Autor, Cameron, Literatura

Algún día este dolor te será útil, Peter Cameron

Animada por las buenas críticas que leí de esta novela, y conociendo que Priceminister la regalaba a quien se quisiera apuntar, me apunté enseguida a su iniciativa, y aunque tardé más de lo esperado en recibirlo (cuando ya pensaba que estaría en el triángulo de las Bermudas o en algún lugar al otro lado del mundo), llegó.

Lo cierto es que este libro lo tenía en mi punto de mira, precisamente por su título. Un título que, desde mi punto de vista, parece arriesgado. Demasiado largo, y a la vez cargado de significado. Una de esas mentiras que oímos frecuentemente, que el dolor viene bien para aprender, para conocernos mejor a nosotros mismos. Es más fácil pensar que el dolor tiene una utilidad, sea la que sea.

 

Volviendo al tema que nos atañe, Algún día este dolor te será útil trata de la vida de James, un adolescente asocial que se replantea la posibilidad de ir a la universidad, básicamente porque no se encuentra cómodo con la gente de su edad, y porque le encantaría irse al campo a devorar libros.

Lógico sentir empatía hacia este chaval, por cómo es y por cómo ve su vida, y más si tenemos en cuenta un inicio rápido y fresco en el que el único personaje por el que podríamos sentir curiosidad es él, dado que tanto su hermana como su madre son diametralmente opuestas. El inicio del libro se pasa volando: diálogos sarcásticos e interesantes, narración sencilla y directa. Hasta ahí.

A partir de ese momento, la historia se vuelve monótona, repetitiva. Los diálogos ya no sorprenden tanto, el sarcasmo se debilita. James se crece, como lo haría un ególatra o un soberbio. Se vuelve obtuso, radical, extremo. Como consecuencia, la trama se estanca. En su momento pensé que era normal, ya que estaba esperando el gran evento del pasado de James que merodea en cada capítulo, en cada conversación con su psicóloga. Cuando finalmente se desvela la anécdota, no pude sino sentirme defraudada. No me pareció ni la mitad de interesante ni tan decisivo (me refiero al incidente de El aula norteamericana) en el comportamiento de James. Después mi relación con la novela fue de capa caída: James me parecía insufrible, demasiado, en todos los aspectos. Demasiado listo, demasiado asocial, una especie de exageración, de caricatura de un personaje que por extremo no puede ser sino irreal.

Por si fuera poco, mi sensación de que el autor no sabía adónde iba, que el desarrollo y posterior desenlace de la novela estaban hechos a bandazos, a trompicones, sin tener muy claro adónde quería llegar ni cuál era su propósito. No puedo concretaros el motivo de esa sensación, quizá porque desarrolla otras tramas en principio secundarias, quizá por su relación con otros personajes. En cualquier caso me di cuenta de que no iba por el buen camino.

Reconozco que en mi percepción me han perjudicado las excesivas recomendaciones de la historia. Muchas recomendaciones (como las de Lady Boheme, Bartleby, Cargada de Libros, Isi, por decir algunos). Quizá si en lugar de decirme que es una novela buenísima, la mejor y demás, me hubieran dicho que se deja leer, me habría gustado mucho más, sin duda alguna. Quizá si en lugar de ver montones de reseñas positivas hubiera visto alguna negativa habría puesto un listón más bajo. Pero mi expectativa estaba mucho más alta, y no se ha cumplido.

Pero qué queréis, si tiene un corte a lo El guardián entre el centeno y esa tampoco me gustó…

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El guardián entre el centeno, J.D. Salinger.
Pros
  • El inicio de la historia.
  • Los primeros diálogos.
Contras
  • A partir de la mitad del libro, la historia se ralentiza y da bandazos.

Namaste.

