¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (VII): Enrique Redel

Enrique Redel (Madrid, 1971): comenzó como editor de varias editoriales independientes madrileñas, para dar el salto en 2008 con una nueva editorial independiente: Impedimenta. Desde entonces, la editorial se ha consagrado como un referente, por su recuperación de clásicos modernos y su cuidada edición. En 2008 Impedimenta fue galardonada con el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial. Ahí es nada.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído? 

Radicales libres, de Michael Brooks (editado por Ariel). Se trata de un libro apasionante sobre el espíritu mohicano, loco y aventurero de los científicos modernos, que contrasta con la idea moderna del científico ordenado, adocenado y racional que nos ha impuesto el propio establishment. Realmente divertido y apasionante. Lo recomiendo.

Se refiere a este libro y aunque he de reconocer que no lo conocía y que la ciencia no me apasiona, tiene muy buena pinta.

2.- Un libro que nos recomiendas.

De una editorial que no es la mía: Mason & Dixon, de Thomas Pynchon (Tusquets). Una novela divertidísima, posmoderna, juguetona, que narra la vida de Charles Mason y Jeremiah Dixon, el astrónomo y agrimensor ingleses que, en plena era de las guerras anglofrancesas del XVIII, son enviados a Inglaterra para trazar una línea entre Maryland y Pennsylvania (conocida desde entonces como la Línea Mason-Dixon), que finalmente sirve de frontera entre el norte y el sur de los Estados Unidos. Una delicia para leer y releer.

De Impedimenta, El pequeño salvaje, de T. C. Boyle, una pequeña nouvelle que narra la vida de Victor de Aveyron, el niño salvaje encontrado a principios del XIX en un bosque del sur de Francia, y que es «adoptado» por un pedagogo, Jean Itard, que intenta insuflar en él algo de «humanidad». Se trata de la misma historia que adaptó al cine François Truffaut en los años setenta. Apasionante, conmovedora, altamente recomendable.

Ay, Pynchon Pynchon. Un autor que sale por todos los lados, blogs, televisión, conversaciones de ascensor… mires donde mires allí está él. Y además, ocurre con él que todos los que lo han leído sufren un apasionamiento exacerbado hacia el autor. Me puede la curiosidad, pero por un motivo u otro no lo tengo entre los próximos autores a leer. Espero que los del Café Literario no anden por aquí porque lo mismo me lapidan.
En cuanto a El pequeño salvaje, se refiere a esta. No os asustéis porque no haya mencionado a Cartarescu. El motivo es claro: se le ha pasado. ¿A que sí, Enrique? ¿A que ibas a mencionar Nostalgia? ¿O Lulu? ¿O El ruletista 😉

3.- Un autor por el que sientas fijación.

James Joyce, del que se cumple ahora el aniversario de su muerte. Su Ulises me marcó la adolescencia y ha marcado mi vida.

Palabras mayores. Una: Ulises, por lo magna de la obra y la complejidad de la lectura. La otra, adolescencia. ¿Es que lo leyó en la adolescencia? ¡Como si fuera asunto baladí! Complicadísima hazaña, que aunque yo lo tratara de leer como adolescente sólo llegué a la mitad. Y desde entonces, aquí me veis, asustándome de esa novela cada vez que se menciona.

Y vosotros, ¿coincidís con Enrique Redel? ¿Habéis leído a Pynchon? ¿Os gustó el Ulises?

Namaste.

IMM

IMM (22)

Como ya os adelanté por twitter, tuve suerte y en el concurso que organizaron los amigos de Libros y literatura me tocó la pedrea, esto es, uno de los lotes de 5 libros que repartían entre los blogueros que nos habíamos apuntados. Mi lote era el último, así que fue la última de las pedreas.

El martes recibí el paquete, uno enorme, como os podéis imaginar, que incluía los siguientes títulos, todos de Maeva:

Libros lote concurso Libros y Literatura
Libros lote concurso Libros y Literatura
  • El círculo, Mats Strandberg y Sara B. Elfgren.
  • El verano de mi vida, Maryann McFadden.
  • Just listen, Sarah Dessen.
  • Los trucos de las fracciones, Anna Cerasoli. Un pequeño librito en el que la autora pone ejemplos prácticos y sencillos para que los niños vean menos negra la asignatura de matemáticas. Ay, si hubiera tenido este libro en su día.
  • Entre tonos de gris, Ruta Sepetys.

