Leí en su día Mi madre y la música, el libro de Marina Tsvietáieva sobre su relación con su madre y el aprendizaje del piano. Al saber que además estaba este librito, lo anoté para colarlo en un hueco entre lectura y lectura.
Tal y como me esperaba, se trata de un libro resumen de la relación de su padre con su museo, el de bellas artes de Moscú, que posteriormente sería conocido como Museo Pushkin, desde el momento de la construcción del edificio hasta su inauguración.
El libro incluye dos partes escritas en momentos temporales diferentes: en Francia escribe una primera versión, publicada en ruso en 1933, y más tarde, para su público francés desarrollará parte de esos relatos autobiográficos, de ahí que en la segunda parte incluya detalles y descripciones que no incluye en el primero.
Marina Tsvietáieva nos abre una puerta a otro mundo, a una sociedad que no existe, rodeada de personajes en extinción: nobles, príncipes y aristócratas alrededor de un museo para gloria del zar Alejandro III.
Como decía en Mi madre y la música, hay un punto íntimo que consigue con muy pocas palabras, porque además pero además aquí nos explica parte de la vida familiar, el cambio ante de la muerte de la madre, las expectativas y preocupaciones de su padre ante el proyecto más importante de su vida, el día a día bajo un proyecto de tal envergadura.
Un librito delicioso, conciso y directo perfecto para acercarse a la sociedad rusa.
Los árboles (DeConatus, 2023) ha sido un título muy nombrado por dos motivos: ser finalista del Booker 2022 y recibir curiosos comentarios.
Llego a él tras terminar un libro diametralmente opuesto: mientras que El palacio azul de los ingenieros belgas de Fulgencio Argüelles, una novela sin diálogos ni puntos y aparte, en Los árbolestodo son diálogos. Curiosa la cosa.
Los árboles tiene como trama una situación violenta y surrealista (la aparición de dos cadáveres en una situación incomprensible: un blanco y un negro que parece que se han pegado el uno al otro hasta morir, el negro está desfigurado y tiene en sus manos los testículos arrancados del blanco).
Digo surrealista porque esa escena de crimen que simplemente podría justificarse como un asesinato un tanto extraño, se transforma en otra cosa cuando se añade a la circunstancia la desaparición del cadáver del hombre negro.
Lo anterior es la justificación para hablar del tema importante que quiere Everett: el racismo y los asesinatos de Estados Unidos, las injusticias de décadas de blancos que acusan a negros de cosas que no han hecho y la violencia continua: palizas, violencia, vejaciones, violaciones y acusaciones en falso.
-¿Ha visto o ha tenido noticia de algún forastero en el pueblo? (…)
-No es la pregunta -dijo- La muerte nunca es forastera. Por eso le tenemos miedo.
Página 125
El uso del tono humorístico y la utilización de ágiles diálogos es todo un acierto, ya que consigue generar una acción dinámica que provoca que una vez empiezas el libro no puedas parar de leer. Una combinación arriesgada pero muy exitosa aunque, por desgracia, torna en repetitiva cuando ya llevamos 2/3 partes de la novela. Quizá aligerando la parte media de la novela hubiera desaparecido esa situación.
Bienvenido a Suministros de Cadáveres Acme de Chicago. Ustedes los matan, nosotros los congelamos.
Página 232
Los árboles es una buena demostración de que lo violento y lo humorístico pueden ser una buena combinación si se trata trabajando cada elemento, comenzando por el humor para acabar ahondando en la raíz del tema. Para ello Everett es directo y crudo y evita añadir descripciones que nos desviarían de sus propósitos.
Un acierto este libro y una delicia la edición de DeConatus.
2024 empieza muy pero que muy bien.
FICHA:
Te gustará si te gustó
– La película Jojo Rabbit.
Pros
– Original, humorístico y crítico a la vez. – Los diálogos.
Este libro vino recomendado por Fernando, amigo lector y ávido devorador de libros.
El palacio azul de los ingenieros belgas (Acantilado, 2003) narra la historia de Nalo, un joven que comienza a trabajar como aprendiz de jardinero en el palacio azul de los ingenieros belgas, la casa familiar de los gerentes y propietarios de una fábrica en la zona.
