Autor, Campobello, Literatura

Mis lecturas de viaje: Pirandello y Campobello

Hoy os traigo dos libros muy diferentes entre sí que comparten entre ellas solo dos cosas: su exiguo tamaño y que me han acompañado en un viaje que hice a finales del mes pasado.

Buscaba dos lecturas con ediciones ligeras, por eso de no cargar con demasiado peso, y que llevaran tiempo en mi lista de pendientes. Tras mucho analizar, y tratando de evitar libros más sesudos escogí estos dos.

Seis personajes en busca de autor de Luigi Pirandello (Debolsillo, 2024) es una obra de teatro de metateatro. Esto es, lo autores se plantan en un ensayo de una compañía de teatro tratando de conseguir un autor que represente su historia. Une experimentación con originalidad para contarnos una historia familiar de poder y abuso. Rompe los límites para jugar con la ficción y la realidad, con esa línea que en ocasiones es tan fina y en otra parece un muro inabarcable.

Además es entretenida y divertida y se lee en una tarde. Perfecta para acercarnos a un género que se mantiene lamentablemente al margen de la mayoría de los lectores de ficción.

Cartucho de Nellie Campobello (Cátedra, 2019) ha resultado algo distinto. Lo compré en la Feria del Libro de 2025 porque lo tenía apuntado tras leer Atlas de Literatura Hispanoamericana de Clara Obligado, y tenía muchas ganas de leerlo, pero ha sido una lectura agridulce. Campobello narra parte de las cosas que vio desde su ventana en relación a la guerra entre villistas y carrancistas en el norte de México. Con relatos de apenas una página, nos acerca a la lucha, violencia y muerte de la encarnizada guerra civil. Una tras otra, amenazas, torturas, muertes. Sin un estilo particular ni una visión más que la periodística.

Definen a la autora como vanguardista y no seré yo quien les lleve la contraria, pero quizá esa vanguardia hoy en día ya forma parte del canon.

No le quito la influencia que ha tenido en otros escritores. De hecho, al leerlo no he podido evitar acordarme de la parte de 2666 en la que Bolaño narra los asesinatos de las mujeres.

A mí tampoco me ayuda una edición tan pormenorizada como la de Cátedra, que te saca de la historia para aportar información no relevante en ocasiones y otra demasiado detallista en otras.

En fin, dos lecturas muy diversas que han cumplido su cometido: tachar dos títulos de la lista de pendientes.

Namaste.