No conozco ninguno de los títulos, a excepción de Just listen, que no sé por qué pero me suena la portada. En cualquier caso, quiero agradecer a Libros y literatura por seguir organizando un concurso de estas características, y a vosotros, lectores, informaros que además de publicar reseñas y organizar concursos, acaban de estrenar su librería online, os podéis pasar pinchando aquí.

 

Si una cosa me queda clara es que toca seguir leyendo. Y mucho.

Namaste.

Literatura

Mi propósito lector para 2013

En este inicio de año, en el que todo son propósitos (dejar de fumar, hacer más deporte, estudiar idiomas…) no podían faltar los propósitos relacionados con la lectura, en su mayoría transformados en retos. Bien es cierto que por la red circulan innumerables desafíos, en uno u otro sentido, por cantidad, tipo de libros… etc. Como viene siendo habitual, suelo echarles una ojeada, pero generalmente quedan lejos de mis gustos personales, además de que suelen obligar, de uno u otro modo, a promocionar la existencia del reto (tengo que admitirlo, no me gusta).

En cualquier caso, este año he decidido apuntarme al reto de Meribélgica (algo que ya viene siendo costumbre, por mucho que después no sea capaz de cumplirlo, véase el de 2012) y, paralelamente, diseñar uno personal que os presento

Alguno de los 10 libros que conforman mi reto lector de 2013
Alguno de los 10 libros que conforman mi reto lector de 2013

aquí.

Parto de la base de un problema que solemos tener muchos de nosotros: la acumulación de libros. La excesiva compra, de un lado y la habitual regla de posponer muchos de los clásicos en pro de las últimas novedades, de otro, originan que muchos de los libros por los que originalmente tenemos interés queden relegados mes tras mes, mientras tratamos de incluirlos a corto plazo en nuestros planes.

Por este motivo me decidí a plantearme la lista de 50 libros que leer antes de los 30 años, y si bien es cierto que la voy cumpliendo poco a poco, también necesito objetivos a corto plazo. Así que he decidido, partiendo de los libros que tengo en la estantería, hacer un pequeño listado de libros que tengo que leer este año. He decidido que sean solamente 10, precisamente por eso, para que no se me escape ninguno, para que no me entren ganas de cambiar uno por otro, para que no se me escape ninguno.

Los libros escogidos son los siguientes:

  1. La montaña mágica, Thomas Mann.

  2. Conversación en la catedral, Mario Vargas Llosa.

  3. La caja negra. Amos Oz.

  4. Grandes esperanzas, Charles Dickens.

  5. El lugar, Mario Levrero.

  6. Los miserables, Víctor Hugo.

  7. Tu rostro mañana (Parte I), Javier Marías.

  8. Vida y destino, Vasili Grossman.

  9. El jugador / Memorias de la casa muerta, Fiodor Dostoievski.

  10. Tres tristes tigres, Guillermo Cabrera infante.

Como veis hay un poco de todo: tochos, libros cortos, clásicos, modernos…. todos bajo un común denominador: están en mi estantería y alguien me los ha recomendado vivamente.

¿Y vosotros, tenéis algún propósito lector para este 2013? ¿Habéis leído alguno de las novelas mencionadas? ¿Pensáis que lo cumpliré o que acabaré dejándolo a medias? ¿Os animáis a hacer una lista con algún libro que lleve demasiado tiempo pospuesto?

Namaste.

Balance de 2012

Balance de 2012 (I): abandonos y decepciones.

Como ya viene siendo tradicional por estas fechas, toca hacer balance, en este caso, de lo leído.

