Autor, Eco, Literatura

Umberto Eco

Llevaba ya un tiempo deseando hacer una entrada a este autor y la noticia de que publicará una nueva novela me ha venido que ni pintado.

Conocí a Umberto Eco con El nombre de la rosa, su novela más conocida. Poco queda por decir sobre ella: gran ambientación, intriga y un buen desarrollo de la trama que fue adaptada con acierto por la versión cinematográfica que protagonizaba Sean Connery.

Posteriormente decidí volver a leer una novela del italiano y en ese momento le tocó el turno a El péndulo de Foucalt, una novela que en ocasiones se hace un poco cuesta arriba, pero que después se convierte en una extraña historia que parece criticar muchas de las novelas históricas que se publicaron en aquél momento. Es difícil describir esta novela sin contar de más. Básicamente es la típica historia de muchas de las novelas: un grupo de investigadores que tratan de descubrir un secreto. Merece la pena descubrir qué es en el fondo.

Con estos buenos antecedentes, me embarqué en La misteriosa llama de la reina Loana, la que es de momento su última novela. A pesar de que el punto de partida es interesante (un hombre que pierde la memoria y trata de ir recordando su pasado ayudándose de fotografías y libros antiguos), me pareció muy completa pero un poco coja, es decir, se incluían montones de curiosidades, y anécdotas pero parece que la historia del personaje es más bien secundaria.

Pero además, Umberto Eco ha publicado otros muchos trabajos de diversos temas. En este apartado voy a hablar del que conozco: Historia de la fealdad. Un repaso muy completo por las distintas percepciones de la fealdad en el arte en general y que incluye fragmentos de obras literarias. Toda una joya que da gusto leer.

En resumen: me gusta Umberto Eco, no sólo por la capacidad que tiene al desarrollar la trama, sino porque cuando uno lee una novela suya tiene la consciencia de que este autor es muy culto, muy rico, que podría hablar de muchísimas cosas pero que en lugar de eso, las va incluyendo sutilmente, de forma que no cansa al lector con una perorata que no venga a cuento.

Y vosotros, ¿habéis leído algo de Eco? ¿Os gustó?

Namaste.