Actualidad, Económica

Remix económico

Comenta un amigo cercano la situación de Grecia y la reacción de Francia y Alemania, así que como aún no he terminado Los hermanos Karamazov, me pongo a hablar del tema.

Leo en el periódico la complicada situación en la que se encuentra Renault.

¿Es normal, os preguntaréis? Pues os explico: el sector automovilístico fue uno de los grandes impulsores del crecimiento económico generalizado que se vivía.

Globalización
Foto extraída de:http://alejandrocorreag.wordpress.com

Esto se debe a varias cosas: un producto duradero relativamente caro, varios modelos exclusivos para todo el planeta… eso viene a decir que cuando las cosas van bien este sector va genial, pero cuando las cosas aprietan, como es el caso en el que nos encontramos, es uno de los sectores que más sufre (las familias preferirán llevar el coche al taller que comprarse uno nuevo).

Me ha llamado la atención otro titular: No hay conjura, se llama mercado y especula. (Y rima y todo). Me ha recordado a un libro: La hoguera de las vanidades, de Tom Wolfe. El protagonista de esta novela se autodenomina “Amo del Universo”, un ser que controla grandes cantidades de dinero invirtiendo en Bolsa. Como Rey de Reyes que es, gasta sus cantidades ingentes de dinero en todo tipo de cosas, en su mayoría inservibles. Por un devenir del destino, acaba sucediendo un incidente que hará que toda su vida pasada se irá al traste. Lo primero que me gustó (en el sentido de clara relación con el mundo de a pie), es que el señor vivía por encima de sus posibilidades: no recuerdo cuánto ganaba, pero era una cantidad muy elevada, imaginemos que medio millón de euros. Pagaba una hipoteca de 200.000, un par de coches muy caros, la decoración a la última moda de su casita, y además su mujer vestía con la ropa de los grandes diseñadores. Total, el tío tenía deudas y deudas, como (casi todo) hijo de vecino. Conclusión: No es más rico quien más tiene, sino quien menos gasta.

Esto me lleva a pensar en los grandes directivos que han malgastado el dinero de gran parte de la ciudadanía en proyectos de inversión nada rentables (en estos momentos estoy pensando en el parque temático de El Quijote, en Seseña o en el intento de aeropuerto de Madrid Sur). No olvidemos que el dinero con el que estos señores han estado jugando no era suyo.

¿Y entonces qué hacemos? ¿”No salvar” a los Bancos? No, esa no es la solución. El mal ya está hecho, y lo que hay que hacer es evitar que en el futuro las cosas se tomen a la ligera: una legislación más firme en determinados aspectos, un control por la Administración, sanciones a los infractores (sea cual sea lo que hayan cometido: corrupción, cohecho, malversación y un largo etcétera).

Tras un rato de divagación me doy cuenta de que al final no he hablado de Grecia…. otro día será.

Aprovecho la coyuntura para comentaros que el ganador de la encuesta es Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson, con 11 votos.

Gracias por vuestros votos y comentarios.

Namaste y feliz fin de exámenes.

Actualidad, Literaria

Futuras reseñas

Los exámenes (por fin) llegan a su punto y final. A partir del martes disfrutaré de más tiempo libre, así que… ¿qué mejor que pasarlo con un libro? Tras las Navidades se me han acumulado varios libros, que esperan pacientes que les toque el turno de ser leídos. ¿Cuál será el primero? Vosotros decidís. Ahí van cuatro propuestas.

Los candidatos son los siguientes:

  • El fuego, de Katherine Neville, la segunda parte de El ocho promete tanta intriga y entretenimiento como su predecesora.
  • En el camino, de Jan Kerouac, un clásico del siglo XX.
  • Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson. Sí, soy una de las pocas personas que aún no se ha leído esta novela.
  • En la casa del padre, de J.M. Caballero Bonald. Una de las novelas del poeta jerezano.

Vosotros decidís.

Namaste and good luck.

Actualidad, Literaria, Literatura, Los Indispensables

Fallece J.D. Salinger a los 91 años de edad

Acabo de leer en el periódico de que ha muerto a los 91 años J.D. Salinger. El autor de El guardián entre el centeno, que vivía alejado de los medios, murió el 28 de enero.

Fotografía del autorDe su novela se han dicho muchas cosas, aunque quizá menos de su autor, una persona que huyó de los medios, que no concedía entrevistas y que apenas ha publicado cuatro novelas en cuarenta años.

Su novela se convirtió pronto en un best-seller, pero además cuenta con el aplauso de la crítica, la lectura obligatoria en los institutos y como novela de referencia de la literatura en general.

