Autor, James, Literatura

La vuelta del torno, Henry James

Hay libros que están en el imaginario de todos, títulos que están ahí y que sabemos que leeremos pero a los que parece que nunca les llega el momento. Desde hace mucho tiempo tenía en mente leer Otra vuelta de tuerca, pero el momento se hizo de rogar, y mis ganas de leerlo aumentaron cuando me enteré de que Libros del Asteroide le había dado una vuelta a la traducción y a su título y lo sacaba a la luz bajo el nombre La vuelta del torno.

La vuelta del tornoQuizá algunos no habréis leído esta historia, pero aunque nunca nos hayamos acercado a la sinopsis (como era mi caso) sí que sabemos que se trata de una de las novelas más importantes sobre fantasmas, hasta el punto de considerarla como uno de los mejores ejemplos de literatura gótica.

La historia de La vuelta del torno arranca con un grupo de amigos que se reúnen y se cuentan historias de miedo. Uno de ellos narrará la historia de una joven institutriz que se muda a un caserón para hacerse cargo de unos niños a los que les rodea una extraña situación.

La joven institutriz decidirá hacerse cargo de los dos niños en la solitaria mansión a pesar de los misterios que se van desarrollando: la indiferencia del tío de los pequeños que no quiere ser informado de nada de lo que ocurra, los extraños comportamientos de los niños o la existencia de tenebrosas sombras que van y vienen. En definitiva: todos y cada uno de los elementos clásicos en este tipo de novela enmarcado en un estilo sutil y sencillo que nos da las pistas y nos envuelve en la historia.

Ya conocía al autor por Gabrielle de Bergerac, y es un placer leerle. Uno de esos autores que hacen fácil lo difícil: con las palabras certeras nos arropan y nos acunan, no necesitan muchos párrafos para vertebrar una historia que tiene más misterio porque no tenemos tanta información. La sensación permanente de placidez con el estilo de James y de incomodidad por lo que nos está contando.

A la vez, James consigue ambientar perfectamente tanto la época con la situación, enseñarnos lo justo de los personajes y jugar a la ambigüedad para que la mente del lector haga el resto.

Sin embargo, no he podido conectar con la historia en sí, quizá esperaba otro desarrollo de la trama más directo o quizá esperaba más miedo. La verdad es que no lo sé. Pero es uno de esos casos en los que está tan, tan bien contado que merece la pena acercarse a este título.

Si sois de los que huyen de los clásicos por su longitud y complejidad, podéis probar a leer esta novelita corta. Seguro que James no os dejará indiferentes.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Una nueva traducción siempre es motivo de alegría.
  • Soberbio el estilo de James. Pulcro, elegante e inteligente.
Contras
  • No he podido conectar con los personajes y su trama.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXII): José C. Vales

204827-944-657José C. Vales (Zamora, 1965): licenciado en Filología Hispánica, es escritor y traductor. Como profesional, ha participado en la redacción, edición y documentación para diversas editoriales de nuevas ediciones y traducciones de importantes obras literarias (Frankenstein, de Mary Shelley; La piedra lunar, de Wilkie Collins; La hija de Robert Poste, de Stella Gibbons; o Las batallas perdidas, de Eudora Welty, entre otros ejemplos). En el plano de la escritura, publicó en 2013 su primera novela, El pensionado de Neuwelk, y en 2015 Cabaret Biarritz, con la que ganó el Premio Nadal.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

El último libro que he leído se titula Sapiens. De animales a dioses, y es un ensayo de Yuval Noah Harari, profesor de Historia en la Universidad Hebrea de Jerusalén. El libro está publicado en Debate, en octubre de este año. La traducción es de Joandomènec Ros. Se trata de un repaso a la historia de la Humanidad, pero desde una perspectiva originalísima y muy inteligente.

El libro al que se refiere es éste y podéis encontrar información útil aquí. No lo conozco de nada pero es uno de esos libros que prometen ser muy interesantes. ¡Cuánto me gusta apuntar nuevos títulos!

2.- Un libro que nos recomiendas.

