Literatura

Balance de 2016 (III): joyas.

Este año ha sido muy pero que muy sencillo decidir qué ha sido lo mejor que he leído en 2016. Han destacado tanto de entre los demás que justo antes de terminarlos, sabía que iban a aparecer aquí.

  • Entre dos mundos, Upton Sinclair. La apasionante vida de Lanny Budd en el periodo de entreguerras es una de esas historias que atraen, enganchan y entretienen, uno de esos descubrimientos por los que das gracias al haberte topado con una joya de este calibre que para terminar de alegrarlo, se trata de una saga, así que tengo diversión para rato.
  • Manual de mujeres de la limpieza, Lucia Berlin. Prometía muchísimo, ha aparecido en todas y cada una de las listas de los mejores libros publicados en este año, y no se equivocaban. Ácida, molesta, inteligente, dura y sincera, Berlin nos ofrece unos relatos de esos en los que uno se reconcilia con el mundo editorial y con las novedad.
  • La cartuja de Parma, Stendhal. Una novela exigente, muy completa, estéticamente perfecta, que además ha compartido muchos momentos a mi lado. Uno de esos libros que simplemente pensando en él, me acordaré de qué hacía cuando lo leía.
  • Breve historia de siete asesinatos, Marlon James. El último Premio Booker es un rompecabezas situado en Jamaica que nos acerca al intento de asesinato de Bob Marley. Es distinto, complejo e irreverente y muy recomendable.

Mi última petición de este 2016 que se acaba: escoged uno de estos cuatro libros y leedlo. Sólo por eso habrá merecido seguir un año más escribiendo por aquí.

Ahora, es el momento de disfrutar.

Namaste.