Herling-Grudzinski

Un mundo aparte, Herling-Grudzinski

No quería pasar esta fecha sin publicar, sobre todo teniendo en cuenta mi ausencia de la semana pasada. Sigo leyendo, tengo muchas (quizá demasiadas) reseñas pendientes, lo que me falta es el tiempo necesario para sentarme y plasmar mi opinión. En cualquier caso, y como viene siendo habitual, en esta semana procuraré enseñaros el balance de lo que ha dado de sí el 2012, en relación a mejores y peores lecturas. Pero eso tendrá que esperar, porque hoy os traigo una reseña de un libro que me ha gustado mucho.

Todos los que me conocen saben que me atrae sobremanera la época de la Segunda Guerra Mundial. Ese momento

Portada de
Portada de «Un mundo aparte»

histórico en el que varios de los líderes más extremistas, sanguinarios y fanáticos coincidieron en el mismo momento. Distintos países, opuestas ideologías. La misma barbarie.

Mucho se ha escrito sobre el Holocausto, sobre los campos de concentración nazis, sobre las sistemáticas matanzas cometidas por los fánaticos de Hitler. Incluso un ciudadano medio podría mencionar al menos un par de ellos de esos campos. ¿Y qué pasa con los rusos? ¿Alguien puede mencionar alguno de ellos? ¿O acaso no existieron?

Aquí entra la historia Un mundo aparte, un desesperado relato de un preso en un campo de trabajo soviético situado en Polonia. Herling-Grudzinski nos cuenta su historia: la de una persona acusada de espionaje al ser interceptado en la frontera lituana. A partir de ahí comienzan dos años y medio de hambruna, frío y desesperanza en un campo de trabajo sádico y cruel. En su paso por el campo de trabajo el autor se encuentra con múltiples prisioneros de distintas procedencias y enviados allí por motivos variados: desde tener un antepasado aristócrata, hasta quejarse de la escasez de alimentos que afectaba a gran parte del país.

Herling-Grundzinski nos narra el día a día de la vida de los prisioneros: la jornada laboral de 12 horas ininterrumpidas, la escasez de comida (apenas una sopa y trozos de pan duro), la enfermedad, la desesperanza, la incomunicación con los seres queridos. Y por encima de todo, la incertidumbre. ¿Cuánto iba a durar la espera? ¿Saldrían del campo alguna vez o morirían como todos aquéllos compañeros que no tuvieron tanta suerte?

En julio de 1941, dos semanas después del estallido de la guerra ruso-alemana, fui testigo de cómo un viejo ferroviario de Kiev, Ponomárenko, que había pasado por todos los campos soviéticos imaginables y que era el único de nosotros que hablaba de su inminente puesta en libertad sin sombra de duda en la voz, fue convocado en la administración del recinto el último día de su condena, donde le comunicaron que se la habían prolongado “indefinidamente”. Cuando volvimos del trabajo ya estaba muerto; murió en el barracón de un infarto.

Personalmente me aterra que esta narración sea cierta. Pero lo peor es lo desconocido, y aún más, la negación. Cuando, tras publicar la historia en su lengua original, se intentó publicar en Francia, ninguna de las editoriales tuvo el valor de publicarlo, achacándolo a su falsedad y negando la existencia de dichos campos de concentración, probablemente argumentando que Stalin no era de la misma calaña que Hitler, lo mismo que después se alegó con Mao Zedong. 30 años después por fin pudo publicarse en Francia.

Pienso con pavor y profunda vergüenza en aquella Europa dividida en dos por el río Bug: en uno de sus lados, millones de esclavos soviéticos rezaban por que los liberaran los ejércitos hitlerianos; en el otro, los millones de víctimas de los campos de concentración alemanes aún con vida ponían sus últimas esperanzas en el Ejército Rojo.

Un libro que me parece indispensable para entender un poco más los acontecimientos de mediados del siglo XX. Un relato escalofriante y horroroso de las penurias cometidas por los soviéticos. Nos hace reflexionar y pensar, y al mismo tiempo revuelve el estómago y nos hace dudar de la Humanidad misma. No me queda otra más que agradecer a Libros del Asteroide la publicación de esta novela. Al igual que con El infierno de los jemeres rojos, de Denise Affonço, me hace pensar que leyendo estas historias contribuimos, aunque sea poco, a que todo ese sufrimiento no haya sido en vano, a poner algo de luz a esos turbios momentos.