Empezamos hoy por los abandonos de este año, esos libros que por uno u otro motivo no he podido terminar. Este año acabaré pronto, dado que sólo he abandonado un libro:

  • Asesinato en el Comité Central, Manuel Vázquez Montalbán. ¿Cuándo se decide que se va a abandonar un libro? ¿Cuántas páginas hay que leer? ¿Basta con un tercio o la mitad? Dudas. Muchas dudas.Y sin embargo, cuando uno está delante de un libro que no le acaba de convencer, no hace falta más. Lo cierto es que esta novela comienza fuerte, con un asesinato, como bien reza el título, y coge ritmo muy rápidamente. El problema es que después al empezar a conocer a los personajes, el autor se empantana en otro tipo de cosas que me hicieron perder el interés, como por ejemplo, el menú que tomaba el protagonista. Mi percepción fue que si continuaba leyendo lo haría, simplemente por acabarlo, y no por disfrutar de verdad. Así que decidí dejarlo cuando llevaba pocas páginas. Puede ser que simplificara demasiado, pero a estas alturas de la vida los libros se dividen en dos: los que son indispensables y hay que esperar a ver la magnitud del asunto y los entretenidos. Y de estos últimos si me aburren, mal plan.

Decepciones.

Es decir, los libros que me han defraudado, bien porque no resultaron lo que esperaba o porque directamente no me han gustado nada. Tenemos los siguientes:

  • Diario de un ama de casa desquiciada, Sue Kaufman. Poco tengo que añadir a la reseña que escribí en su día. Estoy convencida que, de no haber leído tanta reseña buena tras de otra no me habría parecido tan malo, pero al tener unas expectativas tan altas fue imposible no sentirse defraudada. Un libro lento, pesado, aburrido, con unos personajes inaguantables y un final de chiste. Esperaba una pequeña joya, uno de esos libros que se recomiendan con fervor, y me encontré un disparate. Un disparate cubierto de celofán y de una portada rosa chicle preciosa.
  • El porqué de las cosas. Quim Monzó. Aburrirse en relatos cortos es peor que hacerlo en una novela larga, y precisamente eso me ocurrió con este libro. Repetitivo, demasiado, escaso de ideas, seguro. Me equivoque o no, Monzó ha quedado descartado como autor futurible.

  • Tierra de caimanes, Karen Russell. Decepción. Y mucha, porque la autora empieza bien, le cogemos el ritmo enseguida, cuenta bien las cosas, narra con mucha soltura, nos presenta personajes creíbles y bien enmarcados… y después se hunde en un berenjenal que ella misma se ha montado, parece como si en la mitad de libro cambiara de idea totalmente, como si hubiera tenido una idea feliz una noche de juerga. Justo eso es lo que no me convenció, lo que generó mi rabia y mi impotencia, porque Russell iba bien, me convencía, pero no pudo ser. No ayudó el exceso de páginas. Menos es más. Siempre.
  • Algún día este dolor te será útil. Peter Cameron. La joya entre las joyas, el libro que quería leer. Lo leo y me defrauda. Mucho. Pero eso ya os lo contaré el año que viene. 😉

 Y vosotros, ¿habéis abandonado algún libro este 2012? ¿Me contáis vuestras decepciones?

Disfrutad de vuestras lecturas.

Namaste.

Herling-Grudzinski

Un mundo aparte, Herling-Grudzinski

No quería pasar esta fecha sin publicar, sobre todo teniendo en cuenta mi ausencia de la semana pasada. Sigo leyendo, tengo muchas (quizá demasiadas) reseñas pendientes, lo que me falta es el tiempo necesario para sentarme y plasmar mi opinión. En cualquier caso, y como viene siendo habitual, en esta semana procuraré enseñaros el balance de lo que ha dado de sí el 2012, en relación a mejores y peores lecturas. Pero eso tendrá que esperar, porque hoy os traigo una reseña de un libro que me ha gustado mucho.

Todos los que me conocen saben que me atrae sobremanera la época de la Segunda Guerra Mundial. Ese momento

Portada de
Portada de «Un mundo aparte»

histórico en el que varios de los líderes más extremistas, sanguinarios y fanáticos coincidieron en el mismo momento. Distintos países, opuestas ideologías. La misma barbarie.

Mucho se ha escrito sobre el Holocausto, sobre los campos de concentración nazis, sobre las sistemáticas matanzas cometidas por los fánaticos de Hitler. Incluso un ciudadano medio podría mencionar al menos un par de ellos de esos campos. ¿Y qué pasa con los rusos? ¿Alguien puede mencionar alguno de ellos? ¿O acaso no existieron?