El nuevo trabajo supondrá abrir un mundo de conceptos no sólo de su tarea propiamente dicha, también de los conocimientos de su maestro Eneka, un sabio que conoce todo el mundo y que se casó con una musa.
Escrita cronológicamente y de corrido, sin apenas puntos y aparte y sin ningún diálogo directo, Argüelles despliega un estilo lírico preciosista que nos deja fragmentos tan bonitos como este, que pudieran parecer parte de un largo pensamiento:
Entonces ocurrió (…) lo que ya otras veces me había ocurrido junto a ella, que un momento no era solo eso, un momento, un instante en el que ocurre algo concreto, sino muchos momentos a la vez que se confunden y se complican y que te roban toda certeza, hasta la certeza misma de que tú existes en medio de todos esos momentos.
Página 24
La sensación es que el autor nos lleva, fluyendo de un tema a otro, para llegar a los temas que nos sugieren los importantes secundarios: Cosme, el abuelo de Nalo, Eneka y Lucía y los belgas y el primo Alipio.
Como telón de fondo, un momento espacio-temporal sin determinar.
Sentí que el tiempo de afuera, el que fluía por las paredes y los suelos brillantes del palacio, el que se perdía por las vidrieras acules con los temblores de la voz del mayordomo (…), ese tiempo, no era el mismo que el que yo sentía dentro, sujetándome las tripas y el cerebro, porque éste se había quedado quieto, colgado en un minuto eterno, indicándome los puntos débiles de mi cuerpo por donde se podrían colar los desconsuelos.
Página 43.
Y es que lo que al principio parece un mundo onírico, sin revelaciones sobre el momento y lugar de la acción hacia la mitad todo comienza a desvanecerse como en un sueño, apareciendo poco a poco el momento y lugar, para acabar tomando protagonismo por las acciones que van a suceder.
Pareciera como si poco a poco se cayera una cortina leve para tomar una importancia sorprendente en el devenir de los protagonistas: algo que parecía estático se convierte en dinámico y aquello que parecía un paisaje, algo que contemplar en el fondo, pasa a ser vital para la trama.
Había ido a buscar un jarrón de porcelana para las flores y había descubierto el escondite secreto de la primavera.
Página 114
O simplemente, los personajes pasan de su visión introspectiva, interesados por sus propios problemas y aficiones (la poesía, los amores o los proyectos) para salir de su reclusión a un mundo cambiante, donde la revolución está llegando.
La novela es un canto al conocimiento, a las personas curiosas que quieren conocer más todo lo que les rodea: desde la poesía, como su hermana Lucía, que habla con palabras extrañas demuestra en cada ocasión o como el abuelo Cosme, que con sus proyectos quiere que su tierra progrese teniendo más infraestructuras.
Sintiendo el pavor de lo desconocido, aprehendiendo cada conocimiento con la inquietud de quien teme su imprudente curiosidad estropee el rumbo del universo.
Página 69
Una novela muy interesante con una forma de escribir elegante, lírica, muy bonita y diferente para conectar con un mundo a medida de lo que nos quiere contar Argüelles.
– El estilo lírico y el flujo de las frases. – Demuestra una voz propia y muy interesante.
Contras
– Hacia la mitad la acción va por otros derroteros para mí menos interesantes. – No lo recomiendo si no tenéis tiempo para leer, los capítulos son largos y es complicado parar a mitad.
Tras leer Salir de la noche, de Mario Calabresi (Libros del Asteroide, 2023) acudí directa a comprar este título por las múltiples referencias al caso Moro, que marcó a la opinión pública italiana de la época.
No conocía nada del tema, sólo sabía dos cosas: cómo acababa el asunto y la importancia de Sciascia como escritor, aunque en mi caso tenía anotado Todo modo y no este.
El caso Moro (Tusquets, 2010) es la crónica del secuestro del político Aldo Moro a manos de las Brigadas Rojas. Moro aparecerá 55 días después muerto, habiendo dejado muchas dudas y dividiendo a la opinión pública.
La situación, ya compleja de por sí por tratarse de un secuestro, toma un nuevo nivel cuando salen a la luz las cartas que ha escrito Moro, publicándose en los principales periódicos italianos. Su texto, estudiado y analizado pasa a la opinión pública y aprovecha Moro para plantear la cuestión como un conflicto de teoría del Derecho: ¿ha de canjear el Estado a Moro por los presos que solicitan los secuestradores?
