relación de los personajes, cada una de las etapas de su vida, el cambio en la visión, la propia filosofía y las referencias literarias que incluye en cada una de sus líneas y porque más allá de una historia de amor, es una de esas novelas que nos dan pena terminar, del tipo que te dejan poso. Una sensación, un encogimiento en el corazón, un toque en el alma, un suspiro al terminar un capítulo. Lo justo para darse cuenta de varias cosas: la primera, que es un libro que releería sin dudar. La segunda, que lo recomendaré siempre que pueda. Y ya que estamos, una más. Que las historias vívidas, profundas y reales no son tan fáciles de encontrar. Así que cuando te encuentras una de ella en las narices una no puede evitar sonreír.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El modo en el que refleja la relación amorosa. Complejo y profundo.

  • Estilo poético con múltiples referencias filosóficas y literarias.

Contras

  • Los saltos temporales pueden dificultar la lectura.
  • Hay que respirar hondo. Muchas veces.

Namaste.

Autor, Lem, Literatura

Máscara, Stanislaw Lem

Tengo que reconocer que yo era de las que pensaba que por definición un relato necesariamente ha de resultar más liviano, menos denso y más rápido en la lectura que una novela. Simplemente por una cuestión de longitud, ya que en pocas páginas no se puede llegar a un nivel de profundidad como en el de una novela larga.

Después llegó Lem y desbarató esa teoría.

Empecé Máscara con el convencimiento de que lo leería en un corto período de tiempo, de que leería cuando quisiera evitar otras lecturas más lentas. Enseguida me di cuenta de que me equivocaba completamente.

En primer lugar porque el comienzo es un poco lento hasta que nos familiarizamos con el estilo del autor. La rata en el laberinto, el relato con el que abre esta edición, resulta algo extraño. Sin embargo, cuando llegué al tercero El amigo, toqué un punto de inflexión. Pude conectar mejor con la trama y con la historia en sí, con esos personajes obsesionados con un aparato inquietante. Se hace más amable por los diálogos y los silencios entre los protagonistas.

Como bien se adelanta en la introducción, los relatos difieren mucho entre sí. Sin embargo, algo tienen en común: la ciencia-ficción. Una ciencia pura, que en muchos de ellos resulta ardua y compleja, pero absolutamente matemática. Sorprende encontrar a un autor que pueda hablar de temas tan complejos desde un punto de vista literario sin ese punto de vista didáctico que abunda en otros escritos.

Absolutamente inteligente y analítico, el autor polaco describe y detalla, analiza y califica. Lo hace de un modo apabullante y exacto, elige la palabra justa en el momento oportuno. Es una de esas lecturas que hay que ver en perspectiva, porque resulta como un cuadro del impresionismo. De cerca son pinceladas y esbozos, adjetivos y adverbios, pero conforme nos vamos alejando apreciamos la tupida red de un universo complejo, en el que cabe de todo, desde la explicación científica hasta la sátira o el humor que roza lo absurdo. Hay filosofía, hay seres de otro mundo, hay tantas cosas que uno tiene la sensación de que con esta obra es necesaria una relectura, una pausada, absorbiendo cada palabra, recreándose en cada frase. Porque Lem es un escritor inteligentísimo, de los que no dejan nada al azar, de los que trillan su obra hasta que queda lo más pura posible. Y eso se nota y puede resultar demasiado. Tan puro que corta, como cuando uno toma una bocanada de aire en una montaña. Tan puro que cuesta respirar.