Siempre recomiendo el mismo clásico: la Silva de varia lección (1540) de Pedro Mexía, pero para aquellos a los que se le atragante el Renacimiento y ya hayan leído a todos los clásicos del XIX (Austen, Shelley, Dickens, Tolstoi, etcétera), yo les recomendaría descubrir a Arnold Bennett. Y, respecto a los últimos años, el libro más interesante, sorprendente y divertido que he leído ha sido el Atlas de las islas remotas, de Judith Schalansky, publicado por Capitán Swing/Nórdica en 2013, con traducción de Isabel G. Gamero.

Vamos por partes: la Silva de varia lección de Pedro Mexía, se sitúa, para mí, en el contexto de “aquéllos libros de los que sabes algo porque lo has estudiado en el colegio pero que ni te plantearías leer”. Pues nada, rapapolvo para mí y a la lista (éxito editorial en toda Europa en el siglo XVI, ahí es nada).
Sobre Bennet: es el uno de esos autores al que no he llegado, pero del que todo el mundo habla maravillas.
Y en cuanto a Atlas de las islas remotas,uno de esos libros que pasan desapercibidos entre el maremágnum editorial. Más información: aquí.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

No soy muy mitómano con los escritores. (Estudié Filología y sé cómo son: poco recomendables, en su mayoría). Pero hay un escritor que siempre me asombra y me deja boquiabierto: Anthony Trollope. Yo entiendo perfectamente que haya quien se asombre por esta declaración, pero es así y tengo razones importantes (y creo que solventes desde el punto de vista literario) para admirar a este escritor.

Novelista exitoso y prolífico de la época victoriana, Trollope es uno de los grandes escritores ingleses, aunque quizá no tan conocido como otros. No he leído nada de él pero ya va de cabeza a mi lista de pendientes.

Interesantísimas propuestas, que además de variadas prometen grandes ratos lectores. Como siempre, gracias a los autores que se prestan a contestar. Sin ellos esta sección no continuaría. ¿Quién os gustaría que contestara las tres preguntas?

Y vosotros, ¿conocíais Sapiens. De animales a dioses? ¿Habéis leído a Bennett? ¿Podráis recomendarme alguna novela de Trollope?

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Chirbes, Literatura

Crematorio, Rafael Chirbes

En la batalla por ganarle tiempo al tiempo, por leer más, conocer más autores y leer más libros, corremos el riesgo de ser atropellados por el día a día, por retrasar lecturas y posponer autores. Eso mismo me ocurrió con Chirbes, anotado desde hacía mucho en mi libreta y que adelanté cuando ya era demasiado tarde: en el momento del fallecimiento del autor. En ese instante decidí que ya había esperado demasiado, me acerqué a una librería y compré este ejemplar.

crematorioCrematorio narra la historia de una familia en el momento de la muerte del hermano menor, mostrando las relaciones entre ellos, sus problemas y la opiniones de cada uno de ellos. En el marco de esta peculiar familia, destaca la figura de Rubén, importante constructor de la costa mediterránea.

Nos retrotraemos a 2005, una época en la que nos creíamos los mejores, donde reinaban los comentarios de “compra, que va a seguir subiendo”. Donde los más listos eran los que más defraudaban. Una época llena de tejemanejes a lo grande y a lo chico, de abusones y caraduras, la España más hortera sacando pecho. Además nos vamos a la costa valenciana: el centro del huracán.

En este contexto, tenemos un elenco de personajes que me han resultado (todos ellos) odiosos: el patriarca que se ha hecho a sí mismo a poseer una empresa constructora con mucho dinero y pocos escrúpulos, la hija, que le critica pero se aprovecha de él en todo lo que puede, el hermano del patriarca dispuesto a pregonizar las bondades de su forma de vida…

En el libro se distinguen dos partes muy diferentes. En el inicio se nos presentan los personajes y sus tramas, conocemos sus cuitas y situaciones, pero hacia la mitad del libro el tono objetivo se sustituye por uno reflexivo, donde se incluyen valoraciones filosóficas, referencias literarias o populares, reflexiones sobre el paso del tiempo o la futilidad de la vida.