Además, cobra importancia la peculiar postura del partido de Moro, Democracia Cristiana: aunque Moro pide su liberación, ellos interpretan sus cartas como si estuviera loco, poco menos determinando que no han de ser tenidas en cuenta puesto que ese no es el verdadero Aldo Moro.
Añadido a lo anterior, la investigación de la policía. A pesar de que que el secuestro duró muchos días, no hubo ningún avance en la investigación, y todo fue un despropósito en el que la pista más fiable la dio el resultado de una ouija. (!)
Sciascia formó parte de la Comisión que investigó el caso, y de ahí su informe y este libro. El problema es la presuposición de que el lector está enterado de la mayor parte de los pormenores, algo que, sobre todo al principio, consigue confundir y despistar a un lector no italiano que no vivió en directo todo lo que nos cuenta el autor.
Habría ayudado un glosario o quizá una explicación de quién era quién en la sociedad política italiana de la época, para poder saber de qué estamos hablando y por qué intervienen cada uno de los factores.
Una vez pasada la confusión inicial, lo que se incluye en el texto es una reflexión política sobre el secuestro y las posturas que tomaron cada uno de los partidos a los que Moro se refirió (además de la mencionada Democracia Nacional, partido de Moro, los comunistas, sociales, el gobierno y hasta el Papa).
El análisis del caso que conmocionó Italia y que supuso un antes y un después en la sociedad de la época.
Un libro interesante si sois juristas u os interesa la política, también recomendable si buscáis conocer más de la historia italiana pero que puede resultar complicado o confuso si esos no son vuestros temas.
Lees testimonios de supervivientes de campos de concentración.
Lees libros de no ficción del tema.
Y crees que sabes. Que conoces lo que ocurría, que no hay testimonio o detalle que a estas alturas, sea nuevo. Que no hay evento que se te haya podido escapar.
Te equivocas.
Los exportados (Impedimenta, 2023) cuenta la historia de los abuelos y la madre de Sonia Devillers, que consiguieron salir de Rumanía al ser intercambiados por cerdos.
Habéis leído bien: cerdos.
En la Rumanía de Ceaucescu los judíos no valían nada. Pero al menos se podían intercambiar por cerdos. Rumanía venía de haber sido aliado de la Alemania de Hitler, y de haber contribuido como segundo de a bordo en el Holocausto, torturando y asesinando, y también trasladando a los judíos que se encontraban en su territorio.
Terminada la guerra, la URSS se esforzó por que lo tratar de olvidar lo anterior, sepultando la información de la Rumanía filonazi. Sin embargo, Rumanía seguía sin ver mal lo de lucrarse puesto que conseguían un doble propósito: expulsar a los judíos que aún quedaban en su territorio y conseguir ganado útil para las necesidades de su población y el desarrollo de su actividad económica.
En este entramado juega parte relevante el oscuro tratante Henry Jacober, que se encargaba de conseguir el mejor ganado y a la vez hacía listas de judíos para el intercambio. La cosa funcionaba así: los judíos que ya habían abandonado el país se ponían en contacto con Jacober para tratar de que salieran también sus familiares. Estos pagaban en dólares. Jacober hacía una lista de los judíos a intercambiar que facilitaba al Gobierno rumano, que asignaba a cada persona un valor (quienes se encontraban en conflicto con el Partido tenían un precio superior) y el traficante conseguía los cerdos y ovejas necesarios para el intercambio además de la documentación de salida del país que necesitaban.
De su país había importado el rigor, pero también la pompa y el gasto monárquicos. (…) Un mundo fastuoso abolido, denostado y finalmente aniquilado por los comunistas. A veces me pregunto cómo un mismo individuo puede soportar tanta distancia entre el presente y el pasado, entre lo que ve y lo que ha visto, entre dos realidades que jamás volverán a coincidir. Es como para dudar de todo. Es como para volverse loco.
Página 82
Así salieron los familiares de la autora. Así abandonó el país la gran parte de los judíos que quedaban en Rumanía tras la Segunda Guerra Mundial. Los exportados no es sino el testimonio de un momento histórico que parece no solo olvidado sino ignorado, como si jamás hubiera existido.
Devillers investiga al encontrar una lista de personas en las que aparece su antiguo apellido familiar. Un apellido que ya no es el suyo de una historia que quisieron olvidar. Que incluso el actual Estado rumano jamás ha sacado a la luz.