Y a vosotros, os recomiendo que la leáis. Ya estáis tardando.

 

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • El equilibrio entre los sentimientos y sus situaciones y el contexto histórico.
Contras
  • Lo escalofriante de ser una historia real.

 

 

Espero que esteis disfrutando del período navideño. Feliz Navidad.

 

Namaste.

 

 

 

 

Autor, Literatura, Rolin

El rapto de Britney Spears, Jean Rolin

El rapto de Britney Spears arranca cuando el protagonista, miembro de una agencia de espionaje francesa, es avisado de una amenaza a la popular cantante. Él será el encargado de que no se produzca un posible secuestro a manos de una asociación terrorista. Con esta información, viaja a Los Ángeles para mantenerse cerca del entorno de Spears.

Portada de
Portada de «El rapto de Britney Spears»

Sin embargo, para ser el protagonista, el supuesto héroe de la novela, no parece que sea una buena opción, ya que encarna el antónimo del buen investigador al aunar una serie de características que podríamos considerar, al menos, extrañas para la que es su profesión: no dispone de información alguna sobre el mundo de Hollywood o de la vida de Britney Spears y por no saber, no sabe ni conducir. ¿Cómo se puede pretender seguir entonces los pasos de alguien dependiendo, en una ciudad como Los Ángeles, del transporte público? Rolin utiliza estos rasgos para llevar a la cercana línea del ridículo a un protagonista de una historia que dispone de una trama propia de las novelas de intriga y espionaje. Con esto consigue darle una vuelta de tuerca: de un lado, el curioso protagonista, de otro, lo extraño de una historia de espionaje con un personaje como Britney Spears de por medio. Este segundo peculiar rasgo lo utiliza Rolin para reducirlo a lo absurdo: el porqué de un interés irracional por las estrellas de Hollywood, el parapeto de los paparazzis que les persiguen a todas horas, lo estúpido de un público más interesado en alegrarse de las desgracias ajenas que de preocuparse por su propio día a día.

Al final entre ambos elementos, Rolin, como un buen escritor inteligente que es, une la trama con una sutil ironía, sobre su visión de Estados Unidos o las ideas liberales de un país que critica la ausencia de democracia en algunos países pero que mantiene una cárcel como la de Guantánamo. El francés utiliza un sarcasmo muy europeo, ridiculizando determinadas visiones del otro lado del charco para mostrarnos que quizá no tengamos demasiado que envidiar de nuestros vecinos ricos.

Autobiográfico en muchos de sus capítulos, Rolin consigue crear una novela divertida y graciosa, estrambótica y sarcástica, con referencias a otros de sus libros (meridiana queda la referencia a Cristianos), con guiños sobre distintos temas. Aunque bien es cierto que hacia la mitad del libro se aleja del objetivo inicial, El rapto de Britney Spears es un alegato hacia un mundo insustancial y simplón que se agolpa en muchos de los programas de televisión, páginas web o publicaciones de las revistas rosas. Consigue que en el lector, crearle una sensación de melancolía, propia del reflejo de las opiniones de Rolin: un mundo de contrastes en los que unos cuantos gastan su dinero en un par de zapatos Loubotin mientras que muchas familias viven en la pobreza.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Desengrasante y muy activa, se lee en un suspiro.
  • La ironía y el sarcasmo del autor.
Contras
  • Hacia la mitad de la novela, se desinfla un poco.

Namaste.

IMM

IMM (21)

Regreso para enseñaros las adquisiciones (porque no todo son libros) que se suman a mi biblioteca. Qué bonito es ver llenarse los estantes. Siempre que se tenga tiempo, claro.