No es una lectura fácil, pero sí que es de esas lecturas que calan. A fin de cuentas no hace más falta que abrir una página al azar y encontrarse con este diálogo correspondiente al relato El martillo:

  • ¿Cuál es tu recuerdo más remoto?
  • De la infancia, ¿verdad?
  • No, en serio. Di
  • No puedo decírtelo.
  • ¿Otra vez quieres hacerte el misterioso?
  • No. Antes de que me llenaran con un contenido lingüístico, antes de que me atiborraran con diccionarios, gramáticas, bibliotecas, yo ya era operativo. En cuanto al contenido, estaba vacío y resultaba completamente “inhumano”, pero me sometieron a diversas pruebas, lo que llamaron “el arranque eléctrico”. Estos son mis recuerdos más remotos, pero no hay palabras para describirlos.
  • ¿Sentías algo?
  • Sí.
  • ¿Podías oler? ¿Ver, quizás?
  • Por supuesto, pero no de forma conceptual. Era como si hiciera cosas por hacerlas, pero sin que ello perjudicase la riqueza y belleza de mis experiencias sensoriales. De vez en cuando, procuro regresar a aquellas sensaciones, aunque cada vez me resulta más difícil. Entonces me sentía grande. Ahora, en cambio, no. Me llenaba un único y pequeño afán, un impulso que se extendía desde mí y a mí regresaba por medio de infinitas variaciones, y podía hacer lo que quisiera con él. Me encantaría explicártelo, si fuera posible. ¿Has visto a las libélulas dar vueltas bajo el sol, por encima del agua?

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • Lolita, Vladimir Navokov. (No por el tema sino por el estilo del autor)

Pros

  • El uso de cada palabra.

  • Lo inmenso del universo que crea. La variedad de temas.

Contras

  • Denso, sobre todo al principio.

Namaste.

Autor, Literatura

Crónicas de Jerusalén, Guy Delisle

Guy Delisle es un dibujante casado con una mujer que trabaja para Médicos Sin Fronteras, de ahí que le toque viajar a Israel por motivos laborales. Así, su mujer, sus dos hijos y él llegan a Jerusalén sin saber muy bien qué se van a encontrar.

Crónicas-de-JerusalénDesde ese momento se dedica a observar la realidad que tiene en su entorno cercano: su barrio, sus vecinos o las líneas de autobuses. Por este motivo no puede dejar de pensar que sus dibujos son inocuos y simplistas, que realmente no está contando nada, sólo lo que ve. Pero se equivoca, porque además es capaz de diseccionar una realidad que conocemos a medias, dado que aparte de contarnos lo que ve cualquier turista cuando visita la ciudad, como los lugares más llamativos de la ciudad y los lugares de culto, nos narra su día a día y cada una de las anécdotas con las que se encuentra para realizar sus actividades diarias como ir al supermercado o dejar sus hijos en el colegio. Así somos partícipes de los constantes controles, las tradiciones de unos y otros y el aspecto diario de la ciudad. Precisamente esto es lo que lo distingue de otras novelas gráficas similares.

De trazo sencillo y muy claro, Delisle es capaz de dedicarle viñetas a casi cualquier cosa, aunque bien es cierto que se decanta por el tipo de cosas que no aparecen en los informativos. Lo hace, además, desde el punto de vista de alguien que no conoce el conflicto, que no sabe qué costumbres tienen judíos y musulmanes pero sin olvidar otros aspectos más específicos que sólo se ven en Jerusalén.

Sin perder el humor que le caracteriza, acude al sarcasmo cuando es necesario, aporta opiniones y vivencias de otros extranjeros en la ciudad con lo que le da a su cómic información más variada y de distintas fuentes.

Temía que el autor aportara algún tipo de valoración personal sobre el conflicto, alguna moralina más o menos bien atada con la que criticara a unos u a otros, pero afortunadamente se lo ha ahorrado. Me alegra, porque habría perdido esa sensación de que nos lo está contando un ciudadano, no un experto en política o un tertuliano de la televisión.

Es uno de esos cómics que o no conoces o tan sólo de oídas, pero de los que te atrapan enseguida. Porque es tan interesante lo que cuenta y cómo lo cuenta que invita a continuar leyendo. Y al final no te has dado cuenta y llevas más de la mitad y leyendo 3 horas seguidas.

Así que si estáis buscando un cómic interesante, entretenido y con un tema de actualidad, éste podría ser una buena opción.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • Pyongyang, Guy Delisle.