Es el verano. La mesa está puesta. Nadie puede recordar eso. Sólo yo. Y cuando yo no lo recuerde, habrá dejado de existir. Silvia conoce el jardín, la balsa, tendrá otros recuerdos, recuerdos parecidos (las infancias se parecen), pero o este recuerdo, no esa decoración vegetal, esas palabras dichas ese día, en ese lugar, el fondo asmático de la respiración del aire entre los árboles, el fragor de la copa del viejo eucaliptus formando un rugoso telón sonoro. Lo pienso, y me parece un despilfarro: haber vivido y luego dejar de vivir. Haber grabado todo eso en algún lugar y luego cubrirlo para siempre.

Página 17

Es a partir de este momento cuando se ralentiza la trama y el estilo se convierte en una continuidad, se prescinde de los diálogos y se unen frases y frases hasta conseguir párrafos enteros sin un solo punto y aparte, donde se encadenan temas, sensaciones y acciones.

Cuando envejeces te das cuenta de que el tiempo que no has vivido es irrecuperable, de que te faltan las cosas que dejaste a otro vivir por ti. (…) El amor no es eso. Ni siquiera deseo de propiedad, un deseo más difuso que tiene que ver con carencias que a veces uno sólo imagina, y las busca fuera sin saber que tiene en sí mismo lo que busca. A ella le pareció nada más que un hipócrita sermón moral para quitársela de encima, lloró desesperada, y tardó mucho tiempo en perdonárselo.

Página 264

Justo en este instante, Crematorio se me empezó a hacer bola, a atragantárseme. Si en las primeras páginas me llegó a recordar Middlesex, la magnífica obra de Eugenides, el resto de la novela se convierte en una masa confusa y lenta, que se me hizo bastante pesada.

Miriam, mirándolo todo con ojos de propietaria que ha dejado a cargo del servicio el cuidado de la casa durante algún tiempo, hasta que vuelva de vacaciones, de un viaje; así de claro, uno se puede burlar de alguien con los ojos, ni siquiera levantando las cejas, sólo dándole un brillo especial a la mirada, pero para eso también hacen falta dos o tres generaciones de clase como mínimo, de no ser así se sobreactúa, a una se le pone cara de mala de culebrón venezolano de los que pasan en televisión a la hora de la siesta, cuando las marujas han terminado de fregar los platos y se sirven un café y se fuman un cigarrito, los niños ya en la guardería, en el instituto, papá todavía en el trabajo, ese momento de intimidad en el que dicen gozar, pero que es cuando se les cae de verdad la casa encima, cuando se dan cuenta de que no tienen nada que hacer, de que no son nada ni podrán serlo.

Página 45

Dicen de Crematorio que es una historia de la crisis. Nada más lejos de la realidad. Chirbes ahonda precisamente en lo contrario: en la construcción más ramplona, en las urbanizaciones en plano antes de que fueran lugares fantasma. La crisis vino después, por eso es muy fácil juzgar desde nuestra visión conocedora del pasado, a un momento pretérito. He escuchado un podcast en concreto que me ha causado estupor y rechazo a partes iguales, y pecaba precisamente de eso: valorar con la información de 2015 los hechos acaecidos hace una década. Pero además, la sobrevaloración del contexto histórico la época en la que se ambienta la historia, que resulta simplemente el marco en el que se encuentran los personajes, esto es, el autor sitúa a la familia Bertomeu en aquélla época porque es lo que conoce, porque es allí donde se encuentra. Sin embargo, la verdadera trama de la novela es la familia. Esa familia que no se parece a ninguna otra porque, parafraseando a Tolstoi, sus infelicidades son distintas a las demás.

En conclusión, una historia que me ha gustado, pero en general se me ha hecho un poco desigual, consiguiendo que leyera muy rápidamente las primeras páginas pero que me cansara en la segunda mitad, como si se hubiera desinflado conforme pasaban los capítulos. Es cierto que hay reflexiones muy interesantes, otras destacadas, pero o bien esperaba más o pensaba que fuera más equilibrado.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El inicio, el dinamismo y la relación entre los personajes.
  • La abundancia de referencias de múltiples tipos.
Contras
  • La segunda mitad, que se me ha hecho densa.
  • Los insufribles protagonistas (muy bien creados, muy reales pero inaguantables)

Namaste.