En fin, que me voy por peteneras. Aquí la primera muestra de lo que os vengo a mostrar:

Camiseta y libro de Bierce
Camiseta y libro de Bierce

Gracias a un sorteo en Facebook, de la mano de Alianza Editorial, me tocó la camiseta que veis en la imagen y Cuentos negros, de Ambrose Bierce. Os podéis imaginar lo contenta que voy por casa con mi camiseta llena de algunos de los autores más importantes de la literatura. ¡Aunque la camiseta me quede enorme es mi camiseta!

Además, os traigo algunas de las últimas adquisiciones libreras.

Libros de George V. Higgins, Jean Rolin y Ken Follet
Libros de George V. Higgins, Jean Rolin y Ken Follet
  • Mátalos suavemente, George V. Higgins. Después de leer Los amigos de Eddie Coyle y vi que este título lo publicaría Libros del Asteroide quise hacerme con él. No he leído más, no lo necesito. Sí, sé que hay una película y que sale Brad Pitt. Al menos no han cambiado la portada del libro, aunque sí la faja. Y encima regalado. Gracias. 🙂
  • El rapto de Britney Spears, Jean Rolin. La última novela del francés que me atrajo por el llamativo título. El argumento, como podréis imaginar lo dice la propia portada. El resto del contenido os lo contaré en una reseña dentro de poco.
  • La cerca, de Jean Rolin. Un asesinato, un lugar de desolación… Rolin nos traslada a París para contarnos la vida en los barrios marginales de la capital francesa.
  • El invierno del mundo. Ken Follet. Cortesía de Plaza y Janés. La recepción la contó mucho mejor que yo Isi. Yo me contenté con acariciar cada una de las capas con las que contaba el paquete. La verdad es que es el paquete mejor montado (nieve incluida) que he recibido nunca. Ahora lo que me queda es empezar con La caída de los gigantes, antes de adentrarme en esta segunda parte. Si además queréis moriros de envidia, podéis ver la entrevista que hicieron los amigos de El bibliófilo enmascarado al autor. Después de ver el vídeo os aseguro que querréis leerlos la trilogía.

 Y a pesar de mi sequía de reseñas, no penséis que no he leído, el problema es sentarme a escribir. Para compensaros os voy a dar la oportunidad de decidir qué reseña queréis leer a continuación.  ¡Que gane el mejor!

Felices lecturas.

Namaste.

Rolin

Cristianos, Jean Rolin

Cristianos es el relato del viaje del periodista Jean Rolin a Palestina. Su objetivo es llegar a conocer a este singular grupo del que no se habla en las noticias: una minoría asentada en Tierra Santa que se mantiene a pesar de los conflictos actuales.

Portada de "Cristianos", de Jean RolinA camino entre una guía de viaje, por los numerosos detalles de los lugares a los que acude: tanto de ciudades como de barrios o edificios; y de un ensayo, Rolin aprovecha para reflexionar sobre la situación en la que se encuentran. La difícil posición del que se halla en medio de una guerra de la que no forman parte pero que está presente en cada uno de los pasos de su vida.

Desde el inicio de su lectura no pudo menos que recordarme a Cuadernos de Hiroshima, de Kenzaburo Oé. En ambos casos un forastero se acerca a una realidad que desconoce, a un grupo de personas de las que sabemos poco, silenciadas por los medios de comunicación, al margen del devenir de los acontecimientos. Igualmente, estos dos libros incluyen descripciones y reflexiones, y la situación es similar en tanto en cuanto que se encuentran con un grupo poco dispuesto a explicar su visión de las cosas, sus opiniones y vidas, por miedo a represalias.

Rolin nos ofrece su visión personal de las experiencias que vivió en 2002, tratando de recabar la información de unos y otros, estudiando la visión de los cristianos sobre el conflicto árabe-israelí. Y lo hace desde un punto de vista objetivo, en el sentido que parece muy frío a la hora de comentar lo que ve, pero al mismo tiempo, podemos comprobar cómo trata de crear una pantalla de insensibilidad para que no le afecte lo que está presenciando: un dolor constante, pasado y futuro, del que los propios protagonistas son conscientes.