El guardián entre el centeno es una novela corta que trata sobre un chaval que deja su casa, sus estudios y su familia para huir en busca de un futuro mejor. En sus páginas se transmite un desencanto por la vida, una ansiedad que frustra al protagonista y que le llevará por un viaje en el que recordará las situaciones que le ocurrieron con sus personas cercanas.

Sin duda se trata de un indispensable de la literatura del siglo XX, que además de ser corto es atractivo, ya que el estilo del autor es fluido y ameno, siendo muy interesante las descripción de las situaciones del joven Holden Caulfield.

Os recomiendo que la leáis. Como yo lo hice hace ya mucho tiempo, me apunto la relectura.

Namaste.

P.D. Gracias por el chivatazo. 🙂

Actualidad, Económica, Literaria

Popurrí

Tal y como vaticiné en entradas anteriores, la situación de las entidades financieras deja mucho que desear, por eso no es extraño encontrarse con artículos que refieran la fusión entre cajas, como ha ocurrido entre Caja de Guadalajara y Cajasol. Lo que llama la atención en este caso es que es la primera fusión entre Comunidades Autónomas diferentes, aunque si bien gobernadas por el mismo partido político.

En este periódico leía también algo sobre fútbol. En concreto el Xerez es el equipo más endeudado de primera división. En este caso me quejo de la redacción del titular. En concreto del subtítulo: “El Xerez es el único de `primera´ en Ley Concursal”.

Hasta que no he leído el contenido de la noticia no me he dado cuenta de que se encuentra en un procedimiento concursal. Ya pensaba que “Ley Concursal” era la capital de algún Estado idílico… Lo siento pero no.

Cambiando de asunto, me he apuntado ya al Reto 2010. Esta vez hay que contar caracteres de los libros que uno vaya leyendo. Para más información pinchad aquí.

Y hablando de blogs literarios no me puedo olvidar del concurso que ha organizado Ismael Cruceta en Cajón de historias. Tiene muy pero que muy buena pinta su libro y además para facilitar las cosas ¡lo sortea! ¿Os apuntáis?

Para finalizar, os recuerdo que quedan nueve días para que comience la sexta y última temporada de perdidos, en la que se descubrirá el final de la serie. Frikis y menos frikis andamos impacientes por conocer el final. ¿Qué será? Nadie lo sabe. Lo que sí que intuimos es que hay dos posibilidades: una, que decepcione a todo el mundo. Dos, que pase a la historia de la televisión como la mejor serie jamás creada.

Os dejo el magnífico trailer que ha hecho Cuatro sobre la serie, preludio del final que veremos en la sexta temporada.

Namaste… and good luck.

Actualidad, Económica

El caso de Japón

Como os prometí hablar de economía, cumplo con mi promesa.

Mapa de JapónJapón, la tercera economía del mundo, ha sido objeto de estudio en muchos campos, y la economía es uno de ellos.

Sólo con mencionar la revolución Meiji ya convendréis conmigo en que no se trata de un país cualquiera, porque pasar en pocas décadas de un Estado feudal a una de las economías más importantes del mundo es, cuanto menos, peculiar.

Actualmente, Japón es un país puntero en mercados como el del automóvil, electrónica, transporte…

El motivo es claro: mientras que otras empresas se obcecan en “hacer lo que siempre han hecho” (y si no, que se lo digan a GM), las organizaciones japonesas lo hacen al contrario. Se preguntan qué quieren los consumidores y lo consiguen. Por eso, si os fijáis, los coches japoneses son pequeños, manejables y de ciudad, como es la mayoría de las personas. Por contra, los coches estadounidenses son grandes, consumen más gasolina pero eso sí, son perfectos para desplazarse por el rancho de Texas. Si además miramos el precio ya ni os cuento…

La forma de llegar a esto es clara: la investigación, el desarrollo y la innovación. Si a esto le unimos una estructura organizativa que lo fomenta (“toyotismo”), unos trabajadores motivados y adoctrinados por la empresa… llegamos a una conclusión clara: ¿cómo nos van a llevarse la cuota de mercado?

Sin embargo, y como no todo el monte es orégano, Japón también ha tenido (y tiene) problemas. Centrándonos en los económicos, destacaré los siguientes:

1. Endeudamiento del país.

¿Cómo un país como Japón tiene un endeudamiento del 200%?

