Balance de 2019

Balance de 2019 (I): abandonos y decepciones.

Rememorar es un buen verbo a utilizar cuando termina el año. Revisar qué es lo bueno y lo malo que he leído durante este 2019, aprender de lo leído, tanto bueno como malo, para así acertar más el nuevo año.

Este 2019 no he abandonado ningún libro, tampoco he llegado a despellejar ningún otro. Lo que sí ha habido han sido decepciones, libros de los que esperaba mucho más. Son estos:

  • Una tumba para Boris Davidovich, Danilo Kis. El primer libro del año fue una tremenda decepción. Esperaba un libro del que me enamorara y me encontré un texto que me fue complicado seguir y más explicar. Reconozco que el autor tiene muchísimo talento, y probablemente yo no haya estado a la altura de esta lectura.
  • Tierra de mujeres, María Sánchez. Acertó mi instinto: un bluf. Un libro que tiene partes interesantes, otras que fomentan el debate, pero que en su conjunto no me ha gustado. Verlo en alguna lista de los mejores de este año me da un poco de reparo pero por otro lado me reafirmo en pensar que tiene una estupenda campaña de márketing detrás.
  • Lincoln en el Bardo, George Saunders. Galardonado, aupado por la crítica, aclamado por los lectores, un libro que tenía buena pinta con el que a priori iba a conectar. No fue así. Me pareció aburrido y enseguida perdí el interés.
  • Una noche en el paraíso, Lucía Berlin. Teniendo en cuenta el espectacular Manual para mujeres de la limpieza, esperaba que este libro me gustara quizá no tanto como aquél pero si bastante. En su lugar me he encontrado con un libro que no me atraía, con el que me costaba terminar los relatos y que he finalizado por cabezonería.

Y vosotros, ¿habéis abandonado algún libro este año? ¿Alguna decepción? ¿Os hacéis algún propósito para 2020? Yo sí: fiarme más de mi instinto y desconfiar de las novedades.

Namaste.