Si algo se puede sacar en claro de la lectura de este libro es el desgarro de una situación compleja, por el conflicto entre árabes y judíos en sí, pero aún más si tenemos en cuenta que esta minoría es vista como el enemigo por cualquiera de los dos bandos. Desgarro por saber que todas estas personas con las que Rolin comparte momentos charlando, no tienen más opción que aguantar en ese lugar o emigrar.

¿Y qué le puede proporcionar al lector una lectura tan incómoda? Lo primero, mucha información sobre un tema del que no se habla nunca. Lo segundo, comprender un poco más de la grave situación que se vive en Palestina de la mano de algunos de los que allí viven.

Se trata, por tanto, de un libro necesario para todos aquellos que tengáis curiosidad para conocer en profundidad un ápice más de la situación en Palestina.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Las descripciones de Rolin.
  • Que nos acerque a tema tan desconocido como este.
Contras
  • En ocasiones se repiten anécdotas que ya ha narrado.

Namaste.

IMM

IMM (20)

En estos días ya otoñales (por fin) apetece más que nunca sentarse a leer un libro. Así que os traigo mis últimas adquisiciones (algunas de las cuales ya han sido reseñados) por si os queréis animar con alguno de ellos:

  • Gabrielle de Bergerac, Henry James. Por si no os llama la atención la preciosa portada de Impedimenta, os diré que atrapa desde la primera línea. En breve os cuento más.
  • Cristianos, Jean Rolin. La crónica periodística centrada en los cristianos de Palestina, que podréis leer en breve. En el nuevo catálogo de Libros del Asteroide publican también otros títulos suyos, como El rapto de Britney Spears y La cerca. La verdad es que tienen muy buena pinta, habrá que ir rascándose los bolsillos.
  • Un mundo aparte, Gustaw Herling-Grudziński. Una historia de la Segunda Guerra Mundial, en concreto centrada en los Gulag que tiene una pinta muy buena. De momento tendrá que esperar un poco, ya que actualmente mi lectura es Claus y Lucas de Agota Kristof y también se centra en esta época, así que intercalaré libros de otra época histórica antes de empezarlo.
  • Carreteras secundarias, Ignacio Martínez de Pisón. Una novela de la que esperaba más, por los buenos comentarios que había leído de él. Mi opinión la tenéis aquí.

Mención aparte merecen las novedades literarias que acaparan las librerías. Muchísimos títulos nuevos, interesantes y muy deseables están deseando que los compremos. Y así seguimos con la lista infinita…

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (19)

Estas son mis penúltimas adquisiciones. Porque sí, no os había enseñado las compras que hice en la Feria del Libro. Y así se van pasando los meses y estamos en agosto. En fin.

A lo que iba, pasaba por aquí para enseñaros los siguientes libros:

Adquisiciones de mayo
Adquisiciones de mayo
  • Indecentes, Ernesto Ekaizer. Reconozco que quise comprar este libro cuando lo vi en televisión, por lo que seguramente tenga muchísima menos calidad de la que yo espero, pero en fin, como no se sabe hasta que se lee, aproveché el descuento especial con motivo de la Feria del Libro para traérmelo a casa. Como ya os podréis imaginar por el subtítulo del libro, se trata de una breve historia analítica de los aspectos previos a la crisis, en relación con políticas económicas y demás. Espero leerlo pronto porque le tengo ganas.

  • En lugar seguro, Wallace Stegner. A este autor le tengo ganas desde que empecé a leer elogiosas reseñas de sus obras (así en general, no sólo de esta). Así que cuando llegué a la caseta de Libros del Asteroide le pregunté al librero que con cuál debía a empezar a leer a Stegner, y esta fue su recomendación.

  • Lluvia negra, Masuji Ibuse. Apuntado desde que leí la reseña de Carol, era uno de esos libros que uno se harta a buscar y no hay quien lo encuentre. Pateé librerías, y en su mayoría disponen de los últimos asteroides, pero nada de libros tan “antiguos” de la editorial, así que tenía claro que si quería leerlo, tenía que comprarlo y este fue el momento idóneo. Al fin en mis manos.