Literatura

Mis propósitos para 2016

Revisando mis propósitos del año pasado, esos que quedan sepultados en nuestra memoria aupados por la voluntad de que no los cumpliremos, me doy cuenta de varias cosas:

  • El reto de leer en inglés de Isi lo dejé por imposible antes de la primavera. No sé qué me ha pasado este año pero no he conseguido la regularidad que tenía con las lecturas en inglés. MAL. Muy Mal.
  • Por contra, me he puesto las pilas con la contestación a vuestros comentarios y con la regularidad a la hora de publicar, si bien puedo trabajar más esto último. No es fácil sentarse a escribir cuando no salen las palabras, pero es necesario hacer el esfuerzo. Se me atascan las entradas, aunque menos, eso sí.
  • He leído algo de ensayo (poco) y nada de poesía (mal, otra vez), de momento mis lecturas son eminentemente de novelas.
  • Tampoco he vuelto a leer a Vargas Llosa, Stendhal o Mendoza, pero al menos me he desquitado con Coetzee y Chirbes.
  • Echo de menos el reto de Meribélgica. Si alguien sabe si sale este año, que avise.

Mis propósitos para 2016 son los siguientes:

1.- Comprar lo menos posible. Leer los libros que tengo en casa.

2.- Huir de las novedades. Como ya os comenté en mi balance de las peores lecturas, un alto porcentaje son libros publicados recientemente. Debo evitar unirme a la masa y esperar a leer las suficientes opiniones como para darles mi voto de confianza. Sé que me limito y que le resto oportunidades a los autores jóvenes pero mientras tenga lagunas de los grandes de la literatura tengo que optar por escoger. Ojalá dispusiera de más tiempo para leerlo todo, pero es lo que hay.

3.- He llegado a los 30, así que esta era la fecha tope para leer los 50 libros. No he llegado, por supuesto, pero al menos he leído 26 de ellos (algunos abandonados, uno de ellos en curso), así que menos es nada. Queda mucho por leer, eso sí. Quizá podría pensar en hacer algún otro listado actualizado, ¿cómo lo véis?

Como otros años, me gusta dejar una lista de 10 libros que voy a leer, aunque sé, que por ejemplo, el año pasado sólo leí 3 de ellos. Algo es algo… ¿no? Así voy a dejar aquí la lista de 10 libros que quiero leer este año:

1.- El gatopardo, Lampedusa.

2.- Don Quijote de la Mancha, Cervantes.

3.- Grandes esperanzas, Charles Dickens.

4.- Las uvas de la ira, Steinbeck.

5.- La fiesta del chivo, Vargas Llosa.

6.- El núcleo del disturbio, Samatha Schewblin

7.- El jilguero, Donna Tartt.

8.- La amiga estupenda, Elena Ferrante.

9.- Tres tristes tigres, Cabrera Infante.

10.- La cartuja de Parma, Stendhal.

Tengo que admitir que he leído bastante de mi Plan Infinito, pero de forma desigual: en algunos meses he tachado 4 libros a la vez y en otras ocasiones sólo apuntaba más títulos.

Y vosotros, ¿tenéis algún propósito de lectura para este 2016? ¿Os animáis a leer conjuntamente alguno de estos libros?

¡Que los Reyes Magos os traigan muchos, muchos libros!

Namaste.

Balance de 2015, Literatura

Balance de 2015 (iii): joyas

¡Aquí están! Lo mejor de lo mejor que he leído en este año, los libros que me han tocado la fibra, aquéllos que recomendaré por activa y por pasiva. Son los siguientes:

  • La flor azul, Penelope Fitzgerald. Me encanta la autora: es una delicia leer sus historias aparentemente sencillas que esconden una intrahistoria impresionante, esa abundancia de lugares, épocas y situaciones.
  • Middlesex, Jeffrey Eugenides. Historia sorprendente desde la primera línea, envolvente, compleja, que no se hace para nada pesada a pesar de tener más de 500 páginas. Una de esas novelas en las que tiempo después de leerlas, te recuerdas a ti mismo leyéndola.
  • La conjura de los necios, John Kennedy Toole. Relectura totalmente necesaria de uno de esos clásicos únicos con un protagonista insuperable. En serio, si no la habéis leído no sé a qué esperáis.
  • El jugador, Fíodor Dostoievski. Si creíamos que los rusos necesitaban 800 páginas para contarlo todo, llega Dostoievski y lo cuenta en 150 y le sale una obra maestra de la literatura, que se lee en un suspiro y deja con ganas de más.
  • Un millón de gotas, Víctor del Árbol. Sorpresa mayúscula al encontrarme un libro duro, brutal, incómodo, y al mismo tiempo muy bien hilado, medido y organizado. Da gusto leer este tipo de libros, de verdad.
  • Crónicas marcianas, Bradbury. Curioso libro, con pintoresco planteamiento consigue un resultado redondo. En breve os cuento más.
  • Novela de ajedrez, Zweig. Hay que leer más Zweig. Hay que leer todos los libros de Zweig. Porque a los genios hay que leerlos.

¡Esto es lo que ha dado de sí el 2015!  ¡Espero que también vosotros hayáis disfrutado de vuestras lecturas! ¿Podríais recomendarme alguna de ellas?

Y por supuesto, demos la bienvenida al nuevo año como se merece.

Namaste.

Balance de 2015, Literatura

Balance de 2015 (II): entretenimiento

Según las lecturas de cada año consigo resumir el balance de las mejores en una o dos entradas. En este caso, 2015 ha sido un año prolífico y se nota que cada vez escojo mejor los libros, así que en esta ocasión os traigo los libros destacados en el ámbito del entretenimiento, esto es, libros que me han gustado, sorprendido y que he leído con avidez. Son los siguientes:

  • Matar a un ruiseñor, Harper Lee. El tono, la historia, los personajes, cómo se hilan unas cosas con otras confieren a este título una lectura entretenida e interesante y bien escrita. No sabía si me gustaría porque en mi haber ya tengo bastantes decepciones con libros de cabecera, pero en este caso, aunque no me encantó sí que me gustó bastante.
  • Martín Zarza, Miguel García. Un enfoque actual de la crisis económica de España de la mano de un protagonista desempleado que huye de su entorno para comenzar a vivir en Sevilla. Todo un descubrimiento.
  • Nada, Carmen Laforet. Personajes decadentes y muy potentes, un retrato de una sociedad de la mano de una estudiante que convive con unos extraños parientes, y todo en menos de 200 páginas. Hay que ser muy bueno para describirlo todo así de bien.
  • Una mujer de recursos, Elisabeth Forsythe Hailey. Historia epistolar de una mujer fuerte y sabia que nos cuenta cada una de las fases de su vida. Ameno e interesante y para nada superficial. La demostración de que con menos palabras también se pueden hacer bien las cosas.
  • Estilo rico, estilo pobre, Mangriya. Una forma de acercarse a la gramática sin ser aburrida. Entretenida e instructiva a la vez, algo extraño pero real.
  • Los Modlin. Paco Gómez. Una familia, un casual descubrimiento y muchas fotos son el punto de partida de Gómez para conseguir una historia adictiva e interesante.
  • Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York, Gail Parent. Inteligente, divertida y mordaz con un importante punto humorístico e irónico. Una novela que se disfruta desde el primer capítulo y que no puedes dejar de leer hasta el final.
  • Hacia rutas salvajes, Jon Krakauer. Lo he terminado recientemente, y ya os contaré con más detalle en la reseña, pero esta historia es sobrecogedora y asombrosa, absurda y real a partes iguales. La he disfrutado mucho.

Y para vosotros, ¿cuáles han sido vuestras mejores lecturas?

Las joyitas, como siempre, para el final.

Felices lecturas.

Namaste.

 

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXI): Juan Gómez Jurado

juan-gomez-juradoJuan Gómez Jurado (Madrid,1977): es escritor y periodista. Su primera novela, El espía de Dios, le plantó en el panorama literario y desde entonces no deja de publicar un bestseller detrás de otro. Ha recibido premios, pero además consigue entusiasmar a lectores, siendo traducido a varios idiomas. Su última novela se titula Cicatriz.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

El Maestre de las Burujas, Walter Moers.