Aquí entra la historia Un mundo aparte, un desesperado relato de un preso en un campo de trabajo soviético situado en Polonia. Herling-Grudzinski nos cuenta su historia: la de una persona acusada de espionaje al ser interceptado en la frontera lituana. A partir de ahí comienzan dos años y medio de hambruna, frío y desesperanza en un campo de trabajo sádico y cruel. En su paso por el campo de trabajo el autor se encuentra con múltiples prisioneros de distintas procedencias y enviados allí por motivos variados: desde tener un antepasado aristócrata, hasta quejarse de la escasez de alimentos que afectaba a gran parte del país.

Herling-Grundzinski nos narra el día a día de la vida de los prisioneros: la jornada laboral de 12 horas ininterrumpidas, la escasez de comida (apenas una sopa y trozos de pan duro), la enfermedad, la desesperanza, la incomunicación con los seres queridos. Y por encima de todo, la incertidumbre. ¿Cuánto iba a durar la espera? ¿Saldrían del campo alguna vez o morirían como todos aquéllos compañeros que no tuvieron tanta suerte?

En julio de 1941, dos semanas después del estallido de la guerra ruso-alemana, fui testigo de cómo un viejo ferroviario de Kiev, Ponomárenko, que había pasado por todos los campos soviéticos imaginables y que era el único de nosotros que hablaba de su inminente puesta en libertad sin sombra de duda en la voz, fue convocado en la administración del recinto el último día de su condena, donde le comunicaron que se la habían prolongado “indefinidamente”. Cuando volvimos del trabajo ya estaba muerto; murió en el barracón de un infarto.

Personalmente me aterra que esta narración sea cierta. Pero lo peor es lo desconocido, y aún más, la negación. Cuando, tras publicar la historia en su lengua original, se intentó publicar en Francia, ninguna de las editoriales tuvo el valor de publicarlo, achacándolo a su falsedad y negando la existencia de dichos campos de concentración, probablemente argumentando que Stalin no era de la misma calaña que Hitler, lo mismo que después se alegó con Mao Zedong. 30 años después por fin pudo publicarse en Francia.

Pienso con pavor y profunda vergüenza en aquella Europa dividida en dos por el río Bug: en uno de sus lados, millones de esclavos soviéticos rezaban por que los liberaran los ejércitos hitlerianos; en el otro, los millones de víctimas de los campos de concentración alemanes aún con vida ponían sus últimas esperanzas en el Ejército Rojo.

Un libro que me parece indispensable para entender un poco más los acontecimientos de mediados del siglo XX. Un relato escalofriante y horroroso de las penurias cometidas por los soviéticos. Nos hace reflexionar y pensar, y al mismo tiempo revuelve el estómago y nos hace dudar de la Humanidad misma. No me queda otra más que agradecer a Libros del Asteroide la publicación de esta novela. Al igual que con El infierno de los jemeres rojos, de Denise Affonço, me hace pensar que leyendo estas historias contribuimos, aunque sea poco, a que todo ese sufrimiento no haya sido en vano, a poner algo de luz a esos turbios momentos.

Y a vosotros, os recomiendo que la leáis. Ya estáis tardando.

 

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • El equilibrio entre los sentimientos y sus situaciones y el contexto histórico.
Contras
  • Lo escalofriante de ser una historia real.

 

 

Espero que esteis disfrutando del período navideño. Feliz Navidad.

 

Namaste.

 

 

 

 

IMM

IMM (21)

Regreso para enseñaros las adquisiciones (porque no todo son libros) que se suman a mi biblioteca. Qué bonito es ver llenarse los estantes. Siempre que se tenga tiempo, claro.

En fin, que me voy por peteneras. Aquí la primera muestra de lo que os vengo a mostrar:

Camiseta y libro de Bierce
Camiseta y libro de Bierce

Gracias a un sorteo en Facebook, de la mano de Alianza Editorial, me tocó la camiseta que veis en la imagen y Cuentos negros, de Ambrose Bierce. Os podéis imaginar lo contenta que voy por casa con mi camiseta llena de algunos de los autores más importantes de la literatura. ¡Aunque la camiseta me quede enorme es mi camiseta!

Además, os traigo algunas de las últimas adquisiciones libreras.