  • El maestro Juan Martínez que estaba allí, Manuel Chaves Nogales. Claro ejemplo de lo que es un buen librero y de lo que no. La verdad es que no tenía pensado comprar más libros (al menos en esa misma caseta) y cuando el librero me recomendó este libro, poniéndolo por las nubes y además cuando me prometió que si compraba tres me llevaría la bolsa con los autores, me fié y lo compré. Y ahí está.

Es arduo esto de acumular libros que uno se quiere leer y después no tener el tiempo suficiente como para dedicárselo. Sigo con mi crisis lectora: semanas extrañas en las que apenas leo dos páginas al día. Es cuestión de tiempo, ya llegará septiembre, ya… (muahahaha).

Mientras tanto, disfrutad. Nos seguimos leyendo por estos lares.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (IV): Luis Solano

 Luis Solano: nacido en Vigo y licenciado en Derecho, comenzó su andadura en el sello Planeta, para acabar lanzando su propia editorial en 2005. Libros del Asteroide es, hoy en día, uno de los más destacados sellos Luis Solanoeditoriales independientes, que ha rescatado autores y libros aparentemente olvidados. Y si le preguntamos el por qué del nombre de la editorial, nos remite a El principito y nos contesta: porque asteroide es más pequeño que un planeta y tiene más independencia porque no está tan sujeto a las leyes gravitatorias que afectan a los grandes cuerpos celestes.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído? 

Abbott awaits de Chris Bachelder.

Se refiere a esta novela. De la que, por cierto, no sé absolutamente nada. Cualquier información es bienvenida.

El último en castellano : El mapa y el territorio de Michel Houllebecq.

El último libro del irreverente Houellebecq es este.
De él se han dicho muchas cosas: entre otras, que tiene fragmentos copiados de la wikipedia. Pero bueno, a fin de cuentas me quedo con lo que opinan los amigos blogueros, y en este sentido sale muy bien parada. Os dejo las reseñas de Aramys, Karo y Carol para que decidáis por vosotros mismos cuándo lo empezaréis a leer. ¡Sé que existe una de Atram pero no he sido capaz de encontrarla.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Todo de Kevin Canty.

Se refiere a este, uno de los últimos títulos publicados por la editorial.
De momento no está en mi lista de pendientes, quizá porque llevo varios libros leídos de esta época y temo cansarme. En cualquier caso, ahí os dejo la opinión de Isi para que veáis que merece la pena.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Tolstoi.

Bueno, esto sí que no me lo esperaba. Tolstoi. Uno de los grandes, al que no hace falta presentar. Lo cierto es que si nos referimos a rusos, yo soy más de Dostoievski, qué queréis que os diga. Desde aquí declaro que Anna Karennina no me gustó ni la mitad de la mitad que pensaba que me gustaría. Ahora queda leer Guerra y paz. Tiempo al tiempo.

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Coincidís con Luis Solano?

En breve, más reseñas.

Namaste.

Literatura, Vasconcelos

Mi planta de naranja lima, José Mauro de Vasconcelos

Mi planta de naranja lima tiene como protagonista a Zezé, un niño de cinco años que reside en Brasil con una amplia familia.

La historia comienza cuando, al mudarse a una nueva casa, cada uno de sus hermanos escoge un árbol que desde ese Portada de "Mi planta de naranja lima", de Vasconcelos.momento les pertenecerá. A Zezé, uno de los hermanos más pequeños, le toca por descarte el diminuto árbol de naranja lima que está en la parte posterior de la casa. Desilusionado ante la elección, Zezé pronto descubrirá que su árbol es el más especial de todos, con el que podrá incurrir en un mar de aventuras y de conversaciones.