Fijaos que no sólo no me sonaba el título sino que directamente he buscado “El Maestre de las Brujas”, pensando que se trataba de un error de transcripción. Pues no, se trata de un libro muy peculiar que mezcla humor, gastronomía y quiromancia, siendo el tercer libro publicado de Walter Moers sobre Zamonia. Para más información os dejo la reseña de Book Eater. A ella le ha gustado mucho.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Dormir es de patos, Rodrigo Cortés.

Otro desconocido para mí, y otro libro de humor que mezcla ironía, inteligencia en un libro de aforismos. Lo publica Editorial Delirio y podéis encontrar más información aquí. Una entrevista con el autor, aquí.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Stephen King.

Suelo decirlo de vez en cuando: me gusta leer respuestas que no espero, autores o bien nuevos o sorprendentes. Este caso es uno de los segundos: King puede ser un autor que se lee pero que no se reconoce, o que no se quiere decir en voz alta porque queda mucho mejor mencionar otros autores de literatura más alta (mejor mencionar a Cervantes, claro). Lo cierto es que King nos ha dado grandes novelas de entretenimiento, escenas que quedan en la retina de la cultura popular, Carrie es una de ellas. De King ya hablé en otra entrada. Desde entonces no he leído nada, a pesar de que Christie y El resplandor figuran en mi Plan Infinito.

Y vosotros, ¿habéis leído a Walter Moers? ¿Conocíais Dormir es de patos? ¿Habéis leído algo de King?

¡Feliz Navidad a todos!

Namaste.

Literatura, Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York, Gail Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York es uno de esos libros que entran por los ojos: de un lado, el poderoso título. De otro la imagen que ilustra su portada rosa.

En mi caso, apareció de golpe en mi vida viéndola por todas partes, y de repente, al abrir el buzón ahí estaba, esperándome y prometiendo una divertida e hilarante historia.

_DSC1425 (3)Tengo que confesaros que suelo desconfiar de las novelas que nos venden como humorísticas, porque en muchos casos no me han parecido graciosas, y sin embargo, en otras ocasiones, historias que aparentemente no lo eran sí me lo han parecido, así que no sabía si me iba a parecer tan humorística como decían.

La desconfianza venía acrecentada por la comparación con Bridget Jones. Leí su Diario hace muchos años y me pareció una lectura simplona, absurda, que rallaba lo desagradable y que no aportaba demasiado. El humor era contado, más bien abundaba la vergüenza ajena y la superficialidad de la historia.

Así que… ¿realmente me iba a gustar esta novela?

En cuanto al argumento, sí que es cierto que parte de la base de una joven que busca marido, igual que la inglesa. Con la diferencia que, mientras que Jones ya pasa de los treinta, Sheila es presionada por su madre para, en general, triunfar: encontrar la vida perfecta.

Conforme trascurre la novela acompañamos a Sheila a la universidad, sus mudanzas y primeros trabajos y cómo no, sus pretendientes, las diferentes historias que consiguen que se plante en los treinta sin marido y que decida el suicidio como última opción.

Además, conocemos a sus amigas, siendo Linda la más destacada, que nos deja diálogos como el que sigue:

(Linda ha roto con su novio y se lo cuenta a Sheila)

– ¿Por qué, Linda? No me digas que también votó a Nixon.

– No, votó a Kennedy. Se lo pregunté el primer día.

– Entonces, ¿qué pasa?

– No le encantó El guardián entre el centeno.

– ¿Ese es el único motivo?

– ¿Es que no lo entiendes, Sheila? Es mi libro favorito. Lo he leído diecisiete veces. No podría casarme con alguien a quien no le guste Salinger. No querría que ese tipo de hombre fuera el padre de mis hijos.

Página 91

Son muchos los fragmentos en los que aparece el humor, disfrazado de críticas a la sociedad, de ironías en actos y conversaciones, una constante que también es capaz de aparecer camuflada de tristeza o de rabia.

Doctor, cada vez que pienso en la boda de mi hermana, me dan ganas de vomitar. Empiezo a tener náuseas y no sé por qué. Estoy feliz por mi maldita hermana, que se va a casar antes que yo. Estoy muy feliz por la muy zorra.