Pros

  • El tono es muy interesante. Es capaz de hablar de lo cotidiano y de lo global.

  • Se lee de corrido.

Contras

  • No habría venido mal una introducción narrando un poco la historia a la que después hace referencia.

Namaste.

Austen, Autor, Literatura

Northanger Abbey, Jane Austen

Northanger-AbbeyNorthanger Abbey (La abadía de Northanger) es una de las novelas menos conocidas de Jane Austen, quizá por su publicación póstuma o bien por la enorme diferencia entre ésta y otras de sus obras, como Orgullo y prejuicio o Sentido y sensibilidad. Podríamos decir mientras aquéllas son sus novelas serias, ésta se caracteriza por su carácter desenfadado, precisamente porque Northanger Abbey la escribió pensando en divertir a su familia justo después de cenar. De ahí que se tomara muchas licencias.

Desde el primer momento sabemos que toda esa crítica velada que destila en cada una de las líneas de sus otras novelas aquí no son nada veladas. Y es que Austen no se corta a la hora de ridiculizar a cada uno de los personajes. Cuánto menos a la protagonista.

No one who had ever seen Catherine Morland in her infancy, would have supposed her born to be an heroine.

Una joven de la que sabemos que no es especialmente inteligente, ni rica o bella, ni trágica. Mal plan. Una heroína a medias, que tiene como referente y modelo los libros que lee en cada momento, de entre los que destaca Los misterios de Udolpho, de Ann Radcliffe, una de las muchas novelas góticas que se mencionan el texto.

Y es que esta muchacha de apenas diecisiete años ya tiene edad para buscar un marido. Con ese fin, Catherine se desplaza desde su pueblo natal a la ciudad de Bath, donde asistirá a teatros, fiestas y otras actividades junto con la alta sociedad, momento en el que empezará a relacionarse con nuevas caras, entre las que destacan los Thorpe: Isabella (su amiguísima) y John, al que habría que echarle de comer aparte.

Así las cosas, de fiesta en fiesta y de cita en cita van pasando las páginas hasta que, hacia la mitad del libro nos damos cuenta de que aún desconocemos por qué el libro tiene nombre de Abadía. Es en la segunda mitad cuando nuestra heroína marcha a Northanger Abbey junto con los Tilney. La historia gana algo de acción, dado que la parte de Bath se hace por momentos repetitiva y superficial (lógicamente lo que buscaba la autora). De repente el cambio de escenario y las situaciones que conllevan consiguen regresar a un mundo (el de la imaginación constante de Catherine, como si de un Quijote británico se tratase) que estaba algo de lado durante gran parte de la obra.

Aunque bien es cierto que el argumento se podría resumir en dos frases, el envolvente estilo de una Austen que conjuga inteligencia, elegancia y sarcasmo consigue que cada una de las conversaciones y descripciones valgan la pena. Porque en un mundo en el que las apariencias lo son todo, en un momento en el que una mujer se veía abocada a fijar su destino según el marido que escogiera, este libro resuelta deliciosamente divertido. Irónico y lleno de doble moral, Austen engalana a la sociedad de la época para mofarse de ella, para burlarse de las situaciones absurdas a las que podían llegar los protagonistas. Una Morland encantadora, un Tilney maravilloso… y John Thorpe.

Con apenas media docena de personajes la autora construye una historia de matrimonios, amistad, falsas intenciones y dudas, muchas dudas. A fin de cuentas, una inocente y cándida Catherine, sola y lejos de su hogar no sabe a qué atenerse con aquéllos que se va encontrando. Y llegado un punto, mientras leía a la par El idiota de Dostoievski me planteaba quién era de veras el idiota. Sí, llegué a ver un crossover entre el Príncipe Mishkin y Catherine. Cosas mías.

En definitiva, que regreso a Austen después de mucho tiempo, con su novela más desenfadada pero que me ha resultado absolutamente imprescindible. Totalmente recomendable para cuando queráis ir sobre seguro.

