Septiembre me ha pasado por encima, con muchos libros pendientes de comentar de las semanas veraniegas, aún con retraso comienzo a dejar por aquí mi opinión de lo leído… ¿me acompañáis?
El primero que quiero comentar es esta novela, una de esas que llevaba tanto en mi lista de pendientes que sin exagerar en aquél entonces usábamos pesetas. Ahí se quedó, porque cuando intenté hacerme con este título mi primera sorpresa fue que no era tan sencillo de conseguir como habría pensado. Fue en una librería de segunda mano cuando conseguí comprarlo, en esta edición de una editorial desconocida para mí (El Aleph, 2002). Por lo que veo ahora está en Quinteto así que aunque casi seguro en la librería no está al menos se puede conseguir sin mayor complicación. (Un melón que podemos comentar otro día es por qué el mundo editorial escoge autores de los que podemos encontrar múltiples libros y otros quedan relegados en esquinas, con libros descatalogados e inencontrables hasta que se deciden a, con un aniversario o muerte mediante, reeditar… me ha pasado con Carlos Fuentes, con José Donoso o con Julio Ramón Ribeyro).
Gabriela clavo y canela es la novela más conocida del autor brasileño Jorge Amado. En algunas sinopsis se menciona y se suele destacar que se trata de una historia de amor, pero la verdad que aseverar eso sería reducir una trama mucho más amplia a uno de sus hilos. Cierto, Gabriela es quien figura en el título, pero la verdadera protagonista es Ilhéus, una ciudad cacaotera de la costa que Brasil que empieza a experimentar vientos de cambios, tanto políticos, económicos como sociales en el inicio del siglo XX.
La historia comienza con un crimen, la muerte de una pareja adúltera a manos del marido ultrajado. Lo normal en la ciudad, vamos. Sin embargo, este inicio supone el punto de inflexión entre el pasado y el futuro, entre lo aceptado y lo que ya no se va a pasar por alto. Los coroneles, esos hacendados con poder, influencia y dinero que determinan qué se hacen y qué no, y una política tradicionalista están a punto de saltar por los aires. Porque Muldinho Falcão tiene una visión diferente de lo que puede ofrecer Ilhéus al mundo.
Y es que la ambición del recién llegado se une a los que buscan cambios: esos personajes a la sombra de los conservadores que ostentan el poder y que exigen más carreteras, más infraestructuras, como la construcción de un puerto para exportar directamente el cacao que se produce en las tierras del interior, un teatro, la apertura a la modernidad frente al tradicionalismo de las costumbres de siempre.
En este ambiente llega Gabriela a la ciudad huyendo de la sequía del sertao. Con su visión libre de las relaciones, diametralmente opuesta a lo que se hace en la ciudad, la recién llegada pone en jaque a los hombres que acuden al bar de Nacib, donde es contratada como cocinera.
Gabriela llega al pueblo en busca de una vida más próspera, pero lo que se encuentra allí son muchas cosas. Y lo que no puede prever es que con su presencia, su sonrisa y su libertad va a desequilibrar débil equilibrio de la ciudad.
La novela es estructuralmente muy sencilla, no hay saltos temporales ni hay nada que nos saque de la linealidad cronológica de la historia. Lo trabajado es cómo se van insinuando las tramas, el modo en el que los hilos se unen y bifurcan y cómo se nos va presentado a los personajes, con decenas de secundarios que sin embargo son necesarios para el desarrollo de las diferentes situaciones. Porque tenemos políticos, empresarios, historias de amor y de envidia, de celos y de odios. Cada uno va apareciendo y desapareciendo de forma ordenada, pero todos ellos aportan algo al desarrollo de su trama: a veces un comentario, a veces un cambio de opinión.
Los capítulos son muy cortos, algo que ayuda a seguir leyendo. Yo por algún motivo, no sé por qué pensaba que iba a ser una historia mucho más abigarrada de lo que realmente es, y puedo decir que se nota que está trabajado, como os digo, de maravillosa, pero a la vez los temas acercan más a Gabriel García Márquez y su El amor en los tiempos del cólera.
El amor no se prueba ni se mide. Es como Gabriela. Existe, y eso basta -dijo João Fulgencio-. El hecho de no poder comprender o explicar una cosa no acaba con ella. Nada sé de las estrellas, pero las veo en el cielo, son la belleza de la noche.
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Su lectura me ha resultado deliciosa: entretenida, compleja y sencilla por ocasiones, con muchas tramas y muy entretenida. Con una historia de amor de fondo, sí, pero que influye en el devenir de una ciudad que ha dejado de ser lo que algunos siempre pensaron que sería.
Ojalá la leáis. Por mi parte, trataré de hacerme cuanto antes con Los crímenes del padre Amaro.
Os deseo buenas lecturas para este magnífico otoño que recién empezamos.
FICHA:
| Te gustará si te gustó | – El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez. – Los recuerdos del porvenir, Elena Garro. |
| Pros | – Entretenida, bien escrita. Sencilla pero muy compleja de hacer. |
| Contras | – La edición no me ha gustado demasiado. |
Namaste.

