Literatura, Novela gráfica

Dios en persona, Marc-Antoine Mathieu.

Os traigo hoy una de las novelas gráficas que os enseñé en el último IMM (In My Mailbox, para los que me preguntáis qué significa ;))

El autor nos sorprende desde el inicio con un planteamiento sorprendente: Dios viene a la tierra. Pero, ¿cómo saber a ciencia cierta que esta persona es Dios?

Portada de "Dios en persona", de Mathieu
Portada de "Dios en persona", de Mathieu

Se iniciará un procedimiento judicial que tiene como fin acabar de determinar si Dios es culpable. Sí, habéis leído bien: si es culpable por omisión al no hacerse responsable de los humanos que creó. Rocambolesco, ¿verdad? ¿O más bien llamativo? La idea que riza el rizo es la que plantean sus propios abogados: sólo tendrán como argumento el hecho de que no se trata del verdadero Dios, con el objeto de eximirle de las obligaciones que se le imputan, y para,  por tanto, resultar inocente.

A partir de aquí se genera una diatriba filosófico-religiosa que se va desarrollando en cada viñeta, donde se incluyen argumentos complejos enmarcados en un proceso judicial que giran sinsentido para probar algo imposible.

Es muy interesante, porque invita a releer, pensar y reflexionar, aunque no engancha demasiado debido, quizá a la sencillez del trazado de las viñetas que aporta el dibujo en sí.

Lo sorprendente es pensar que una novela gráfica, que a priori puede parecer más simple, más visual, pueda ser más compleja que muchas de las novelas que rondan por ahí. El aparente desequilibrio entre lo visual y lo textual se suple al comprobar que no se trata de una novela gráfica aburrida, sino que es una experiencia distinta, extraña y diferente. Seguramente la “pega” que le veo yo a este libro sea algo meditado por el dibujante: al ser una imagen más sencilla el lector presta el verdadero interés a lo que encierran los bocadillos: esos giros argumentales, esa plasmación de ideas de Descartes, o esa visión religiosa de muchos de los personajes.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Lo novedoso del argumento.
  • La inclusión de filosofía, religión y derecho.
Contras
  • Sencillez en las viñetas.

En definitiva, recomendable para pasar un rato distinto. Tampoco como para comprarlo, pero si lo sacáis de una biblioteca o, como es mi caso, os lo prestan, no os defraudará.

Namaste.

P.D. Os comunico que, con un 59% de los votos, el libro que habéis escogido para que lea a continuación es Recuerdos de un callejón sin salida, de Banana Yoshimoto. Gracias a todos por participar. 🙂