Libros de George V. Higgins, Jean Rolin y Ken Follet
Libros de George V. Higgins, Jean Rolin y Ken Follet
  • Mátalos suavemente, George V. Higgins. Después de leer Los amigos de Eddie Coyle y vi que este título lo publicaría Libros del Asteroide quise hacerme con él. No he leído más, no lo necesito. Sí, sé que hay una película y que sale Brad Pitt. Al menos no han cambiado la portada del libro, aunque sí la faja. Y encima regalado. Gracias. 🙂
  • El rapto de Britney Spears, Jean Rolin. La última novela del francés que me atrajo por el llamativo título. El argumento, como podréis imaginar lo dice la propia portada. El resto del contenido os lo contaré en una reseña dentro de poco.
  • La cerca, de Jean Rolin. Un asesinato, un lugar de desolación… Rolin nos traslada a París para contarnos la vida en los barrios marginales de la capital francesa.
  • El invierno del mundo. Ken Follet. Cortesía de Plaza y Janés. La recepción la contó mucho mejor que yo Isi. Yo me contenté con acariciar cada una de las capas con las que contaba el paquete. La verdad es que es el paquete mejor montado (nieve incluida) que he recibido nunca. Ahora lo que me queda es empezar con La caída de los gigantes, antes de adentrarme en esta segunda parte. Si además queréis moriros de envidia, podéis ver la entrevista que hicieron los amigos de El bibliófilo enmascarado al autor. Después de ver el vídeo os aseguro que querréis leerlos la trilogía.

 Y a pesar de mi sequía de reseñas, no penséis que no he leído, el problema es sentarme a escribir. Para compensaros os voy a dar la oportunidad de decidir qué reseña queréis leer a continuación.  ¡Que gane el mejor!

Felices lecturas.

Namaste.

Rolin

Cristianos, Jean Rolin

Cristianos es el relato del viaje del periodista Jean Rolin a Palestina. Su objetivo es llegar a conocer a este singular grupo del que no se habla en las noticias: una minoría asentada en Tierra Santa que se mantiene a pesar de los conflictos actuales.

Portada de "Cristianos", de Jean RolinA camino entre una guía de viaje, por los numerosos detalles de los lugares a los que acude: tanto de ciudades como de barrios o edificios; y de un ensayo, Rolin aprovecha para reflexionar sobre la situación en la que se encuentran. La difícil posición del que se halla en medio de una guerra de la que no forman parte pero que está presente en cada uno de los pasos de su vida.

Desde el inicio de su lectura no pudo menos que recordarme a Cuadernos de Hiroshima, de Kenzaburo Oé. En ambos casos un forastero se acerca a una realidad que desconoce, a un grupo de personas de las que sabemos poco, silenciadas por los medios de comunicación, al margen del devenir de los acontecimientos. Igualmente, estos dos libros incluyen descripciones y reflexiones, y la situación es similar en tanto en cuanto que se encuentran con un grupo poco dispuesto a explicar su visión de las cosas, sus opiniones y vidas, por miedo a represalias.

Rolin nos ofrece su visión personal de las experiencias que vivió en 2002, tratando de recabar la información de unos y otros, estudiando la visión de los cristianos sobre el conflicto árabe-israelí. Y lo hace desde un punto de vista objetivo, en el sentido que parece muy frío a la hora de comentar lo que ve, pero al mismo tiempo, podemos comprobar cómo trata de crear una pantalla de insensibilidad para que no le afecte lo que está presenciando: un dolor constante, pasado y futuro, del que los propios protagonistas son conscientes.

Si algo se puede sacar en claro de la lectura de este libro es el desgarro de una situación compleja, por el conflicto entre árabes y judíos en sí, pero aún más si tenemos en cuenta que esta minoría es vista como el enemigo por cualquiera de los dos bandos. Desgarro por saber que todas estas personas con las que Rolin comparte momentos charlando, no tienen más opción que aguantar en ese lugar o emigrar.

¿Y qué le puede proporcionar al lector una lectura tan incómoda? Lo primero, mucha información sobre un tema del que no se habla nunca. Lo segundo, comprender un poco más de la grave situación que se vive en Palestina de la mano de algunos de los que allí viven.

Se trata, por tanto, de un libro necesario para todos aquellos que tengáis curiosidad para conocer en profundidad un ápice más de la situación en Palestina.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Las descripciones de Rolin.
  • Que nos acerque a tema tan desconocido como este.
Contras
  • En ocasiones se repiten anécdotas que ya ha narrado.

Namaste.