Lees y sigues leyendo y te acabas dando cuenta de que la barbarie no tiene límites.
Decía por redes que parece que hay una satisfacción doble al leer al los escritores rusos en invierno. Tenía en mi radar este título pendiente desde hace mucho y acabé decidiendo que diciembre era buen momento.
Al ser mi primer libro del autor, no sabía qué me iba a encontrar, la verdad. Ni el tono ni la temática.
Ahora lo sé: el oblomovismo.
Oblómov (Alba, 1999) es nuestro héroe, quien le da nombre a la obra: un personaje tranquilo y pensador que ha decidido que como mejor se está es en casa. No me digáis que es mal plan.
Había perdido el hábito de moverse, de vivir, de ver gente, de hacer algo.
Página 83
Oblómov es la personificación del no hacer nada, del buscar excusas, del conformismo. A pesar de que tiene una finca heredada de la que se tendría que encargar, y que en teoría tiene planes para su modernización y gestión, piensa que mejor mañana. Él mismo nos lo deja claro desde el principio:
Los cambios, aunque sean beneficiosos, introducen alternaciones, exigen cuidados, ocasionan preocupaciones, inquietudes, no lo dejan a uno tranquilo, le obligan bien a vender, bien a escribir, a moverse en una palabra. ¡No era cosa de broma!
Página 174
En contraposición tenemos a su fiel amigo Shtolz, un alemán dinámico y ambicioso que está siempre en movimiento, interesado por el viaje, los negocios y todo lo que ocurre más allá de las puertas del hogar.
Ambos personajes funcionan como contrapeso, ya que Shtolz pretende ayudar a Oblómov a abandonar su rutina con objeto bien de que le acompañe en sus viajes o bien en comenzar a tomar las riendas de la gestión de la finca.
Toda la vida estaba marcada por una somnolencia tranquila e indolente (…) O no entendía esta vida o no sirve para nada.
Página 243
La novela es por tanto el desarrollo del héroe (o, en este caso, el no desarrollo), ya que le acompañamos desde su juventud hasta que se convierte en un anciano. La trama se centra en la pulsión interna, en los momentos en los que Oblómov decide poner un cambio en su vida, por diversos factores externos que le impulsan a abandonar su cómodo diván.
A pesar de tratarse de una novela costumbrista en la que la acción es bastante limitada, me ha sorprendido lo entretenida que es durante todas sus partes. La clave la pueden tener los diálogos, que son dinámicos e incluyen un punto de humor y crítica, además, las descripciones están medidas, lo cual aligera el texto. La sensación que me he llevado es que ha habido un trabajo de edición grande para tratar de evitar todo lo superfluo.
Cuando no sabes para qué vives, se vive de cualquier modo, día tras día, te alegras de que haya transcurrido el día, de que haya llegado la noche y en sueños te olvidas de esas aburrida pregunta: ¿para qué he vivido este día, para qué voy a vivir mañana?
Página 306
Oblómov es el claro ejemplo de la maestría de los rusos para describir y analizar el mundo que les rodea con apenas dos personajes. Las reflexiones y temáticas que van surgiendo (desde el paso del tiempo hasta el amor o la familia) son claves para reflejar no sólo la evolución de los personajes, sino toda una época.
En resumen, todo un librazo que me ha sorprendido (esperaba una lectura más densa y aburrida, la verdad) y que ha acabado entre lo más destacado de este 2023 y un modo inmejorable de terminar el año lector.
El padre de Ricardo nació en 1940 en un país que ya no existe. Ricardo nació en 1992 en España.
El padre de Ricardo vivió en una época convulsa. Ricardo nació en un momento de euforia colectiva coincidiendo con las Olimpiadas de Barcelona.
El padre de Ricardo ha vivido muchas vidas, ha visto muchas cosas. Ricardo es un millennial que no habla alemán pero que quiere conocer esa historia que cuenta su padre.
Mi padre alemán (Libros del Asteroide, 2023) plantea la historia del testimonio del hijo ante el descubrimiento y conversación con su padre.
Dudda fue refugiado en la Segunda Guerra Mundial, huyó del avance soviético al vivir en un pueblo situado en lo que hoy es Polonia pero que entonces formaba parte de Prusia.