Os aconsejo si os animáis a escuchar también el audiolibro, porque resulta doblemente interesante. El acento de cada uno, los dejes, su educación… y John Thorpe, claro.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • Sentido y sensibilidad, Jane Austen.

Pros

  • Desde la primera línea ya vemos el carácter inteligente y satírico de la autora.

  • Los personajes. No existe introducción. El gran ambiente.

Contras

  • El final de la parte de Bath se hace aburrido.

Namaste.

Autor, Literatura

Za Za, emperador de Ibiza, Ray Loriga

Zaza2_marcadeaguaComo ya os adelanté en el último IMM, este libro me tocó en un sorteo que organizó Isi.

Loriga es uno de esos autores que se hicieron muy famosos hace más de diez años. Recuerdo verlo por doquier en la estantería de la biblioteca. Incluso lo llegué a ponderar en la mano, cuando no hacía más que leer halagos de su estilo.

Ahora, por fin, me acerco al autor, y no es con otro que con Za Za, emperador de Ibiza, la última de sus novelas publicadas. Un título extraño con una portada en la misma línea.

Poco sabía del argumento de esta historia, aparte de conocer el nombre de Zacarías Zaragoza Zamora, protagonista de la novela.

El inicio no puede ser más desconcertante. Para que os hagáis una idea os dejo un fragmento:

Antes, es decir, entonces (hacía meno de seis años en realidad), el barril de petróleo costaba seis veces más que ahora, es decir que entonces, es decir antes, la cosas iban mejor, sobre todo para lo productores de petróleo. También la cocaína era más cara hace una década, y por aquel entonces -que es a todas luces un entonces ya muy lejano- los cocineros sólo eran famosos en Francia (es de suponer que a falta de otros famosos). Frente a ese mundo distinto que es el pasado reciente, sorprende ahora recordar que un grupo, un dúo en realidad, llamado Eveything but the Girl tenía un disco en el mercado que incluía una preciosa canción Missing (Like the Deserts Miss the Rain), que parecía el principio de algo, pero que sin duda era el final.

A menudo los icebergs flotan invertido.

Hay un entusiasmo muy peculiar que sólo acompaña al final de todas las cosas, como esos amigos íntimos que sólo se abrazan en los funerales.

Durante mis primeras páginas lo único que podía decirme a mí misma es que esperaba que no fuera todo el libro así. Efectivamente, después pasamos a una narración más lineal, en la que se nos presenta un personaje retirado en la isla de Ibiza al que el pasado le persigue en forma de barco enorme o de droga de diseño.

El estilo está lleno de humor y de un claro intento de ingenio. Sin embargo, para mí se queda corto porque desde fuera, leyendo simplemente la sinopsis, promete más que lo realmente ofrece. Es cierto que tiene destellos de sarcasmos y que llaman a la sonrisa del lector, pero son minoría. Por eso mismo me ha recordado a un globo. Uno de esos antojos que de niños tenemos por el objeto más brillante y colorido, aunque después no sepamos muy bien qué es lo que hace el producto. Lo tienes en tu poder pero te das cuenta de que no se puede lanzar ni golpear, porque no es una pelota; es delicado y hay que ser cuidadoso. En definitiva, es bonito y superficial.

Llamadme pragmática pero no es eso lo que busco en un libro.

Y es que la editorial lo vende como imprescindible, como autor indispensable en nuestras lecturas; una pose de poeta bolañesco reafirma esa idea: el autor es una promesa de las letras hispánicas a pesar de que esté más cerca de los cincuenta de lo que le gustaría. Ya sabemos lo malas que son las expectativas, señores. Juegan siempre en contra…

A fin de cuentas cuando llegué a la última página me di cuenta de que es el típico libro que no recordaré dentro de cinco años. Entre otras cosas por la abundancia de fragmentos forzados e impostados o de las frases simplonas y carentes de humor. Aunque el punto de partida no es malo me parece que no sabe resolverlo y aprovechar las oportunidades que se le presentaban.

Una historia rocambolesca que bien vale una tarde en la playa. Pero más, queridos lectores, no.