Página 162

Así, capítulo a capítulo, nos encontramos devorando un libro muy inteligente, que nos muestra la realidad tal y como es: los sueños que imaginamos de niños y la cruda realidad que nos espera en el futuro; las presiones de los familiares para conseguir el mejor trabajo, el mejor marido y la mejor casa; y la desesperanza al ver los sueños incumplidos, al darse cuenta que no todo es como pensábamos.

Por eso no entiendo la comparación con Bridget Jones, ya que flaco favor le hace. Si aquélla novela destilaba literatura facilona, de piscina en agosto, ésta es una historia más mordaz, más detallista, que se fija no sólo en el histrionismo de su protagonista como en la vida de sus conocidos, que incluye otros aspectos más reales, que no se conforma con la superficialidad.

Si el libro de Fielding destilaba literatura fácil, aquí lo que destila es inteligencia por los cuatro costados, la sensación de que no se queda en la superficialidad de la situación en sí, sino que ahonda en la sociedad, la cultura y la realidad compleja en la que influyen muchos factores.

Una historia que he disfrutado mucho, de esas que lees un capítulo y te encuentras habiendo leído cinco de golpe, irónica e inteligente. Perfecta para regalar estas Navidades.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La mezcla de ironía y realidad.

  • El personaje de Sheila.

Contras

  • ¡El prejuicio a la hora de encarar el libro puede hacer que no lo leamos!

Namaste.

Autor, Dostoievski, Literatura

El jugador, Fiodor Dostoievski

Cuando los compañeros del Café Literario comentaron la posibilidad de leer este libro conjuntamente, no lo dudé. No sólo porque llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes sino porque el autor ruso me gusta mucho, y tras leer sus novelas más famosas y largas (Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov y El idiota), ésta parecía la mejor opción para continuar leyéndole.

el-jugador-webComo os comenté en el anterior IMM, cuando acudí a la librería no sabía qué edición escoger, pero me decidí por esta de Sexto Piso por su buena apariencia, la tapa dura y la calidad de las páginas. Suponía un par de euros más pero creo que mereció la pena.

La intrahistoria de esta novela nos dice que Dostoievski escribió El jugador en 26 días, los que necesitaba para entregar la obra a su editor según el contrato que había firmado. ¡Menos de un mes!

En ella el autor utiliza su propia experiencia personal con el juego para recrear a Alexéi Ivánovich, un joven de carácter inestable enamorado hasta la médula y que vive entre los vaivenes de la alegría y la desgracia más absoluta.

Sin embargo, el inicio comienza con una trama mucho más mundana: el nerviosismo de una familia por que se muera una tía que promete dejar en herencia cantidades imponentes de dinero. La tía en cuestión, que nos regala diálogos y sarcasmo a raudales, decide plantarse en la casa de su futuro heredero y hacer que todo salte por los aires gastándose su dinero en el casino. Ésto, y la relación tóxica entre Alexéi y Polina conforman dos de los temas fundamentales de la novela.

Y a ésta, pensé, esperaban ver en la tumba, enterrada y dejándoles la herencia. ¡Ésta nos entierra a nosotros y a todo el hotel!

Página 87

Por lado, el tema del dinero se plasma en diferentes personajes: la avaricia en la familia del general ruso, la ausencia de escrúpulos con tal de obtener alguna migaja, en conclusión: la ejemplificación de una sociedad en la que cuanto más tienes más vales. Por otro, el amor, en sus vertientes positiva y negativa; el amor interesado y ficticio y el amor incondicional que fomentan la autodestrucción en un personaje de por sí desequilibrado.

Ambos temas confluyen al final de la historia, que cuenta con un tono autobiográfico claro, donde se destapa la desesperación de Alexéi y su huida hacia delante.

El estilo, en este caso, omite muchas de las reflexiones típicas de Dostoievski que podemos encontrar en sus novelas largas, para ganar en dinamismo incluyendo diálogos y escasas descripciones. Los capítulos son cortos y animan a seguir leyendo, además de medir bien la organización de la trama para conferir a la historia un trato homogéneo que consigue que queramos seguir leyendo más.

