Clásicos, Literatura

El Conde de Montecristo

Seré sincera: cuando leí el libro jamás pensé que lo recomendaría. Sin embargo, con el paso del tiempo, me he dado cuenta de que es un libro que marca, que te deja una huella imborrable. Y qué queréis que os diga, teniendo en cuenta el tipo de libros que, en general, circulan por ahí, sólo eso ya es admirable (¿no os ha pasado éso de “no recuerdo muy bien de qué iba, creo que me gustó, o quizá no mucho, vamos, que no debió de ser para tanto”?). A mí sí.

 

Versión manga del libro
Versión manga del libro

Este libro lo leí en 2003, así que ha llovido un poco. Recuerdo que era un verano, y que vi mi mirada se posaba en aquel libro de tapas rojas, antiguo, pequeño y con la letra apretada, que a la izquierda (siempre) de Anna Karenina me lanzaba improperios cuando pasaba. Lo escogí precisamente por la estación, porque es en verano cuando me animo a coger historias más densas que probablemente daría de lado en otra época del año.

 

La historia la sabéis, seguro que incluso muchos habréis visto la película: Edmundo Dantés acaba en la prisión de If, y después de ello… pues eso, que tras un tiempo, consigue salir de allí. No os voy a contar más.

 

 

Lo que sí que os puedo contar es que trata de la continua regeneración del hombre, de la facilidad de adaptarse a los ambientes para sobrevivir, de la fortaleza incluso en los malos momentos. Como muestra, os dejo un fragmento, uno de mis favoritos:

 

¡Morir! ¡No!- exclamó- No he vivido bastante tiempo ni he sufrido tanto para morir ahora. Quiero vivir, quiero luchar con mi destino hasta el fin, quiero volver a adquirir esa felicidad que me han arrebatado. Olvidaba que tengo que castigar a mis verdugos y también quien sabe si tendré que recompensar a mis amigos. Pero ahora me van a olvidar aquí, y no saldré de este calabozo sino como ese desdichado.

 

Al mismo tiempo, el libro trata del odio, de la redención y del perdón. La prosa está cuidada, es descriptiva pero reflexiva, una mezcla variada.

 

Y el conde, temiendo ceder a los ruegos de la que tanto había amado, llamaba en socorro a todos los recuerdos de su odio.

 

Hasta aquí lo bonito. Como toda novela larga tiene altibajos, en ocasiones se hace pesada, quizá demasiado descriptiva (sobre todo en el caso del tema político), lenta y densa por capítulos aunque si bien da sorpresas cuando menos te lo esperas.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Rojo y negro, de Stendhal.
Pros
  • La profundidad de los personajes.
  • La variación de temas que trata.
Contras
  • Largo y con altibajos.
  • Denso y pesado por momentos.

 

Namaste.