Aunque no se diga (y menos en estos días), crisis ha habido muchas, muy variadas y con distintos orígenes. Japón pasó una muy parecida al crack del 29 de Estados Unidos. Sin embargo, el Estado Japonés no dejó que la Bolsa cayera y para ello, invirtió millones de yenes en frenar la caída. Desde entonces, Japón arrastra altos niveles de endeudamiento derivado de aquél hecho. Siempre es mejor endeudarse que dejar que el país se hunda, ¿no creéis?

2. El fenómeno de la deflación.

¿Qué es la deflación?

Es lo contrario de la inflación. Es decir, la inflación supone que los precios aumentan. Para que lo veáis claro, os lo explico con un ejemplo. Hoy la barra de pan vale un euro. Con inflación mañana costará 1,20 € (aunque si fuera un abono de 10 del metro de Madrid pasaría de 7,40 a 9 euros, cómo se nota que la Espe no va en metro…), sin embargo, con la deflación mañana costaría 0,80 €.

¿Por qué es mala la deflación?

Porque disminuye el consumo, y eso hace que se pare la economía. Extrapolemos el ejemplo anterior a todas los productos: me quiero comprar un coche: hoy vale 10.000 euros, pero mañana sé que costará menos… así que lo más racional es esperarse el mayor tiempo posible. Y si todo el mundo se comporta racionalmente, la economía se para.

Además, la deflación es más difícil de frenar, ya que crea un círculo vicioso del que es difícil salir.

3. La peculiar forma de hacer huelga

¿Por qué las huelgas en Japón se basan en la sobreproducción?

Aunque nos pueda parecer incongruente, para los trabajadores es una gran forma de presión. Esto se debe a que en Japón, al tener un territorio pequeño, la existencias han de estar siempre medidas, ya que tratan de reducir sus costes de almacenaje. Para la empresa el hecho de que los trabajadores produzcan el doble significa más mercancías para almacenar, más coste derivado de ello y además, un incremento de los costes de control de calidad.

Por supuesto, si extrapolamos este tipo de huelgas a Europa o a Estados Unidos, la patronal no haría más que dar palmas con las orejas.

Esto es todo por hoy. Gracias por los comentarios, sugerencias y recomendaciones.

Namaste.

Actualidad, Económica

Noticias frescas

Seat ha comentado hace poco que se centrará en producir unos pocos modelos de coches. Aprovechando la crisis (sí, la crisis se puede aprovechar, si no que se lo digan a Mediamarkt), piensa que fabricar sólo tres modelos (Exeo, Ibiza y León) hará que se incrementen sus ventas. ¿En qué se basan para afirmar eso? Simplemente arguyen que hoy por hoy no se encuentra en un buen posicionamiento en el mercado, y de esta forma incrementará su productividad, su calidad de los pocos modelos que lancen al mercado. Pretenden que a nivel europeo cualquiera pueda tener un Seat.

 

El gato de Cheshire, filósofo a la vez que mascota
El gato de Cheshire, filósofo a la vez que mascota

 

¿Se equivocan? Desde mi punto de vista sí. En un mercado como el automovilístico, en el que el producto supone una carga económica considerable, hay que tener mucho cuidado con segmentar demasiado.

 

 

Segmentar significa adaptar el producto a las necesidades de un sector en concreto. En principio no es una mala actividad (pensemos en los productos bajos en calorías, que han generado suculentos beneficios). Sin embargo, el problema es segmentar demasiado. Imaginemos ahora los productos de moda para bebés o los productos para zurdos. Si tenemos en cuenta que la natalidad se encuentra en descenso o bien que muchos consumidores zurdos no están dispuestos a adquirir esos productos debido a su elevado precio, la cosa se complica.

 

En estos momentos de crisis, sería más conveniente centrarse en disminuir el precio. Hoy por hoy (y sin tener en cuenta los nuevos modelos de la empresa india Tata) un automóvil europeo medio rondará los 10.000 euros. Sin embargo, uno similar oriental puede encontrarse por 7.000 euros. La diferencia es grande. Si añadimos el efecto de la crisis, la decisión estratégica de Seat podría ser fatal.

 

En otro orden de cosas, ya es habitual encontrarnos con noticias sobre fusiones entre cajas (y lo que nos queda). De todos es sabido que Cajasur se encuentra en una situación complicada. Por esto, está prevista su fusión con Unicaja. Sin embargo el problema será del control, y por tanto, organizativo. Dado que Cajasur se encuentra controlado por la Iglesia Católica, ésta conservaría tan sólo un 7% de representación en sus órganos de gobierno de la nueva sociedad. Si a esto añadimos que la Junta de Andalucía es un accionista relevante de Unicaja, la cosa se dificulta aún más.