¿Cómo explicas de dónde eres si tu lugar de nacimiento ya no existe?
Página 30
Dudda, el hijo, comienza investigar el peregrinaje de su padre pero también a conocer la vida de su abuelo, policía en la ciudad, del que se desconocía lo que había hecho durante el conflicto bélico. Lo que descubre, como ya podemos imaginar, no le va a gustar, pero este libro se centra en el padre.
Un padre que pasa de vivir a Prusia a acabar viviendo en España, a la que llega desde Burgos y que acaba viviendo en Murcia.
Un padre que se ha casado varias veces, ha tenido distintas vidas, que se enfrenta a una realidad muy diferente respecto a la que nació.
El pasado, que queda atrás, y lo que viene delante: la inmigración y la llegada a España.
Mi padre nació en 1940 y yo en 1992. Nos llevamos cincuenta y dos años. En su larga vida ha sido muchas cosas más que mi padre. Es padre de otros. Fue marido de una mujer que no es mi madre. Amante de mujeres que ya olvidó y que lo olvidaron, a las que abandonó o que le abandonaron. Hijo de unos padres a los que nunca conocí. Refugiado de un país que ya no existe.»
Este es un libro capaz de mostrarnos el pasado de Europa con el entramado familiar de los Dudda. Unir lo que sucedió con la situación actual, mostrarnos cómo el ayer ha influido en el presente.
Mi padre alemán es un libro de no ficción de esos que se beben, que uno comienza y no puede soltar hasta que lo ha terminado. Una buen viaje que nos muestra lo mucho que hemos cambiado.
Esto de aquí no es una reseña. Sólo una entrada para recordaros, a los que no lo habéis leído, que tenéis que leer la Divina Comedia. Eso y unas pequeñas recomendaciones que me han servido para afrontar una lectura que puede resultar compleja.
1.- Siempre es importante la edición que se escoge pero en este caso lo es todavía más. Dante escribió su obra más ilustre plagada de referencias de su época, algo que es ajeno para un lector contemporáneo.
En esta edición de Acantilado se incluye un extenso glosario donde explica quién es quién de todos los personajes y por qué pasa lo que está pasando. Así, de cada uno de ellos se incluye una breve biografía para conocer qué han hecho y por qué se los encuentra en su viaje por el inframundo.
En la Comedia todo tiene un por qué, y vamos a entender bastante poco si no sabemos qué está sucediendo.
2.- Alternar la lectura. La Comedia está dividida en 3 partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso. Cada una de ellas tienen 33 o 34 cantos, siempre en verso. Os recomiendo leer como mucho una sola de las partes y después empezar otra historia diferente. Empecé el libro en enero de este año, a razón de una parte por cada trimestre. Lo terminé en noviembre y creo que es la mejor cosa que he podido hacer.
3.- En relación con lo anterior, leed solo cuando estéis muy concentrados. No es un libro para leer un rato, o como ruido de fondo o con el móvil en la mano. Lo que yo hacía era dejarle hueco para los sábados o domingos por la tarde, un momento especial dedicado a esta obra tan magnífica.
4.- No tengáis miedo. Si algo me sorprendió desde que la empecé es que es bastante más entretenida de lo que yo pensaba, y que además se entendía todo. O casi, casi todo. Es cierto que me ha parecido el Infierno más entretenido que el Paraíso, pero en general es un texto dinámico, entretenido, incluso hasta divertido por momentos.
5.- Sorpréndete con lo actual de esta lectura. Se escribió en el siglo XIV pero a pesar de eso lo que nos cuenta es tan contemporáneo: los pensamientos, los miedos, las circunstancias (los pecados y las virtudes) que uno no puede sino sorprenderse por la visión genial de Dante, por haber plasmado tanto condensado en un texto. Además, tras leerlo lo encuentras en todos los lugares, en todos los libros, en todas las partes.
Cuando lees un libro del que has visto ya la película, a veces te puede suceder que te decepcione lo que encuentras, que pienses que la versión cinematográfica es mejor que el texto o bien que el visionado acabe afectado a la lectura.
El club de la lucha, la película, fue un fenómeno en su día. Aunque no recuerdes a la perfección la trama de la historia, todos sabemos lo que es el club, quién la protagonizaban y por dónde iban los tiros.