La arrogancia de la enésima juventud triunfante chocando contra las rocas testarudas de la historia. Una ensalada diabólica, se coma como se coma. Mejor no comer, pero algo hay que comer…
Mejor olvidar.
Pero algo hay que olvidar.
(…)
Bienvenido a Estos Días.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Es un libro muy cortito y de un estilo que anima a leerlo del tirón.
Contras
  • Menos ingenioso y humorístico de lo que esperaba. Se queda corto.
Otras reseñas

Namaste.

 

Autor, Literatura

Los miserables, Víctor Hugo

Tras la anterior entrada en la que os contaba mis problemas a la hora de continuar con la lectura de este libro, no quería dejar una reseña pendiente. Entre otras cosas porque puedo decir muchas cosas, y porque realmente he apuntado montones de fragmentos destacados, como era de esperar.

Los-miserables_marca-aguaLos miserables se divide en varias partes en las que cada una posee un personaje que se lleva la atención. La primera de todas ellas es Fantine. El inicio es rápido y ameno. Abundan las paradas, el ritmo es diferente al que suelo estar acostumbrada. Pero la ventaja, que se repetirá en toda la obra es clara: encontramos muchos capítulos o de subcapítulos cada poco tiempo. Esto beneficia a la hora de continuar leyendo. Aunque bien es cierto que la longitud es muy desigual: desde una página a tres llegando a las 40.

Desde el primer momento un narrador omnisciente analiza y juzga a cada uno de los personajes protagonistas y de sus acciones, siendo generalmente personajes representativos de un estrato de la sociedad, extremos ejemplos de acciones benévolas o malévolas y que Víctor Hugo utiliza para reflejar la sociedad de la época.

Como tal, existen muchas reflexiones y descripciones de diversos aspectos de la sociedad francesa, desde el mundo conventual de la segunda parte hasta de las calles de París, pasando por supuesto por batallas representativas de la época napoleónica, entre la que destaca la de Waterloo.

Aunque inicialmente el tipo de descripciones me resultó muy interesante e instructivo, con el paso de las páginas me sobraban detalles y nombres. La abundancia de generales, montes, colinas, calles y callejones nos ofrece un estilo que roza con el periodístico, además de aportar un análisis político a las diferentes situaciones.

Mientras tanto se nos ofrece una historia en la que el binomio bondad-maldad tiene importancia preponderante. Las dudas éticas de Valjean, el protagonista de la historia, surgen desde la primera página y le acompañarán durante toda la obra. Las situaciones de penuria y pobreza extremas (Fantine, Cossette), la maldad en superabundancia (los Thénardier) unidos con la descripción vívida de Víctor Hugo consiguen enganchar a una historia en la que sabemos que todo lo malo que pueda pasar pasará.

Una historia que conmueve y aplasta, personajes que nos persiguen en sueños (no habrá forma de olvidar el tormento de Fantine pasen los años que pasen) ahogado, como he comentado alguna vez con Pedro por una traducción que, aunque en la contraportada figure de 2002 en la práctica es de los 70, con todo lo que conlleva: los nombres de los personajes traducidos, arcaicismos y expresiones antiguas que no hacen más que ralentizar la lectura y querer matar unas cuantas cabezas (por algún extraño motivo Jean sí que es Jean pero Fantine es Fantina).

Total, desde mi punto de vista, por supuesto que es un libro conmovedor, duro y muy fiel. Descriptivo e histórico, interesante y completo. Pero es arduo. Estamos hablando de un libro de 1700 páginas, del que obviamente hay mucho bueno, pero también hay otras cosas. Con tantas páginas da para mucho.