 

¿Es lógico que un canónigo disfrute del privilegio de un mandato perpetuo en una entidad que se tambalea? Ciertamente no parece muy lógico. Veremos en qué queda la cosa.

 

Tranquilidad. Próximamente trataré como tema la deflación. :p

 

Esto es todo por hoy. Voy a seguir con La piedra lunar que estoy «un poquito» enganchada.

 

Namaste.

 

 

Actualidad, Literaria

Libro electrónico: ¿el futuro?

Aprovecho un ratito que tengo libre para actualizar.

 

Últimamente escucho sin cesar las ventajas del libro digital. Que si es el futuro, que si tiene mucha capacidad, que si no se cansa la vista… y de repente me encuentro con un artículo en el periódico que lo pone como la gran revolución, la que hará que el libro en papel sea minoritario.

 

Así las cosas, yo me pregunto a mí misma: ¿renunciaría al papel para pasarme al formato digital? ¿cambiaría el placer de ir a una librería por el de descargarme los libros? ¿y el de una biblioteca por otro sistema? Y lo que es más importante: ¿qué tipo de marcapáginas se usa en un libro digital?

 

Os dejo un enlace: el del Kindle 2 de Amazon. No tiene mala pinta… y es más barato de lo que yo pensaba.

 

A continuación os traslado la pregunta en una encuesta.

 

Namaste and good luck….

Actualidad

Con la SGAE hemos topado

¿Que yo me indigno a menudo? Podría ser. Pero no es por gusto, es porque me obligan las circunstancias.

Leyendo el periódico me encuentro con esto. Os haré un breve resumen, por si no queréis leer el artículo entero.

Un pueblo cordobés. Fuente Obejuna,  pretende representar Fuenteovejuna, de Lope de Vega.  Todos los vecinos participan: unos cosen, otros montan los escenarios, y otros actúan. Hasta ahí bien. Pero, la Sociedad General de Autores y Editores les exige 32.000 euros. «¿Por qué?», os preguntaréis.  Se supone que tras 70 años de la muerte del autor, los derechos de propiedad intelectual son públicos, vamos, que los herederos de Lope no cobran ni un duro. ¡Pero los de la SGAE sí! Argumentan que se trata de una adaptación. Casualmente, el autor de la adaptación, Fernando Rojas, dice que él no es de la SGAE y que no les ha pasado su adaptación a los de la SGAE.

 

Como contraargumento, la SGAE dice que exigen el dinero de las representaciones de 2004 y de 2006, cuyos autores sí que forman parte de la SGAE. Y esos son los 32.000 euros del ala.

 

Con la SGAE hemos topado. Con ese grupo de chupópteros que tratan de beneficiarse de trabajos ajenos. Con esos personajillos, encabezados por el Rey del Pollo Frito, que se cuelan en tu boda para comprobar que les has pagado el canon. Con esas personas que se dedican a demandar a cualquier Ayuntamiento de más o menos tamaño para que les paguen 32.000 euros. Con esos impresentables que, ante un concierto benéfico de David Bisbal, pretenden cobrar. Qué paradójico.

 

¿Qué pinta la SGAE en esto? Que se mete a «proteger» cosas improtegibles. ¿Por qué si compro un CD virgen NECESARIAMENTE presuponen que voy a hacer copias ilegales? ¿Por qué encargar una conexión adsl significa descargarse el e-mule? Tantas son las preguntas… sin embargo, la respuesta es sólo una: por dinero. Porque esta gente no trabaja ni quiere trabajar, porque se inventa cualquier causa para cobrar.

 

Tratan de proteger al autor… ¿y la cultura? ¿quién la protege? En un mundo en el que los jóvenes cada vez leen menos, en el que abunda la telebasura, donde los adolescentes se ven altamente influenciados por el consumismo… ¡Se penaliza a un pueblo que trata de acercar la cultura al pueblo!

 

Lanzo una pregunta al aire: ¿Por qué ahora? ¿Por qué cuando la industria discográfica (sí, recordad, cuando nos vendían 20 canciones cuando realmente queríamos una, aquélla que por llenarse los bolsillos cambiaba cada 6 años de soporte musical) ganaba mucho dinero los de la SGAE no aparecían por ningún lado? ¿Es que entonces no había derechos que proteger? ¿Tiene algo que ver una cosa con la otra? Y aún más: ¿por qué desde el Gobierno se les da manga ancha?