Me ha parecido una historia curiosa, porque reconozco al autor que me encantó con otras obras, pero al mismo tiempo me ha sorprendido en otros aspectos, en cómo consigue condensar todo en una novela que no pasa de las 200 páginas. ¡Alta literatura condensada en píldoras, donde no sobra nada! Si dudabais si leer al autor ruso porque os echaban para atrás sus novelas más largas, esta es una opción perfecta.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo condensa los temas y los reúne al final.

  • El personaje de Alexéi, que no tiene desperdicio.

Contras

  • Echo de menos las reflexiones de sus novelas largas.

Namaste.

Literatura

Libros para regalar estas Navidades

Parece mentira pero con la tontería nos hemos metido en el último mes del año, así que ya hay que ir pensando qué les vamos a regalar a nuestros allegados. Siempre es una buena opción regalar un libro (¡os recomiendo también la opción auto-regalo!), algo diferente a los gadgets, electrodomésticos y otros productos que se suelen colar en nuestras compras. Un libro es siempre una historia por descubrir, una forma de conocer a un nuevo autor o de adentrarnos en un nuevo género, un motivo por el que enamorarnos de sus personajes.

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  • Para los amantes de los clásicos:

El idiota, de Dostoievski o La conjura de los necios, de Kennedy Toole. Ya sea la primera vez que los leen o relectura, ambos, en sus diferentes tonos y características, suponen clásicos de la literatura que hay que leer.

  • Para un amigo al que le guste la fotografía:

Los Modlin, Paco Gómez. Historia envolvente, extraña, plagada de fotografías y de intrahistoria. Perfecto para aquéllos que tengan poco tiempo para leer o a los que disfruten de la fotografía. Con un puntito de misterio.

  • Para un fanático de Jane Austen:

Confesiones de una heredera con demasiado tiempo libre, Belén Barroso. Un libro entretenido, una sátira de las historias de Austen que encantará a los que ya la hayan leído, por su ridiculización, ironía y humor.

  • Para los que quieran descubrir nuevos clásicos:

Middlesex, Eugenides. Ha recibido un premio Pulitzer, así que no voy a venir yo a decir que es bueno. Pero quizá tengáis a vuestro alrededor alguien que no lo haya leído. Una de esas opciones con las que uno sabe que va a acertar sí o sí, y mira que eso no es fácil.

  • Para una amiga que acaba de dejar a su novio:

Sheila Levine está muerta y reside en Nueva York, Gail Parent. Divertidísima e irónica historia de una joven obsesionada con encontrar marido, a la que acompañamos durante varios años para comprobar cómo se le va dando el tema. En la reseña os daré más detalles.

  • Para el entusiasmado con Bolaño:

2666, Roberto Bolaño. Un libro de muy señor mío para aquéllos que conozcan la obra del chileno. Para quitarse el sombrero.

  • Para el amigo obsesionado con Egipto:

La tumba maldita, Christian Jacq. Engancha, es corto, nos mete de lleno en el Antiguo Egipto… y encima es el primero de una saga, así que para su cumpleaños le regaláis el segundo… ¡y listo!

  • Para que el tiene poco tiempo para leer:

El lápiz del carpintero. Manuel Rivas. Una historia cortita que se disfruta desde el primer capítulo y que se lee en un suspiro. ¡No todo tienen que ser libros de mil páginas!

  • Para el descreído que cree que la literatura está alejada del mundo real:

Martín Zarza, Miguel García. Una historia muy actual, cortita e interesante, de un joven que trata de abrirse paso por la España de la crisis

  • Para el amigo al que le gusta engancharse de una buena historia:

Un millón de gotas, Víctor del Árbol. Potente, sorprendente y muy bien escrita, es una de esas historias que se disfrutan desde la primera página. ¡Le gustará seguro!

Así que no lo dudéis. Un libro siempre es un buen regalo. Ya no hay excusas: ¿que algunos son caros? Pues para eso está la edición de bolsillo. ¿Que pesan mucho? ¡La digital! De todos los tipos, formas y colores, ¡regálale un libro!

Yo lo tengo claro: una Navidad sin libros es una Navidad un poquito más triste.

Namaste.