Autor, Literatura, Tevis

Sinsonte, Walter Tevis

Decía por redes sociales (si no me seguís me podéis encontrar tanto en Twitter como en Instagram bajo el usuario @hierbaroja), que esta novela me ganó por la portada.

No es nada nuevo que Impedimenta cuida mucho cada detalle y que cada una de sus portadas son muy especiales, pero es que aún teniendo el listón muy alto, creo que con esta se han superado. Así que no sabía nada de Sinsonte (2022), sólo que lo compraría.

Lo que no imaginaba era lo que me iba a encontrar más allá de la primera página.

Sinsonte nos plantea una historia de ciencia-ficción o de distopía, según lo queramos ver. Estamos en la Tierra, en algún punto temporal lejano a cualquier referencia reconocible, donde los robots son los jefes y señores y la cantidad de humanos es cada vez más exigua. La sociedad está organizada según los niveles de categoría de los robots y el suministro de drogas diario es parte de la rutina de los pocos humanos que quedan aún con una vida que les es complicado sobrellevar.

En este escenario surgen varios protagonistas: el primero, Paul Bentley, un trabajador que se descubre aprendiendo a hacer algo que se pensaba olvidado siglos atrás: leer. El segundo, el robot de nivel 7 Spofforth, que decide encargarle que lea esos titulitos que aparecen en unas películas en blanco y negro…

A veces las películas son fascinantes (…). Todo es extraño, no solo la manera de moverse y actuar de los personajes. También está – ¿cómo puedo decirlo?- tu implicación con ellos, la impresión de que las grandes olas que son tus sentimientos podrían inundarlos.

Página 34

Y la tercera, quien desequilibra la balanza en favor de los humanos, es Mary Lou, figura fundamental para aportar luz con sus recuerdos y también a espolear a Paul con su curiosidad y sus preguntas para que siga leyendo.

Se titula «Diccionario». Y contiene un bosque de palabras.

Página 37

Sinsonte es la historia de los tres, donde cada uno de ellos tiene un propósito y una meta. Así, el viaje de Bentley pasa por las habituales fases del héroe: salir de su rutina diaria para enfrentarse a diversas pruebas que se le plantean en el camino, aprendiendo de las situaciones y terminando el viaje transformado.

Lo hace Tevis con una estructura cronológica que alterna capítulos de cada personaje. Aprovecha para mantener su distancia con cada uno de ellos recurriendo a un narrador diferente: mientras que Bentley es presentado mediante las páginas de su diario, el narrador del robot será siempre en tercera persona y Mary Lou lo hace en primera. Para los tres la referencia común es el pájaro que da título a la novela:

Solo el sinsonte canta en la linde del bosque.

Página 34

Tevis nos engancha por la trama pero también por la cantidad de temas que despliega, que nos hace reflexionar en todo aquello que nos hace humanos y seres racionales: ¿el devenir de los humanos quedará lastrado por una tecnología que no sabremos controlar? ¿Nos dejaremos llevar por aquello que nos haga sentir mejor y que nos acabe afectando como especie? ¿Olvidaremos todo lo creado por dejar de pensar? ¿Llegaremos a un momento en el que no queramos leer? Y además, el juego de conectar con el lector por medio de la literatura: compartir como el protagonista la ilusión y el momento mágico de la lectura, reconocerse en él cuando quiere leer todo lo que encuentra… sensaciones que todos hemos compartido en alguna ocasión.

Me siento libre y fuerte. Si no fuera lector no podría sentirme así. Al margen de lo que vaya a ser de mí, doy gracias a Dios por poder leer, por haber entrado en contacto con la mente de otras personas.

Página 305

Sinsonte es un libro que me ha traído de cabeza desde que lo empecé y que me ha generado algo que no suelo sentir últimamente: querer terminar aquello que estoy haciendo para seguir leyendo, acordarme de la lectura cuando estoy trabajando o sacar tiempo de donde fuera para continuar leyéndola. Pensar por dónde seguirá, qué sucederá, cómo terminará la historia… esa ilusión, esas infantiles por seguir leyendo y el entusiasmo de querer hablar a todo el mundo de esta historia.

He leído que algunos lectores comentan que hay una parte que sobra hacia la segunda mitad del libro; de hecho es la parte más lenta dentro de esta trepidante historia. La verdad que a mí me parece que es la excusa perfecta que tiene Tevis para introducir el tema de la religión dentro de la novela.

Mencionan en la contra a los grandes títulos del género. Si bien en un primer momento me pareció exagerado, creo que tanto la temática como la forma de tratarlo no hacen tan exagerada la comparación. Si pensamos en Un mundo feliz de Huxley o Fahrenheit 451, de Bradbury tiene muchas referencias y puntos en común, y al final se nota que Sinsonte bebe de los grandes del género que tiene como inevitables referentes para continuar la estela de la ciencia-ficción reflexiva.

A fin de cuentas, ¿qué es una buena distopía sino un libro filosófico en el que detenerse a preguntarse qué nos hace lo que somos?

Sin ánimo de extenderme más: Sinsonte es un libro que me ha gustado mucho, me ha llegado verdaderamente al punto de inflexión que tengo como lectora y me ha dejado reflexionando, pensando, elucubrando qué podía pasar y qué ocurrirá en unos cuantos siglos o milenios.

Os animo a compradlo y leerlo y ya me diréis si opináis lo mismo que yo o si no os parece para tanto.

FICHA:

Te gustará si te gustó Fahrenheit 451, Ray Bradbury.
Pros – Invita a reflexionar.
– Trepidante.
– Plantea muchas preguntas y ninguna respuesta.
Contras – Algún capítulo de la segunda parte se hace más lento.

Namaste.