 

Otro día podemos hablar del canon de bibliotecas, que también da para mucho…

 

Y luego que si me indigno.

 

Namaste… and good luck.

Actualidad, Literaria

Indignada

Vuelvo de nuevo con una breve actualización. Y no por falta de ganas, sino de tiempo. Así que seré breve e iré al grano.

 

“¿A qué viene el título?” Os estaréis preguntando. Recientemente, y por motivos profesionales, me encuentro inmersa en una batalla campal contra determinadas personas que piensan que la ortografía es una cuestión que debió de quedarse en la escuela (¿desde cuándo “inchable” lleva h?)

 

Quiero puntualizar que todos  metemos la pata de vez en cuando (casualmente en el sistema QWERTY la b y la v están muy cerca), pero no me refiero a fallos de ese estilo. Por las prisas y por no releer se nos pueden pasar faltas que no cometeríamos de ser un poco más cuidadosos.

 

Soy consciente de que en muchas ocasiones lo hacemos intencionadamente: por ejemplo, en los sms soy la primera que trata de sintetizar lo máximo posible, ya sea a costa de h, ll o ch.

 

¿Quién dijo  miedo?
¿Quién dijo miedo?

Me refiero más bien a personas (y existen más de lo que pensamos) que ignoran, y lo que es peor, les es indiferente escribir bien una palabra. ¿Ejemplos? Todos los que queráis: no saber distinguir entre “a ver” y “haber”, usar “ha” en lugar de “a”, omitir h, eliminar sistemáticamente las tildes… etc.

 

Por desgracia, la gente cada vez lee menos. A ésto se suma la influencia de Internet (eso sí que no lo entiendo, ¿nos cobran más por poner más letras?).

 

Así que esta entrada pretende ser un llamamiento a las personas que se esfuerzan por usar el castellano correctamente. Encontrar un blog que se preocupe por la ortografía parece imposible. Pues no lo es: Azote ortográfico analiza prensa y televisión para demostrar que no somos tan pocos como pensamos.

 

Aprovechad las vacaciones los que las tengáis, que ya queda menos para septiembre.

 

Namaste.

 

P.D. A los estudiantes que buscan un resumen de Don Juan Tenorio o de El retrato de Dorian Gray: ¿no os convendría leer el libro en lugar hacerme una visita diaria? 🙂

Actualidad, Literaria

Bookcrossing: ¡préstame un libro!

Hace un tiempo, quién sabe dónde o cómo, leí un artículo en el que hablaba del bookcrossing. Se trata de una iniciativa cultural que consiste en comprar un libro y dejarlo en un lugar público (“liberarlo”) para que otra persona lo coja y lo lea.

 

Logo de la iniciativa
Logo de la iniciativa

También puedes leer las pistas que deja otra persona e ir en su busca. En cierto modo es una forma más global de prestar libros. Por supuesto, en la web podéis comentar lo que os ha parecido el libro.

 

Así las cosas, y mirando de vez en cuando a ver si podía salir a “cazar” (y comprobando, por ejemplo,  que la gente dejaba un libro en una estación de metro alejada de donde yo me encontraba), me olvidé del tema… hasta que uno de sus libros se cruzó conmigo. Lo reconocí enseguida (llevan una pegatina de su procedencia, además de unas instrucciones para ingresarlo en la web) por supuesto lo cogí, y lo leí.

 

El libro en cuestión se llamaba La niña de la calle, y está escrito por Virtu Morón en base a la biografía de una muchacha marroquí que se traslada a España. Es corto y se lee rápido, aunque como os imaginaréis por el título, en la historia abunda la pobreza, la desdicha y el infortunio.

 

Os voy a ser sincera: no suelo prestar libros. No porque no quiera, pero la mayoría de las personas que conozco tienen un gusto muy distinto al mío, por lo que en pocas ocasiones me han llegado a pedir uno… 😦

 

Y sobre pedir prestado… eso lo hago más: Christian con la saga de Harry Potter, Niebla Espesa con muchos de sus libros clásicos (bueno, como si se los pidiera, ¡los cojo y punto!).

 

Sin embargo, y desde que estoy enganchada (porque es cierto, uno se puede enganchar) a leer todos estos blogs tan interesantes, me entran ganas de leer mucho más. En ocasiones los libros que comentáis son tan infrecuentes que sólo quedan dos opciones: comprarlo o pedirlo prestado.

 

Por último, y dado que acabo de ver la última película de Harry Potter, os la resumo en una frase: poca magia y mucha hormona.

 

Namaste.