Cuando leo un clásico espero que me noquee. Que me deje paralizada, como lo hizo El proceso de Kafka. Que me deje con la boca abierta, como El ruido y la furia de Faulkner. Que lo recuerde 10 años después, como Los hermanos Karamazov. Pues bien, al contrario que todos estos tres mencionados, por poner un ejemplo, que recomiendo hasta la saciedad con un ¿No has leído El proceso? ¿Y tú duermes bien por las noches? No haré lo mismo con Los miserables. No lo recomendaré sin parar. No pensaré en releerlo el año que viene. Y ahí radica la diferencia fundamental. Entre otras cosas porque para mí la economicidad es un grado. Y uno sale encantado con Zola y su Germinal, su realismo preponderante mientras cuenta una historia atroz en 300 páginas. Pero para mí, Los miserables es demasiado. Demasiado larga, demasiado descriptiva, llegando hasta la exageración.

No es que se haga cansado o arduo, porque nos podamos sentir perdidos en lo que nos cuenta. No es el Ulises. Es cansado porque se hace repetitivo, y excesivo en detalles. A veces menos es más. Éste es un buen ejemplo.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El inicio se hace muy ameno. Historia cruda y muy realista.

  • Abundancia de datos históricos que a muchos os fascinarán.

Contras

  • Densa y con demasiados detalles. Se hace pesadísimo.

  • Excesivo.

Namaste.

Autor, Literatura, Moore

From Hell, Alan Moore y Eddie Campbell

Adquirí este libro hace mucho, mucho tiempo. De hecho os lo enseñé aquí. La responsable de recomendármelo no fue otra que Molinos (graciasgraciasgracias)

La trama se basa en los acontecimientos relacionados con Jack el destripador, el asesino en serie que mató a cinco mujeres en el Londres de 1888.

From-Hell_Marca-aguaAsí, Moore plantea la hipótesis de quién fue el asesino, el por qué de los crímenes y su método. Para ello se basa en toda la documentación que ha ido obteniendo a través de informes policiales, declaraciones de testigos y todos y cada uno de los libros que tratan el tema. Cada personaje, cada detalle y cada conversación está documentado. De ahí que el autor comente cada una de las referencias al final de libro.

Esto se traduce en que From Hell no sea un cómic normal y corriente, dado que no se puede leer del tirón, sino que hay que parar (os recomiendo que paréis en cada página, para conocer la información adicional que aporta Moore). El autor consigue ofrecer una historia llena de detalles, no sólo por la cantidad sino por la calidad.

Partiendo de esta base, crea una historia con mucha personalidad; una historia, desde el punto de vista del dibujo, sencilla, porque el propio Moore renuncia a utilizar nada más que el blanco y negro. Podía haberse facilitado la tarea con el uso de color (el gris de Inglaterra, el rojo de la sangre de las víctimas, el azul de los ojos), pero no lo hace. Y precisamente esta ausencia no hace más que conseguir unos trazos más vívidos, unos rasgos más crueles y severos llenos de un ambiente que nos aplasta.

El título, por tanto, no es aleatorio. Corresponde al encabezamiento de la única carta que a día de hoy se considera escrita por el asesino, a la que acompañaba un riñón humano y que, lógicamente, se escribía Desde el infierno. Así que antes de empezar a leer ya sabemos que un mal se cierne detrás de las tristes miradas de las prostitutas que se reúnen a tomar una pinta; y a pesar de eso, tememos y esperamos que el destino les resulte favorable, que las cosas no sean como sabemos que serán.

El modo en el que despliega una novela de 600 páginas es de quitarse el sombrero. De obra de arte.
Moore es un genio porque puede. Porque lo mismo te cuenta la mejor historia de antihéroes que se puede crear que mete en una historia de un asesino en serie a todos los personajes relacionados con el tema. Y si quiere incluir a Óscar Wilde, que en aquélla época estaba en Londres, lo mete.

Lo hace de la mano de una documentación bastísima, llena de referencias y detalles, en la que desde el primer momento nos damos cuenta de que, a pesar de que el hilo argumental no dejar de ser una teoría, el resto es cierto: el trazado de las calles, los detalles de las víctimas, sus ropas y sus características personales. Todo.

Es una novela tan apabullante, tan sobrecogedora, que uno no puede,  justo cuando termina el libro sino aplaudir.