Autor, Literatura, Russell

Tierra de caimanes, Karen Russell

De la mano de Tusquets y capitaneado por Karo me llegó (entre otros blogueros) una propuesta muy suculenta: leer un libro que todavía no se había publicado. Enseguida me animé al ver el resumen de la novela y lo atrayente que siempre resulta una lectura conjunta. Precisamente hoy esa novela, que no es otra que Tierra de caimanes, sale a la venta, y coincidiendo con este hecho, los participantes de esta iniciativa publicamos a la vez nuestras impresiones sobre la novela.

Portada "Tierra de caimanes", de Karen Russell

Desde aquí muchas gracias a Tusquets por sugerir iniciativas tan interesantes a Karo, por acordarse de mí. 🙂

Tierra de caimanes narra la historia de una familia a la deriva: los Bigtree. Amantes de los animales y peculiares cuidadores de ciénagas en las que abundan los caimanes, permanecen aislados de la sociedad gracias a un espectáculo de gran fama que les permite mantenerse al margen de los convencionalismos.

El problema de esta idílica familia arranca cuando Hilola Bigtree, columna vertebral de la familia, muere a consecuencia de una enfermedad. Desde aquél momento, desde que se nos enseña esta triste situación somos conscientes de que algo ha cambiado en sus vidas.

Pero es que no sólo se trata de la marcada ausencia de la madre, sino que este hecho viene acompañado, además de otro problema: la empresa familiar hace aguas a pasos agigantados desde que un parque temático, el Universo Oscuro, comienza a arrebatarle los clientes. Un padre sumido en la pérdida junto con tres chicos adolescentes deberán recuperarse con el fin de sacar el negocio adelante.

Desde este primer momento, en el que se plantean todas estas cuestiones, me recordó de una forma muy vívida a uno de esos libros de la juventud que solía publicar El Barco de Vapor. Y esto lo digo por la mezcla de los temas, es decir, por las aventuras de un lugar exótico y extraño pero a la vez la candidez de unos personajes adolescentes con problemas sociales, familiares o de ambos tipos. Personas comunes con las que nos identificamos fácilmente pero que la vez tienen algo distinto para nosotros que nos muestra un visión diferente de la vida, otras situaciones distintas de la nuestra.

A partir de aquí comienza una búsqueda de cada uno de ellos mismos: Kiwi, el hermano mayor, decide tratar de ayudar a la familia consiguiendo un trabajo en el Universo Oscuro. Osceola, la mediana, se refugia en otro universo: el de los espíritus, mientras que la pequeña Ava trata de mantener a flote a la familia, intentando sustituir a su madre.

El inicio consigue enganchar a un lector ávido de conocer más de cada uno de los temas que se plantean, mientras que se imagina cómo se irán desarrollando los nudos.

Sin embargo, el problema radica en que después la trama se ralentiza, se estanca. Mientras que las dos hermanas inician un extraño viaje iniciático, la atención se centra en Kiwi, verdadero motor que da dinamismo e interés a la trama, al conocer los devaneos que tiene en el mundo real.

Mi opinión es que Russell falla en el momento de desarrollar los personajes y sus tramas. Determinados aspectos prácticamente desaparecen y se centra en una errática historia de espíritus que se aleja de lo que uno piensa inicialmente. Un padre que desaparece, los caimanes que pasan a un segundo lado… todo aquéllo con lo que Russell nos atrapa en las primeras páginas lo cambia por una trama surrealista que parece no conducir a ningún sitio. Y precisamente desde mi punto de vista, ahí mismo radica el fallo: mientras que Kiwi sí que se comporta como el adolescente que es y se nos van mostrando los problemas que le surgen en el día a día, Osceola y Ava se alejan de la visión inicial que nos había planteado Russell, embarcándose en un viaje que resulta aburrido por momentos. Lo que parecía, a priori, una historia de ausencias y de miedo al cambio, lo que en teoría iba a ser la narración de una familia que se sobrepone a los problemas, se convierte en un desarrollo de una nueva trama, errática y sin sentido aparente, una idea feliz que no surte el efecto esperado.