Llegué al libro de El club de la lucha (Debolsillo, 2011) porque necesitaba una historia corta y ligera que llevar conmigo. La verdad es que no tenía pensado acercarme a la obra de Chuck Palahniuk, del que he leído muchos elogios pero al que nunca había leído.
Ahora debería llorar. Es lo más apropiado en esta oscuridad asfixiante, oculto por el cuerpo de otra persona y consciente de que todo cuanto sea capaz de conseguir se convertirá en basura.
Cualquier cosa de la que puedas estar orgulloso acabará en el cubo de la basura.
Página 25
La historia de Tyler Durden tiene como punto de partida la creación de una peculiar comunidad violenta con la el que protagonista busca huir de su vida y sentirse como en casa.
Esto era la libertad. La libertad consistía en perder toda esperanza.
Página 31
Luego viene lo demás. Porque el club y su organización es la excusa perfecta para criticar una sociedad carente de principios y de fe, una sociedad hiperconsumista que empuja a los individuos a la soledad y a incomprensión, a sentirse ajenos de un mundo en el que forman parte pero del que a la vez, buscan huir.
Si puedes despertar en un lugar distinto.
Si te puedes despertar en un uso horario diferente.
¿Por qué no te puedes despertar siendo otra persona?
Página 169
La novela de Chuck Palahniuk es una historia directa y grosera que no se anda con subterfugios: los capítulos son cortos, las descripciones, las justas, abundan los diálogos y no se incluye nada que no tenga directamente que ver con lo que quiere contar (lo cual es de agradecer tras tantos libros con exceso de páginas). Aquí Palahniuk hace un trabajo de estructura y edición para evitar todo de lo que suelen pecar los best-sellers: el regodeo para impresionar al lector, el exceso de páginas, la reiteración del que quiere añadir más.
No se le puede poner ninguna pega. Y mira que no soy yo amiga de underground, ni me gustó Trainspotting, de Irvine Welsh. Pero aquí demuestra que con pocas páginas se puede hacer una historia que ha traspasado el texto para llegar a la cultura pop.
Hace mucho, mucho tiempo que quería leer a este autor, que parecía recomendado por todos los sitios como signo de calidad, incluso hay lectores que aclaman que cualquiera de sus títulos es recomendable (no en vano lleva siendo candidato al Nobel desde hace bastante tiempo).
Realmente en mi libreta aparece el título El sentido de un final (Anagrama, 2011) pero finalmente fue este La única historia (Compactos Anagrama 2022), el que acabé comprando tras toparme con él en una visita a mi librería de confianza.
La novela comienza ya de forma potente con una primera frase memorable:
¿Preferirías amar más y sufrir más o amar menos y sufrir menos? Creo, en definitiva, esa es la única cuestión.
Página 13
El resto no se queda atrás. La historia de amor entre Paul y Susan, que se conocen jugando al tenis, y la evolución de su historia, la relación con la vida de ambos y el impacto que su amor tiene en su entorno.
El tronco de la memoria se parte a lo largo de la veta. Por eso no recuerdas los períodos tranquilos, los paseos, la jovialidad, las bromas constantes.
Página 124
El texto lo adereza Barnes con reflexiones de diversos temas, del tiempo y los recuerdos, como la cita anterior, pero también del juego individual que tenemos en la sociedad. Lo hace con un estilo pulido, elegante y trabajado, donde nada sobra y nada falta, con la precisión del escritor que busca la palabra exacta en cada frase.
Si la estadística de la felicidad depende de una declaración personal, ¿cómo podemos estar seguros de que alguien es tan feliz como asegura serlo? ¿y si no dice la verdad?
Página 201
Además, aunque la estructura es cronológica y aparentemente sencilla, nos sorprende Barnes con un cambio de narrador omnisciente a segunda persona del singular en mitad de un capítulo, así de repente. Para después, justo cuando se enfrenta al cierre de la historia, saltar al narrador protagonista en primera persona.
La única historia no sólo es mi primer libro del autor sino que también quedará en mi memoria por haberme acompañado en mi viaje por Egipto, y esa fotografía, con el Nilo de fondo, queda como demostración que un libro triste no desentona en ningún lugar.
Os recomiendo este libro de Barnes y corro a pedir El sentido de un final a los Reyes Magos, a ver si cae.