Autor, Literatura, Ugresic

El Ministerio del Dolor, Dubravka Ugresic

Tras El Museo de la Rendición Incondicional y Ficcionario americano me he propuesto leer a la croata una vez al año. Tengo en casa La edad de la piel y Baba Yagá puso un huevo pero quería que fuera este el siguiente en leer.

Siguiendo los pasos de El Museo de la Rendición Incondicional, la protagonista de El Ministerio del Dolor (Impedimenta, 2024) es una mujer que huye de la guerra en Yugoslavia para refugiarse en Ámsterdam, donde comenzará a dar clases de Lengua y Literatura Serbocroata. Sus alumnos son compatriotas, exiliados como ella, que comparten experiencias y con quienes creará una amistad unida por un pasado común.

Huíamos de todas partes y a todas partes llegábamos.

Página 25

Como en el Museo, el tema principal es la reflexión del hogar perdido, los recuerdos y memorias de personas que ven cómo su mundo ha terminado: un país desaparecido que no sólo no existe más, sino que parece que jamás existió ante una nueva realidad, la de la repartición de la tierra en una nueva subdivisión.

Yugoslavia era un país terrible. En él, todos mentían, igual que mienten hoy. Solo que ahora una mentira se ha dividido en cinco partes.

Página 84

Se materializa lo anterior en la absurda tarea para la profesora de impartir clases de una lengua que ya no existe. Sus alumnos le siguen el juego, y lo que comienza como una obligación se convierte en la unión de la clase ante el sentimiento de pérdida y su pasado común.

A veces, las cosas en la vida se enredan tanto que el antes y el después acaban confundiéndose.

Página 260

Esta novela sigue el tema base de El Museo de la Rendición Incondicional, pero trasformando esa situación autobiográfica en una novela que abarca la unión, amistad y también desazón y soledad. Aunque similares, los dos libros se desarrollan de manera diferente, siendo más crudo el primero y este algo más amable, dentro de la temática triste y melancólica que comparten.

Si tuviera que recomendar sólo uno os diría que mejor El Museo de la Rendición Incondicional, aunque este tiene un punto más de variedad al incluir breves historias de los diversos personajes que se presentan, algo que recuerda también a Liudmila Ulítskaya.

FICHA:

Te gustará si te gustó El Museo de la Rendición Incondicional, Dubravka Ugresic.
Una carpa bajo el cielo, Liudmila Ulítskaya.
Pros– Sutil, directo y triste. Trasmite perfectamente el tema del desarraigo y la soledad.
Contras– Falta de unión entre las historias.

Namaste.

Autor, Literatura, Ugresic

Ficcionario americano, Dubravka Ugrešić

Me propuse regresar a la croata tras leer la maravillosa El Museo de la Rendición Incondicional, así que en mi lista de propósitos de 2024 (la segunda, la que no publico, esa que incluye libros que me interesan y que quiero que formen parte de mis lecturas recientes) figuraba su nombre.

Desconocía entonces qué libro leer de ella, porque por mi propensión a la acumulación tenía varias opciones: La edad de la piel, Baba Yagá puso un huevo o El Ministerio del Dolor. Al final me decanté por seguir la lectura en un orden cronológico así que opté por este que os traigo hoy.

Como ya hiciera en El Museo de la Rendición Incondicional, este Ficcionario americano (Impedimenta, 2023) es también un texto fragmentario de sus vivencias como expatriada tras el inicio de la guerra de Yugoslavia. Su choque con la cultura americana, la lejanía del conflicto y la soledad de sentirse ajena en un momento en el que sus compatriotas están muriendo a diario.

Articula el libro como si de un diccionario se tratase, explicando todo eso que a los estadounidenses les parece habitual pero que nos resulta ajenos para los europeos: esa cultura del esfuerzo/dinero o la amistad falsa de quienes tratan de ser amistosos pero quienes no quieren ahondar en cómo o de dónde viene esa persona con la que están hablando. Parte de ese concepto para unirlo con sus anécdotas, experiencias y sensaciones, comparando en muchos casos la diferente visión a ambos lados del Atlántico y añadiendo, por supuesto, su visión desoladora de saber que su país está en guerra, que jamás volverá al país que la vio nacer.