En definitiva, esperaba más de esta novela, y más teniendo en cuenta que esta novela fue finalista del Pulitzer.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
  •  Las historias de El Barco de Vapor.
Pros
  •  Los temas que se plantean al inicio: la ausencia, el miedo al cambio…
Contras
  •  La historia se aplana y se centra en otras tramas a priori secundarias.
Otras opiniones

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (VI): Belén Gopegui

Belén Gopegui (Madrid, 1963): licenciada en Derecho, escritora y articulista, Gopegui es considerada por Francisco Umbral como la mejor autora de su generación. Al hilo del movimiento del 15M publicó Acceso no autorizado (libro que no he leído pero que espera pacientemente su turno en mi estantería) con el que recibió críticas muy positivas. En conjunto, es una autora que muchos recomiendan con fervor, y que algunos desconocemos.

Desde aquí, cualquiera que lo quiera leer que me avise y organizamos una lectura conjunta en un momento.

1- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Estoy leyendo Fresy Cool, de Antonio J. Rodríguez.

Tanto el título como el autor, desconocidos para mí.
Indagando por la web recuerdo haber visto este reportaje de Cámara Abierta, sobre el autor y Luna Miguel, ambos conocidos blogueros (pero no de los de estar por casa, de los cool). Total, que el blog del autor es este. Echando un vistazo a las reseñas de esta novela, no encuentro muy buenas opiniones: os dejo esta y esta.
 ¿Alguno de vosotros lo ha leído?

2.- Un libro que nos recomiendas.

Adrienne Rich, Sobre mentiras, secretos y silencios, Editorial horas y Horas.

Otro libro y otro autor que no conozco de nada. En este caso es complicado encontrar información. Si alguien lo ha leído, le agradecería que me informara del tema.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Raymond Williams.

Académico, crítico y novelista, Williams nació en Gales en 1926. Pronto destacó en sus escritos (artículos, libros, ensayos) por su análisis de la realidad de la mano de un basto conocimiento intelectual y político.

De nuevo y desde aquí, muchas gracias a todos los autores que colaboran en esta sección.

Y vosotros, ¿de quién os interesaría conocer sus gustos?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (19)

Estas son mis penúltimas adquisiciones. Porque sí, no os había enseñado las compras que hice en la Feria del Libro. Y así se van pasando los meses y estamos en agosto. En fin.

A lo que iba, pasaba por aquí para enseñaros los siguientes libros:

Adquisiciones de mayo
Adquisiciones de mayo
  • Indecentes, Ernesto Ekaizer. Reconozco que quise comprar este libro cuando lo vi en televisión, por lo que seguramente tenga muchísima menos calidad de la que yo espero, pero en fin, como no se sabe hasta que se lee, aproveché el descuento especial con motivo de la Feria del Libro para traérmelo a casa. Como ya os podréis imaginar por el subtítulo del libro, se trata de una breve historia analítica de los aspectos previos a la crisis, en relación con políticas económicas y demás. Espero leerlo pronto porque le tengo ganas.

  • En lugar seguro, Wallace Stegner. A este autor le tengo ganas desde que empecé a leer elogiosas reseñas de sus obras (así en general, no sólo de esta). Así que cuando llegué a la caseta de Libros del Asteroide le pregunté al librero que con cuál debía a empezar a leer a Stegner, y esta fue su recomendación.

  • Lluvia negra, Masuji Ibuse. Apuntado desde que leí la reseña de Carol, era uno de esos libros que uno se harta a buscar y no hay quien lo encuentre. Pateé librerías, y en su mayoría disponen de los últimos asteroides, pero nada de libros tan “antiguos” de la editorial, así que tenía claro que si quería leerlo, tenía que comprarlo y este fue el momento idóneo. Al fin en mis manos.

  • El maestro Juan Martínez que estaba allí, Manuel Chaves Nogales. Claro ejemplo de lo que es un buen librero y de lo que no. La verdad es que no tenía pensado comprar más libros (al menos en esa misma caseta) y cuando el librero me recomendó este libro, poniéndolo por las nubes y además cuando me prometió que si compraba tres me llevaría la bolsa con los autores, me fié y lo compré. Y ahí está.

Es arduo esto de acumular libros que uno se quiere leer y después no tener el tiempo suficiente como para dedicárselo. Sigo con mi crisis lectora: semanas extrañas en las que apenas leo dos páginas al día. Es cuestión de tiempo, ya llegará septiembre, ya… (muahahaha).

Mientras tanto, disfrutad. Nos seguimos leyendo por estos lares.

Namaste.