Aparte de esto, tan sólo me queda agradeceros a todos vuestra paciencia y desearos a todos una noche y agradable y en seguridad.
Vuestro amigo,

Alan Moore.
Northampton, Inglaterra
Mayo de 1996.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Apabullante, brutal y sobrecogedor. Regaladla mañana.

  • Sin duda, la mejor novela gráfica que jamás he leído. Y, de momento, el mejor libro de este 2014.

Contras

  • Ojito con tocar demasiado las páginas: hay tanto color negro que las huellas dactilares se quedan marcadas. Y no, si frotas con las mangas no se van. (Por ese motivo, cuidado con a quién se lo prestáis)

Namaste.

Autor, Orwell

Homenaje a Cataluña, George Orwell

Orwell, uno de los autores base de los que os hablé en esta entrada. Un autor de los que fiarse, a los que hay que leer en cuanto se tercie. No era suficiente, por tanto, todas las menciones que Javier Marías refiere en Tu rostro mañana para tener ganas de acercarme a él. Así que sin más dilación lo leí.

Homenaje a Cataluña es un compendio de las experiencias del británico en la Guerra Civil española, no solamente en relación a su tiempo en las trincheras, sino sus esperanzas e ilusiones, desde el momento en el que abandona Londres y pisa por primera vez en la Barcelona de 1937.

El libro se puede dividir básicamente en dos partes: de un lado, la primera, en la que nos narra la situación de la España de la época: una Barcelona revolucionaria en la que no se veían mendigos por las calles, junto con la realidad de las trincheras, esa calma chicha que tanto le desesperaba por esperar el avance del enemigo.

Posteriormente en la segunda parte, narra las cuitas políticas, las luchas entre comunistas, anarquistas y socilistas, además de su regreso tras resultar herido en el frente, la percepción de una ciudad distinta a la que se había encontrado.

Lo más interesante de su narración es cómo detalla la cotidianidad de la España de la época: la descripción de la desorganización en el frente, los prejuicios de catalanes contra andaluces, o el característico mañana, que suena demasiado actual:

The answer was always a harassed smile and a promise that there should be machine-gun instruction mañana. Needless to say mañana never came.

TRADUCCIÓN PROPIA: La respuesta era siempre una atormentada sonrisa y la promesa de que la instrucción de las ametralladores se haría mañana. No hace falta decir que mañana nunca llegó.

Además, se aprecia una importante diferencia entre su visión de antes y de después de su paso por el frente. No sólo por la situación que había vivido en él (la camaradería independientemente del partido que milita, el calor de los compañeros), sino por su creciente desencanto que se va materializando día tras días. Esto, y sus apreciaciones sobre la prensa en el período de guerra (no me refiero a España, sino a cómo se reflejaba el conflicto en Inglaterra y Francia) consiguen que el lector aprecia ese inicio del desencanto y de la crítica que después plasmaría en Rebelión en la Granja y en 1984.

Obviamente tengo que reconocer que Homenaje a Cataluña no es su obra más destacable y definitivamente no es la que recomendaría para empezar a leer al autor. Pero sí que es cierto que resulta muy interesante recibir de primera mano las opiniones de un ciudadano británico sobre la situación de la contienda de 1937. Si como lectores os gustan las historias de guerra, los análisis sobre las situaciones o simplemente conocer un poco más la represión de Negrín, esta es una muy buena opción.

Para mí, está claro que el siguiente libro del autor será El camino de Wigan Pier. Porque a los autores base hay que seguirles leyendo. Siempre.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El balance entre la cotidianidad de los detalles y el análisis de la situación política y el reflejo de la guerra en otros países.

Contras

  • Los episodios que trascurren en el frente se hacen un poco lentos.

Namaste.

 

Autor, Literatura, Sánchez

El cielo ha vuelto, Clara Sánchez

Podría comenzar esta reseña escribiendo lo que tengo anotado en mi cuaderno:

Buah. Psé. Bueno. En fin… Esto… Psé.

