Autor, Leyshon, Literatura

Del color de la leche, Nell Leyshon

Ella se llama Mary. Eme. a. erre. I griega.

Del-color-de-la-leche-selloQuiere contarnos su historia. Y por dónde empezar sino por el principio. El principio en el que se dedicaba a ordeñar vacas, dar de comer a los cerdos, limpiar mierda y cosechar. La casa que comparte con su familia y su abuelo, que huele a manzanas.

¿Qué podrá contarnos una simple granjera británica? Poco, creía yo. Pero como todo lo desconocido, como todo lo inexplorado, nos sorprende. No sólo por el modo de contar su historia, o por describirnos cómo es ella, Mary, aguda y perspicaz, mordaz e inteligente.

Cuando Pedro me prestó este libro y me lo recomendó encarecidamente, pasé la información al cajón del ya veremos. Pero no me hizo falta más que leer la primera página de la novela para darme cuenta de que Del color de la leche no era como las demás. No es una de esas novelas que olvides nada más terminar, es una historia enternecedora sobre la vida de Mary. Escrita de una forma distinta, que se cuela con su cotidiana tragedia. Una de esas novelas que se acaban bebiendo. Se empieza a sorbos pero cuando te das cuenta ya te has bebido la mitad. Y de ahí a terminarla no hay más que dos tragos. Porque desde la primera línea, nos sacude.

éste es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.

en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi ventana y veo muchas cosas. veo pájaros y los pájaros llenan el cielo con sus gritos. veo los árboles y veo las hojas.

y cada hoja tiene venas que la recorren.

y la corteza de cada árbol tiene grietas.

no soy muy alta y mi pelo es del color de la leche.

me llamo mary y he aprendido a deletrear mi nombre. eme. a. erre. y griega. así es como se escribe.

quiero contarte lo que ha pasado pero tengo que tener cuidado de no apresurarme como hacen las vaquillas en la entrada, porque entonces iré por delante de mí misma y puedo tropezarme y caerme y de todas maneras tú querrás que empiece por donde se debe empezar.

y eso es por el principio.

Quería conocer su historia, quería saber cómo y por qué, Mary, la de la pierna mala, Mary, la que aprende rayas negras con las que formar palabras. La fuerza de una narradora, la primera y principal, es la que consigue dar ese empaque a la novela. El estilo campestre, burdo y sincero, pero también clarividente de una muchacha sencilla. Lo importante aquí es el personaje de Mary, su carácter, su tragedia y su realidad. Leyshon aplaca a los demás secundarios porque no los necesita, creando una historia lineal, clara y sin demasiadas descripciones ni diálogos.

Ella se llama Mary. Eme. a. erre. I griega. Y, al igual que ella misma, os invito a que conozcáis su historia, lo que sucedió realmente en un pueblo de la campiña británica de 1830.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Mary. Su forma de contarnos la historia.
  • Impoluta edición de Sexto Piso.
Contras
  • El final no es redondo. La sensación es que se detiene demasiado en lo trágico.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (32)

Ha pasado ya mucho tiempo desde el último IMM. Sin embargo, y debido a que he sido una buena chica y me abstengo de comprar libros, os traigo el siguiente lote de libros que acaban de llegar a mi estantería:

IMM 32

¿Qué me quieres, amor?, Manuel Rivas. Adquisición gratuita debido al expurgo de una de las bibliotecas que frecuento (sí, qué pasa, frecuento más de una). Junto con el libro de Lobo Antunes me llamaron la atención lo suficiente como para llevármelos a casa. Es cierto que uno de los relatos que se incluyen en esta obra, La lengua de las mariposas, ya lo conozco. Supongo que muchos de vosotros también habréis visto en más de una ocasión la película homónima.

Del color de la leche, Nell Leyshon. Préstamo y descubrimiento de las manos de Pedro. Un libro del que sabía poco, que me acerqué con desconfianza… y no digo más. En breve la reseña.

La línea invisible del horizonte, Joaquín Berges. El último libro del escritor zaragozano. Gracias a Tusquets.

No entres tan deprisa…, António Lobo Antunes. Creo que fue en el Café Literario donde leí por primera vez el nombre de este autor. Lo vi en el montón del expurgo y se vino para casa.

Todo lo que hay, James Salter. Cómo son las cosas. Salter es uno de esos autores que he oído recomendar mil veces. Comentándolo con Pedro, fue él quien decidió comprar uno de sus títulos para probar. Después me lo prestó. Creo que voy a tener que pasarle mi lista de pendientes para ver si me va resolviendo la jugada.

Charles Dickens, Claire Tomalin. Ganado en el sorteo de Cargada de libros. La suerte me sonríe y pude hacerme con este título tan apetitoso de la que se considera la mejor biografía del británico. ¡Gracias Laura!

Esto es todo por el momento. Ojalá mantenga mi propósito de no adquirir más libros pero vistas las novedades de septiembre no puedo asegurar nada (un nuevo Marías, un nuevo Cărtărescu…).

Mientras tanto, disfrutad de vuestras lecturas, que ya huelen a otoño. ¿O son mis ganas?

Namaste.