Balance de 2017

Balance de 2017 (I): abandonos y decepciones.

Un año más yo aquí, con mi bolsa de Doritos, dispuesta a hacer balance lector.

2017 ha sido un año desigual. Un año en el que he leído bastante en determinadas temporadas, pero con una crisis lectora que extendió todo el verano. Un año que he acabado encadenando un tocho tras otro… y otro año en el que no he cumplido mi propósitos, ¡uf, menos mal! ¡Ya pensé que me saltaba la tradición!

Como siempre, empezaremos por lo malo.

Abandonos:

El corazón es un cazador solitario, Carson McCullers. Tenía muchas ganas de leer este libro, pero a medida que lo iba leyendo me entró un bloqueo que me hizo dejarlo de lado al darme cuenta de que no estaba disfrutando del libro como se merecía. Lo retomaré, seguro.

Despellejes:

Ninguno. ¿Pero qué está pasando? ¡Rápido, que alguien me traiga el último libro de Javier Sierra!

Decepciones:

  • Tú no eres como otras madres, Angelica Schrobsdorff. Mucha expectativa generada por lo que se ha dicho por todos los sitios. No es una mala historia, pero sabiendo a lo que enfrentaba se habría ajustado más a lo que después me encontré.
  • Kitchen, Banana Yoshimoto. El libro que me ha hecho alejarme del mundo nipón al menos durante un tiempo. Quizá nunca ha sido para mí pero no me había dado cuenta hasta ahora.
  • El show de Gary, Leyshon. En este caso, la expectativa era alta porque la anterior novela de la autora, Del color de la leche, me gustó mucho. Exactamente igual me ha pasado con La víspera de casi todo, de Víctor del Árbol, del que os hablaré en breve.

Y vosotros, ¿habéis abandonado muchos libros este año? ¿Cumplís vuestros propósitos anuales?

Namaste.