En conjunto se trata de un libro menos perfecto que El Museo de la Rendición Incondicional quizá por su carácter fragmentario, quizá porque se nota que la mayor parte de los textos vienen de su publicación en forma de columnas en el periódico, como consecuencia la independencia entre los temas genera una sensación de falta de unidad y también la sensación de que algunos temas interesan bastante menos que otros.

FICHA:

Te gustará si te gustó El Museo de la Rendición Incondicional, Dubravka Ugrešić.
Pros– Cómo muestra el choque con Estados Unidos desde su visión de expatriada.
Contras– Fragmentario, desigual en algunas partes.

Namaste.

Autor, Literatura, Ugresic

El Museo de la Rendición Incondicional, Dubravka Ugrešić

Ugresic llegó a mis estantes con La edad de la piel. Fue su preciosa portada el que me decantó por comprar un libro del que poco había oído hablar de una autora que yo, personalmente, desconocía.

Más tarde fue este, El Museo de la Rendición Incondicional el que compré. Este sí, bien recomendado, este sí, con visos de que me fuera a gustar.

El Museo de la Rendición Incondicional es la novela autobiográfica (o no) de la propia Ugresic: una croata exiliada por la guerra de los Balcanes que acaba viviendo en Berlín. Ella misma lo cuenta así en la primera página:

Algo más: la pregunta de si esta novela es autobiográfica podría, en algún eventual e hipotético momento, pertenecer a la competencia de la policía, pero no a la de los lectores.

Página 10

Ugresic encuentra en un armario un bolso de piel de su madre en el que guarda fotografías. De ahí tira el hilo para retrotraerse al pasado, mientras de forma paralela narra la vida en la capital alemana: la de una exiliada lejos del hogar, la búsqueda del sitio y el camino de sus compatriotas. Conocidos o amigos, vecinos que coinciden en Berlín o recién llegados.

La memoria es, creo yo, un sustituto de la cola que perdimos para siempre en el afortunado proceso de la evolución. Dirige nuestros movimientos, incluida la migración (…) Además, tal vez cuanto más recordamos más cerca estemos de la muerte.

Página 130

Este libro no es sino un artefacto literario de esos que me encantan, porque algunas partes incluyen un diario de la madre de Ugresic y otras una narración más larga en torno a una temática en concreto, mientras que otras son pequeñas píldoras del día a día: apenas varios párrafos de detalles que se

La historia de Christa explica la esencia de la caprichosa memoria, del inconsciente archivar biografías casuales, fotografías casuales, cositas casuales que constantemente tenemos a nuestro alrededor sin saber en realidad por qué. En la secreta topografía de nuestras vidas se descubre que esas, esas cosas casuales están con nosotros por razones que solo más tarde puede confirmar, aunque no necesariamente, una lógica más profunda.

Página 220

Lo hace lo anterior con una sensibilidad acompañada de melancolía o tristeza, pero con al fuerza inevitable del superviviente que tiene que seguir y que narra su historia. Es la historia de los desposeídos, personas que han tenido que dejarlo todo atrás para comenzar una nueva vida que no buscaban. Sin pertenecer de verdad a ningún sitio, anhelado un momento en el pasado que no existe más.

La consciente es resistencia, la fe es acción, se nos acaba el tiempo. Pero, ¿puede ser también la fe volver, permanecer, servir?

Página 189

Qué preciosidad, qué delicadeza, qué bonito descubrir este libro.

Francamente, no hacía otra coas en la vida que leer. (…) La literatura había cambiado sus valores. (…) Si algo sabía era de libros. Los dividía en calientes y fríos. Le gustaban los libro calientes. Lo libros calientes eran muy raros hoy en día. A ella no le importaba la terminología. Seguro que yo sabía a qué se refería cuando decía calientes.

Página 183

No hace falta que os diga de qué tipo es este libro, ¿verdad?

FICHA:

Te gustará si te gustó – Trilogía de la memoria I, II y III, Sergio Pitol.
Pros – La multitud de temas que presenta y el modo de hacerlo.
– Delicado, precioso.
Contras – Triste. No apto para todos los momentos.

Namaste.