Desde el primer momento el lector es trasladado a un mundo en el que, a pesar de abundar la escasez, Zezé es feliz, y es a través de los pensamientos de un niño de cinco años. El lector es invadido por una de las cualidades más características de la infancia: la ternura. Y eso se consigue sin artificios, solamente exponiéndonos cuáles son los pensamientos del niño, por qué hace lo que hace. Así, somos conscientes de que con ese corazón tan grande puede conseguir lo que se proponga, ya sea, llegar a ser sabio (aprendiendo y absorbiendo cada palabra que desconoce), que una media de mujer sea una serpiente o una gallina una pantera simplemente por el hecho de que quiera entretener a su hermano pequeño. Por supuesto, el elemento principal es ese árbol de naranja lima, con el que se trasladará a un mundo imaginario en el que ocurren múltiples aventuras.

Y es que Zezé es un niño peculiar. A pesar de que su familia está convencida de que tiene el diablo dentro que le incita a realizar múltiples travesuras, es capaz de provocar ternura con cada acto que hace, ya sea regalándole una flor a su desconsolada maestra o trabajando para pagarle a su padre un paquete de cigarrillos.

Todo esto el autor lo consigue con una prosa sencilla, en la que toman especial importancia los diálogos, que se gravan en la memoria por su mezcla entre inocencia y sinceridad. Vasconcelos crea una novela exenta de barroquismos y complicaciones, que precisamente por eso es tierna y delicada. Nada parece artificial, todo es natural como la vida misma. Por eso se lee en un suspiro y además nos deja el paladar con una sensación agridulce: de un lado, lo dulce de la historia en sí. Del otro, lo triste de la pobreza, del sino de todas las personas que no pueden permitirse comprar regalos para Navidad.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Es un libro tierno y liviano.
Contras
  • La tristeza de la historia.
  • Para algunos lectores, tanta sencillez podría confundirse con simpleza.

Namaste.

Autor, Kaufman, Literatura

Diario de un ama de casa desquiciada, Sue Kaufman

 Conocí este libro por la reseña en Cargada de libros. (Hay muchas otras reseñas, aquí la de Isi).

Portada de "Diario de un ama de casa desquiciada", de Sue Kaufman

Ya en su día (y estamos hablando de junio de 2010), le comenté que tenía curiosidad por este libro, por lo bien que lo ponía en su reseña. Lo cierto es que me llamó la atención la portada, tan rosa y con ese vestido tan plisado y tan American way of life.

Así las cosas, mi curiosidad cayó en el olvido aplastada por otras curiosidades más acuciantes. Hasta que en una visita a la biblioteca, y al no encontrar el libro que yo andaba buscando, me topé con el libro de marras, y pensé que ya que estaba podía saciar aquélla curiosidad.

Diario de un ama de casa desquiciada es precisamente lo que apunta el título: un diario de una señora que nos cuenta su día a día en su (aparentemente) perfecta vida: una casa, un marido con éxito en los negocios, dos niñas guapas, en fin, todo lo que uno podría desear.

Con este planteamiento me pareció que bebía de los vientos de El hombre del traje gris pero desde la óptica de la mujer, y, según la contraportada y las reseñas que había leído antes, con más gracia y menos pesimismo.

Hasta aquí las palabras amables.

Si tuviera que definir el libro con una palabra sería: pufo. Pufo porque es un libro plano, lento, pesado, aburrido, que tarda en arrancar, que tarda en coger velocidad y que posee unos personajes planos y simples, sin contenido, sin gracia.

Dejo aparte el carácter de muchos de los personajes (en una palabra, insufribles), porque quizá sea eso lo que le imprima una ligera característica. Me caen todos mal, y es precisamente eso lo que se busca: desde el marido, a las niñas, y (aunque eso no se busca), la protagonista, Bettina.

A ellas, a sus niñas, la protagonista les dedica esta sutil frase:

De repente comprendí los misterios de infanticidio.

 (Algo que hemos comprendido todos alguna vez)

Pero ante todo, lo que menos me ha gustado es la ausencia de trama. Durante la primera mitad del libro apenas pasa nada más que las tareas cotidianas de un ama de casa de la época, salpicada con algo de su particular modo de vida.