Bueno, aquí estamos. Reseñando el Premio Planeta 2013, uno de esos libros que uno lee por… ¿casualidades? Voy a ser sincera. Es uno de esos libros que en condiciones normales no leería. Pero siempre hay excepciones. Esta es una.

el-cielo-ha-vueltoAl lío.

La trama se centra en una modelo que tiene una vida perfecta, pero que, un buen día coincide con una señora en un avión que le pone en el aviso de que le va a cambiar la suerte. Desde ese momento su realidad va cambiando: le ocurren varios accidentes que afectan a su salud, en el trabajo se ve desbancada por una modelo más joven. Y luego está su marido que, qué queréis que os diga, es para echarle de comer aparte. A este y a los parásitos de su familia.

Hasta aquí.

Porque si nos paramos a analizar un poco más allá nos encontramos con que todos los personajes son insufribles, por mucho que la autora trate de comparar a su Patricia con Anna Karenina. Claro que sí. Con un par. Una historia sin vuelta de hoja, basada en alguna situación real (moc, mala señal. Si un escritor tiene que recurrir a sus experiencias corre el riesgo de que le ocurra como a Nothomb) en la que todo es meridiano, claro como el agua.

Claro como el agua por su estilo, porque se ve que es literatura de producción industrial. Esto es, que sabemos que es Clara Sánchez por su portada, pero que podría ser Lucía Etxeberria, o Isabel Allende o cualquier otro autor. Hay algo tan mecánico en su estilo que podría ser una máquina que produjera libros iguales, sin chispa ni alma.

Una novela que por ni tener bonita no tiene ni la portada, que podría ser azul como el propio cielo que menciona y se quedaron en un rojo, como la sangre de las venas del lector que se las mira preguntándose ¿Por qué? ¿Por qué estoy leyendo yo esto? ¿Por qué se publican este tipo de libros y además se les da reconocimientos y 100.000 600.000 euros?

No todo es malo en esta novela. Se lee rápido, mucho. Es simple y sencillota, sin vuelta de hoja. Las letras son enormes, como camiones en un papel, así que las páginas pasan rápido. Y es cierto que hay temas que se tocan que no están mal del todo, como el miedo al cambio o la dependencia de otras personas, como el frágil equilibrio de algunas vidas. Pero no se le saca partido.

Hay una comparación que siempre utilizo para con los libros. Y es la comparación con la comida. Hay libros que son fabada: riquísimos, sabrosos, pero de complicada digestión. Para leer un capítulo, para asimilar los ingredientes. Se come un plato y no una olla.

Hay otros libros que son ensalada: frescos, animados, interesantes, pero muy veraniegos, puedes leerlos del tirón, dejan un sabor alegre en el paladar. Se puede repetir, siempre animan una comida.

A mí me gustan los chuletones: la carne que está bien hecha, el característico sabor de un autor determinado, ver cómo está en el punto exacto. También me gusta el pescado, rico y sabroso, con alguna espina pero siempre recomendable.

Luego hay otro tipo de literatura: best-sellers o comida rápida, novelas que recuerdan a otras novelas, que podrían parecer comida del día anterior, comida congelada, que alimenta pero con poco sabor, con mucho conservante y otros potingues. Comida que no sabe a comida.

En este universo El cielo ha vuelto son patatas fritas. Esto es, una novela que empiezas y que te terminas de golpe, pero porque son patatas fritas. El tipo de snack que uno come en la playa o esperando el autobús, mientras se hace otra cosa. Sabemos qué marca de patatas nos gustan más, pero eso no significa que vayamos a un restaurante a pedir una bolsa de patatas fritas.

Es lo que es y a mí las patatas fritas me gustan comerlas mientras veo la tele. A excepción de las Pringles, que me ayudan a terminar reseñas como ésta.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Se lee rápido. Si queréis desconectar no parece una mala opción…

  • A mi madre le ha gustado.

Contras

  • Literatura de patatas fritas. Ni chicha ni limoná.

Namaste.