He estado pensando en dejarlo en gran parte del esta mitad. ¿Quién quiere leer cómo plancha, compra, organiza y se frustra una señora? Cada palabra, cada capítulo, cada página, esperaba que toda esa espera, el aguantar al marido insufrible se iba a ver recompensado de algún modo, que la historia saltaría por los aires en algún momento, sacudiendo al lector.

Y bien es cierto, que justo en la mitad del libro pasa algo. Ahí estaba yo, prometiéndomelas muy felices, pensando en cómo cambiarían las cosas, haciendo hipótesis sobre cómo ese acto afectaría al desarrollo de la historia sobre lo que ocurriría a continuación. Moc. Craso error.

Lo que parecía un cambio en lo llano del argumento se convierte en otro aspecto más con el que desilusionar al lector. El final es de chiste. De chiste por decir algo. Me habría gustado más si le hubiera faltado una página, porque me podría haber imaginado otra cosa, o incluso, si hubiera sido este:

¡Imbécil! ¡Lector imbécil! ¡Que has llegado hasta aquí para nada! ¡Que me estoy riendo en toda tu cara porque esto no es un final ni es nada! ¡Que habrías hecho mejor si hubieras abandonado el libro cuando lo pensaste la primera vez!

Así que no. No. Esto no es una historia. Es un diario pegado en una edición, sin trama, sin hilo, sin acontecimientos, como si narramos la historia de una piedra que se cae por un acantilado. No tiene fin, no tiene objetivo, porque si el objetivo es, como se las promete la contraportada, que el lector lo pase bien un rato, va crudo. Habré sonreído un par de veces en las 330 páginas que tiene. Lo califican de “divertido”, y desde mi punto de vista no lo es.

(A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS)

Una historia necesita una introducción, un nudo y un desenlace. Llamadme clásica, pero hay dos formas de escribir: o bien acudes a un estilo ininconfundible en el que puedes hacer lo que te de la gana porque te vamos a leer por cómo escribes, o te ajustas a lo convencional de narrar una historia.

Como ese no es el caso, es mejor quedarse con la fórmula tradicional: la introducción la tenías: una vida perfecta que no es tal; los personajes también (la neurótica de Bettina y el inútil de Jonathan, el marido), ¡incluso hubo un inicio de trama (¡una infidelidad!) ¿Qué pasó entonces, Sue Kaufman? ¿En qué estabas pensando? ¿Y por qué de ese final bucólico cuando todo el mundo esperaba que la tonta de Teen se fuera con el maromazo del amante o que le clavara el cuchillo de trinchar el pavo al marido? ¿Por qué? ¿Por qué abogar por la mentira, la falsedad y la pantomima en lugar de darle a la historia algo de sinceridad? ¿Por qué no ser justa con Bettina, que ya había aguantado bastante?

Y ante todo, ¿POR QUÉ NARICES NO HAY UNA TRAMA?

 Necesito que alguien me lo explique. Cómo se puede hacer una novela «entretenida»  sin que pase nada.

Ahora vamos a la traducción. El traductor es como el entrenador de fútbol: si hace bien las cosas no se nota. Sólo se nota cuando las cosas chirrían, cuando las palabras no casan con lo que está escrito.

Aquí chirrían muchas cosas: preposiciones, verbos, diálogos con palabras forzadas… como muestra, os pondré este fragmento:

  • ¿Quiere que los deje aquí fuera?- preguntó, sujetando con cautela un impermeable empapado y un sombrero con una funda de plástico.
  • Poniendo especial cuidado con articular con claridad, le dije que los entrara y que los colgase en el baño de las niñas.

Me siento timada. Lo único bueno es que el día que lo tuve en la mano para comprarlo lo devolví a su estante.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Las múltiples referencias literarias.
Contras
  • La ausencia de trama.
  • No divierte.
  • La traducción.

Namaste.